Con la llegada de octubre me ocurre siempre lo mismo: empiezo a aburrirme de mi armario y me entran unas ganas enormes de incorporar prendas nuevas. No necesariamente de comprar mucho, sino de encontrar esas piezas especiales que consiguen que unos vaqueros de siempre parezcan otros, que un look sencillo tenga algo diferente o que vestirse por la mañana vuelva a apetecer. Después de meses de vestidos ligeros, lino y sandalias, llega el momento de recuperar las chaquetas, los jerséis de punto, los bolsos de piel y los zapatos cerrados. Y aunque las tendencias cambien cada temporada, tengo bastante claro qué tipo de prendas quiero encontrar este otoño.
Mi inspiración está a medio camino entre el armario de una parisina como Jeanne Damas, la elegancia de las mujeres que saben combinar prendas especiales con básicos sencillos y ese estilo de algunas influencers españolas que consiguen ir impecables sin parecer excesivamente arregladas. Me gustan las siluetas femeninas, las blusas románticas, el ante marrón, las chaquetas de aire vintage y los accesorios que parecen comprados en una pequeña boutique francesa. Por eso, este año he decidido preparar una lista de deseos bastante concreta, mezclando firmas conocidas con otras menos evidentes y alternando pequeños caprichos con prendas en las que merece la pena invertir.
Las prendas que tengo fichadas para este otoño
1. Una chaqueta de ante marrón de Massimo Dutti. Si tuviera que elegir una sola prenda exterior para renovar mi armario, probablemente sería esta. Las chaquetas de ante tienen esa capacidad de hacer que cualquier conjunto parezca más sofisticado, incluso cuando debajo solo llevamos una camiseta blanca y unos vaqueros.

Me gustan especialmente los modelos de corte recto, ligeramente holgados y en tonalidades chocolate o camel oscuro, como las propuestas de Massimo Dutti. La combinaría con pantalones blancos durante el entretiempo, con faldas midi y botas altas cuando bajen las temperaturas o con unos vaqueros oscuros y bailarinas o náuticos para diario. Es una compra importante, pero también una de esas prendas que imagino recuperando durante muchos otoños.

2. Una blusa romántica de María de la Orden. Tengo debilidad por las blusas con cuellos especiales, pequeños volantes, bordados y estampados discretos. Me parecen mucho más interesantes que una camisa blanca convencional y tienen algo de ese estilo francés que tanto me gusta. Entre las firmas españolas, María de la Orden es una de las que primero miraría para encontrar una pieza de este tipo.
Buscaría una blusa en tonos crudos, con cuello trabajado o algún detalle inesperado, para llevarla con pantalones de pinzas y mocasines o debajo de un jersey dejando asomar el cuello. La gracia está precisamente en ese contraste entre una prenda romántica y otras más sobrias. No quiero un armario compuesto únicamente por básicos: también necesito prendas que, por sí solas, tengan personalidad.

3. Un cárdigan especial de Des Petits Hauts. Los jerséis de punto son probablemente lo que más utilizo durante el otoño, pero esta temporada quiero alejarme de los modelos demasiado sencillos y buscar uno que tenga algo diferente. La firma francesa Des Petits Hauts encaja perfectamente con lo que tengo en mente: cárdigans suaves, colores delicados, botones bonitos y una estética femenina sin resultar cursi.
Me apetece uno de corte ligeramente entallado que pueda llevar cerrado como si fuera un jersey, acompañado de vaqueros rectos, un cinturón de piel y unos pendientes dorados. Es una combinación muy de Jeanne Damas que nunca me cansa. También me gusta la idea de llevarlo sobre un vestido lencero, creando ese contraste entre tejidos ligeros y punto que funciona especialmente bien durante las primeras semanas de frío.

4. Una americana de cuadros de Tintoretto. No todas las compras interesantes tienen que encontrarse en boutiques francesas. Entre las firmas de El Corte Inglés, Tintoretto tiene propuestas que encajan con ese estilo entre clásico y moderno que busco para este otoño. Me fijaría especialmente en una americana de cuadros, ligeramente entallada y en tonalidades marrones, grises o azul oscuro. Es la típica prenda que funciona para ir a trabajar con un pantalón de vestir, pero que también resulta muy favorecedora con vaqueros y una camiseta básica. La firma ha incorporado a sus propuestas otoñales blazers de silueta definida y estampados de inspiración clásica, así que es una de mis primeras paradas para encontrar una chaqueta con carácter sin necesidad de hacer una inversión desorbitada.

5. Una falda midi de Sessùn. Hay algo en las faldas midi que siempre me recuerda al armario de una mujer francesa. Especialmente cuando tienen caída, estampados discretos y se llevan con prendas aparentemente informales. Sessùn es una de mis marcas favoritas para buscar ese tipo de diseños, porque tiene una estética muy particular que mezcla inspiración vintage, colores cálidos y tejidos con personalidad. Este otoño me gustaría incorporar una falda de cuadros pequeños o estampado floral en tonos chocolate, burdeos o verde oscuro. La llevaría con un jersey de cuello redondo, botas de caña alta y un abrigo largo, aunque durante el entretiempo también me encanta combinar este tipo de faldas con unas bailarinas y una chaqueta corta. Es una forma de seguir llevando prendas femeninas cuando bajan las temperaturas, sin recurrir siempre a los pantalones.

6. Un jersey de punto de eseOese. Si hay una prenda que termina convirtiéndose en uniforme durante los meses fríos, es un buen jersey. Pero este año quiero prestar más atención a los colores, a las texturas y, sobre todo, a la forma en la que cae sobre el cuerpo. eseOese es una de las marcas españolas que miraría para encontrar un modelo de punto agradable, sin demasiados adornos y fácil de combinar. Me atraen los tonos avena, verde oliva, burdeos y gris jaspeado, que funcionan especialmente bien con el resto de prendas otoñales. Lo llevaría con vaqueros azules y un cinturón marrón o con pantalones de vestir y una camisa blanca debajo. A veces, renovar el armario consiste precisamente en encontrar una versión mejor de algo que ya utilizamos constantemente.

7. Un bolso de piel de Hereu. Reconozco que los bolsos son uno de mis mayores caprichos. Puedo pasar varias temporadas utilizando los mismos pantalones o abrigos, pero un bolso especial consigue que todo el conjunto parezca diferente. Este año tengo especialmente fichada la firma española Hereu, con diseños de inspiración mediterránea, formas originales y un trabajo de materiales que aporta mucho carácter. Me gusta especialmente su familia de bolsos Calella, disponible en distintas versiones y tonalidades, desde marrones hasta burdeos.
Elegiría uno de tamaño mediano que pudiera llevar tanto de día como de noche, con una chaqueta de ante o un abrigo clásico. Prefiero invertir en un bolso con una forma reconocible y discreta antes que en uno excesivamente marcado por logotipos.

8. Unas merceditas de terciopelo de Flabelus. En cuanto a zapatos, este otoño tengo una obsesión bastante clara: las merceditas. Me gustan especialmente las de terciopelo, con hebilla y un aire ligeramente infantil que contrasta muy bien con pantalones de vestir o vaqueros oscuros. La marca española Flabelus tiene precisamente ese universo de calzado romántico y especial que parece pensado para alguien que disfruta vistiendo de forma diferente. Entre sus propuestas se encuentran las Double Lucrecia, unas merceditas granates de terciopelo con plataforma, y las Theodora, en beige con ribetes negros.

9. Una chaqueta encerada de Barbour. Hay prendas que parecen completamente ajenas a las tendencias y que, precisamente por eso, terminan siendo las más interesantes. Las chaquetas enceradas de Barbour son un buen ejemplo. Tienen ese aire de campo inglés que me encanta cuando se combina con prendas mucho más urbanas: vaqueros rectos, un jersey fino, una camisa azul y unos mocasines.
Me gusta especialmente el contraste entre su silueta funcional y complementos más femeninos, como un pañuelo de seda o un bolso de piel estructurado. Es una de esas piezas que pueden parecer demasiado clásicas hasta que se llevan de una manera inesperada. La elegiría en verde oliva, con cuello de pana, pensando tanto en los fines de semana como en los días de lluvia en la ciudad.

10. Una blusa de Sézane que haga especial cualquier vaquero. Quiero terminar mi lista con una de mis debilidades: las prendas que parecen sencillas hasta que te fijas en sus detalles. La firma francesa Sézane tiene varias propuestas interesantes en su colección de otoño, entre ellas la blusa Helia y la camisa Emilie, ambas anunciadas a 135 euros.

Seguramente no terminaré comprando las diez cosas, ni falta que hace. Pero me gusta tener una selección pensada, descubrir nuevas firmas y saber qué merece realmente la pena antes de dejarme llevar por las novedades. Si algo tengo claro esta temporada es que vestir bien no consiste en tener más ropa, sino en encontrar esas piezas que hacen que todo lo demás funcione mejor.

