Te tomas tu tiempo, divides el cabello en mechones, pasas la plancha con cuidado y, justo cuando terminas, las ondas empiezan a caerse en cuestión de minutos. No importa si tu pelo es liso, fino o grueso: si las ondas no duran, casi nunca es culpa del cabello. El error suele estar en la técnica y en los productos que usas antes y después.
La plancha es una de las herramientas más versátiles para crear ondas naturales, desenfadadas o tipo “beach waves”, pero también una de las más mal utilizadas. En 2026, con planchas cada vez más avanzadas, el fallo ya no está en la herramienta, sino en cómo se maneja.
Por qué las ondas se deshacen tan rápido
Cuando las ondas no se mantienen, suelen darse tres errores muy comunes:
- No crear tensión suficiente en el mechón.
- Mover la plancha sin un giro definido.
- Trabajar el cabello demasiado limpio o sin textura.
El calor por sí solo no crea una onda duradera. Para que el cabello “memorice” la forma, necesita dirección, temperatura controlada y soporte. Aquí es donde entra en juego el famoso giro de muñeca.
El gesto clave: el giro de muñeca que lo cambia todo
La diferencia entre una onda que dura horas y otra que desaparece en minutos está en un movimiento muy concreto. No es cuestión de apretar más ni de pasar la plancha más despacio, sino de cómo la giras.
Tutorial exprés: cómo hacer ondas con plancha
- Toma un mechón de unos 3–4 centímetros.
- Coloca la plancha en la raíz (sin tocar el cuero cabelludo).
- Gira la muñeca 180 grados hacia afuera o hacia adentro, según el efecto que busques.
- Sin detenerte, desliza la plancha hacia abajo manteniendo el giro.
- Suelta el mechón y déjalo enfriar sin tocarlo.
El error más habitual es girar la plancha y pararse. El movimiento debe ser continuo, como si dibujaras una cinta en el aire. Ese deslizamiento constante es lo que fija la forma. Aunque hay técnicas más ingeniosas que también funcionan:
@julirocyo Ondas con planchita, la técnica más sensilla sin enroscarte tanto. Guárdala y probala para tu próximo peinado 😬🤎 #ondasconplancha #ondas #hairtutorials #hairstyle #planchita
La temperatura también importa (más de lo que crees)
Usar la plancha demasiado caliente no hace que la onda dure más, sino todo lo contrario. El exceso de calor deja el cabello demasiado blando y sin estructura. Para la mayoría de los cabellos, una temperatura de 170–180 grados es suficiente para crear ondas definidas sin dañarlo.
Tres productos clave para que las ondas aguanten
Además de la técnica, hay tres aliados imprescindibles. No necesitas un arsenal de productos, solo los adecuados.
Protector de calor (siempre)
No es opcional. Además de proteger el cabello, muchos protectores actuales aportan ligera fijación, lo que ayuda a que la onda se marque mejor desde el inicio.
Texturizador antes o después
El cabello demasiado limpio no sostiene la forma. Un spray texturizante o de sal marina aporta cuerpo y “agarre”, especialmente en melenas finas o muy lisas. Aplícalo ligeramente antes de usar la plancha o justo después, con el cabello aún tibio.
Laca flexible, no rígida
El error clásico es usar una laca fuerte que deja el pelo acartonado y termina rompiendo la onda. Opta por una laca de fijación flexible, aplicada a cierta distancia, para sellar el peinado sin quitar movimiento.
El truco final que casi nadie hace
Una vez creadas las ondas, no las peines en caliente. Espera a que el cabello se enfríe por completo y luego separa los mechones con los dedos o con un peine de púas anchas. Ese enfriado es el paso que fija la forma.


