La Inspección médica del Servicio Cántabro de Salud está investigando a María Luisa Real, presidenta del PSOE de Cantabria y exconsejera de Sanidad, por la presunta manipulación de su agenda como médica de atención primaria en un centro de salud de Santander. Las primeras comprobaciones apuntan, según el servicio sanitario, a indicios de que habría bloqueado huecos y alterado registros para reducir el número de pacientes que atendía.
Real, que fue consejera de Sanidad entre 2015 y 2019 en el Gobierno de coalición del PSOE y el Partido Regionalista de Cantabria presidido por Miguel Ángel Revilla, ejerce actualmente como médica en prolongación del servicio activo, tras haber superado la edad de jubilación.
El caso salió a la luz por una denuncia de los médicos de urgencias. Advirtieron de que pacientes de Real acudían a su servicio porque no conseguían cita con ella. Algunos de ellos, además, tenían asignadas varias citas con la doctora de las que no sabían nada y que, en ciertos casos, ni siquiera habían pedido.
A raíz de esas denuncias, la Gerencia de Atención Primaria realizó unas primeras comprobaciones. La más llamativa es que la médica habría ocupado todos los huecos de libre disposición de su agenda hasta febrero de 2027, el límite máximo al que podía acceder. El Servicio Cántabro de Salud ve en esa conducta indicios de manipulación y falsificación de agendas.
Se han detectado entradas en los expedientes clínicos de pacientes que tienen cita con ella en el futuro y a los que todavía no ha atendido. Según la Gerencia, Real citaba a pacientes a primera hora de la mañana y modificaba después la hora en el sistema, y habría registrado actos médicos en momentos en los que aún no había llegado al centro.
Real no tenía permiso para conectarse al sistema del Servicio Cántabro de Salud desde fuera de su centro de trabajo, lo que se conoce como VPN. Sin embargo, consta documentalmente que accedió fuera de su horario, con el centro cerrado e incluso de noche. Los inspectores tratan de determinar si vulneró las medidas de seguridad del centro.
Tras la alerta de los profesionales sanitarios se analizan además otras prácticas. Entre ellas, que citara a pacientes de otros médicos como “autocobertura”, la fórmula prevista para atender a los enfermos de un compañero ausente, aunque su médico habitual estuviera trabajando. También se investiga si dio instrucciones para colocar citas en determinados huecos y convertirlas después en atención no presencial, incluso con semanas o meses de antelación. Según el personal del centro, Real suele llegar después de las nueve de la mañana, lo que supondría un incumplimiento de horario y, a juicio de los investigadores, encajaría con la posible manipulación de la agenda.
No es la primera vez que el entorno de Real aparece ligado a irregularidades. Durante su etapa como consejera, dos altos cargos de su equipo fueron condenados por prevaricación a 11 y 14 años de inhabilitación. Los tribunales consideraron probado que fraccionaron de manera deliberada y reiterada contratos menores para eludir los procedimientos ordinarios de contratación pública. Real no fue condenada en aquella causa.

