Durante décadas, el traje fue para muchas mujeres una especie de armadura con la que abrirse camino en espacios tradicionalmente masculinos. Hoy, la sastrería femenina ha dejado de ser una herramienta para encajar y se ha convertido en una declaración de identidad. Así lo entiende Ana Moreno, fundadora de BLANAM, una firma española que recupera los códigos clásicos de la sastrería y los reinterpreta desde una mirada femenina y contemporánea.
Formada en Ingeniería Alimentaria y Nutrición y con una trayectoria en consultoría, Moreno encontró en un cambio de país la oportunidad de cumplir su sueño de emprender en la moda. Su firma apuesta por la confección española, los tejidos de calidad y las prendas atemporales. Hablamos con ella sobre emprendimiento, feminidad, autoestima y el poder de un buen traje para transformar no solo la silueta, sino también la actitud.
P – Estudiaste Ingeniería Alimentaria y Nutrición y desarrollaste una carrera en consultoría. ¿Qué tuvo que pasar para que te atrevieras a abandonar un camino seguro y dedicarte a la moda?

Creo que la feminidad no depende de una prenda, sino de cómo hace sentir a quien la lleva. En BLANAM recuperamos códigos tradicionales de la sastrería masculina porque admiramos su confección, su estructura, su calidad y su atemporalidad. Pero no buscamos vestir a la mujer como un hombre; buscamos reinterpretar ese lenguaje desde una mirada femenina y contemporánea. Jugamos con volúmenes oversize, hombros marcados y patrones amplios para crear una silueta que transmite seguridad, libertad y presencia, sin perder delicadeza. Para mí, la verdadera elegancia está en el equilibrio entre fuerza y sensibilidad. La mujer de BLANAM no necesita prendas que acentúen su feminidad de una forma evidente. Al final, nuestro objetivo es crear prendas que trasciendan las tendencias y acompañen a mujeres que entienden la moda como una forma de expresión, no como una forma de encajar y con las que se sienten seguras. “Lo elijo porque yo quiero, así lo siento”, ese es nuestro lema.

Durante años, muchas mujeres vistieron traje para encajar en entornos profesionales masculinizados. ¿Crees que hoy lo llevamos de otra manera, con más libertad y menos necesidad de demostrar algo?
La verdad es que por tener, tengo muchas mujeres que me inspiran alrededor. Me adentré en BLANAM por esa admiración a aquellas mujeres que construían su propio camino, un universo donde son fieles a ellas mismas sin importar el paso del tiempo. Donde luchan por algo en lo que creen y realmente quería parecerme a ellas. Tengo la suerte de tener mujeres a mi alrededor que hacen que BLANAM sea posible, mi madre que ama ayudarme con la firma, mis amigas que se alegran de los éxitos que voy consiguiendo, mi equipo que creen en la marca casi mas que yo. A nivel moda, absorvo todo lo que me rodea, instintivamente voy por la calle o navegando en redes y me fijo cómo las mujeres lucen sus prendas, como las interpretan y combinan, reflexionando en esta observación, he tomado consciencia que es algo que hago desde pequeña y que me encanta. Y que sin quererlo llevo inspirándome de todas las mujeres del mundo.
Todas las prendas se confeccionan en España, con tejidos nobles y vocación de permanencia. ¿Qué detalles debería observar una mujer para reconocer un traje bien hecho y elegir una pieza que la acompañe durante años?


