La relación entre la dirección nacional del Partido Popular y el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, atraviesa un momento de mayor sintonía. Miguel Tellado y Perez Llorca coincidieron esta semana en Madrid, según fuentes presentes, ambos mantuvieron una conversación informal y exhibieron sintonía en un encuentro con jóvenes empresarios celebrado el martes, en el que se visualizó una creciente afinidad entre Génova y el líder autonómico, apenas cuatro meses después de su llegada al cargo.
Este acercamiento se produce en un contexto en el que Pérez Llorca ha logrado estabilizar la situación política en la Comunidad Valenciana tras la salida de Carlos Mazón, y empieza a consolidar su perfil tanto dentro como fuera del partido. En su entorno aseguran que se encuentra “con fuerzas” y en disposición de optar a ser candidato en las próximas elecciones, aunque la decisión final sigue en manos de la dirección nacional.

Mejora en las encuestas y estrategia de consolidación
Tras superar cuatro meses de gobierno con el apoyo de Vox, el presidente valenciano cuenta con sondeos internos favorables, que apuntan a un cambio de tendencia respecto a los momentos más críticos vividos por el partido tras la crisis de la DANA.
Según esas encuestas, el PP volvería a situarse como primera fuerza en la Comunidad Valenciana, con una horquilla de entre 34 y 36 escaños, lo que permitiría reeditar una mayoría junto a Vox. Aun así, en el partido reconocen que el principal reto de Pérez Llorca sigue siendo su nivel de conocimiento público, motivo por el que ha intensificado su presencia en la calle y en actos públicos.
Génova mantiene sus dudas
Pese a la mejora del contexto y a los gestos de acercamiento, en Génova evitan por ahora cerrar el debate sobre el futuro candidato. De hecho, distintas fuentes recuerdan que Pérez Llorca no era la primera opción de la dirección nacional.
En ese escenario, el nombre que sigue sobre la mesa es el de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, considerada durante meses como la principal alternativa tras la salida de Mazón. La propia dirección del partido llegó a valorar su perfil como relevo natural, aunque finalmente descartó el movimiento ante su negativa en ese momento.

El congreso, en el aire
En paralelo, el futuro orgánico del PPCV sigue sin definirse. Pérez Llorca dirige actualmente el partido como presidente de la gestora, pero no hay fecha para el congreso autonómico, que debería ratificar su liderazgo.
Desde Génova insisten en que no es una prioridad inmediata, lo que deja abierta la posibilidad de retrasar el cónclave incluso más allá del verano. Algunas voces internas apuntan, además, a que si el liderazgo del presidente valenciano se consolida, ese paso podría no ser urgente.
Mientras tanto, Pérez Llorca continúa con su estrategia de normalización política, apoyado en la estabilidad institucional y en una mayor visibilidad pública, en un intento de reforzar su posición de cara a las próximas decisiones del partido.
