Premios Oscar 2026

El glamour del cine conquista la alfombra roja de los Oscar

Heidi Klum, Demi Moore, Felicity Jones, Rose Byrne o Jessie Buckley desfilan por el Teatro Dolby de Hollywood

La alfombra roja de los Oscar nos ha vuelto a confirmar que, antes incluso de que se entregase la primera estatuilla, Hollywood ya había coronado a sus protagonistas en el desfile previo.

A las puertas del Dolby Theatre de Los Ángeles, la noche arrancaba entre destellos de alta costura, joyas imposibles y esa mezcla irresistible de cine, moda y expectación que convierte esta cita en un espectáculo en sí mismo.

Vimos desfilar a estrellas como Heidi Klum, Emma Stone, Jacob Elordi, Nicole Kidman, Gwyneth Paltrow, Felicity Jones, Rose Byrne, Timothée Chalamet o Jessie Buckley, en una sucesión de llegadas que fue elevando el pulso glamuroso de una ceremonia que cada año empieza mucho antes de entrar en la sala.

En esta edición, la alfombra roja pareció moverse entre el clasicismo más brillante, negros bordados con flores, vestidos joya cubiertos de pedrería, amarillos pastel con tul, lavandas con volantes en cascada y combinaciones atrevidas de rojo y rosa…

El look de Gwyneth Paltrow en los Oscar fue una lección de glamour minimalista. La actriz apostó por un vestido palabra de honor en seda color marfil de Giorgio Armani Privé, muy limpio y elegante al frente, pero con un giro más atrevido gracias a los cortes laterales con brillo y el tul nude visible. Lo completó con joyas de Tiffany & Co., logrando un resultado sobrio, refinado y con un toque de drama.

Nicole Kidman apostó por un estilo mucho más teatral y de alta costura, con un vestido Chanel rosa empolvado, strapless, con bustier bordado, cintura peplum y plumas en tonos suaves que caían sobre la falda. Fue un look muy femenino, llamativo y elegante, de esos que mezclan delicadeza con presencia total en la alfombra roja.

 

Zoe Saldana apareció con un vestido negro de inspiración lencera de Saint Laurent, con cuerpo de encaje floral semitransparente, tirantes finos y una falda de caída limpia y satinada. Lo elevó con un collar llamativo de Cartier de aire art déco y un recogido suave, así que el resultado se vio romántico, elegante y muy sofisticado, sin necesidad de exagerar.

Emma Stone, en cambio, eligió una vibra más pulida y moderna con un vestido Louis Vuitton brillante, descrito en distintas coberturas como blanco o plateado, con bordado, pequeñas mangas y una espalda muy escotada. Sumado a su bob cobrizo peinado de lado, el conjunto se vio sofisticado, luminoso y muy chic.

Rose Byrne apostó por un vestido negro strapless de Dior, con silueta sirena y bordados florales en pedrería que rompían la sobriedad del negro de una forma muy elegante. Sumado al recogido pulido, el labial rojo y las joyas mínimas, el resultado fue sofisticado, femenino y muy de alta costura.

TAGS DE ESTA NOTICIA