La nueva era de Samsung: ¿vale la pena comprar el Galaxy S26?

Analizamos sus novedades clave: pantalla, sistema operativo, capacidad, batería de 4.300 mAh, cámaras continuistas, Android 16 y Galaxy AI

Familia Samsung S26 - Sociedad
Imagen promocional de la nueva serie.
Samsung

El Samsung Galaxy S26 llega con un mensaje menos espectacular de lo habitual: evolución más que revolución. Samsung ha presentado en su evento Unpacked la nueva familia, con el S26 Ultra como escaparate tecnológico, pero el foco para la mayoría está en el Galaxy S26 y el S26+, los modelos “base” que se compran por tamaño, precio y equilibrio. Y ahí la fotografía es clara: hay mejoras, sí, pero también decisiones conservadoras que conviene entender antes de pagar el salto.

En España, el Samsung Galaxy S26 arranca desde 999 euros. El Samsung Galaxy S26+ lo hace desde 1.269 euros. Con esos precios, la pregunta no es solo qué trae nuevo, sino si lo nuevo pesa lo suficiente como para justificar la inversión.

Qué cambia de verdad en el Samsung Galaxy S26: pantalla más grande y salto de base en almacenamiento

La novedad más visible del Samsung Galaxy S26 está en la pantalla. Crece ligeramente, pasando de 6,2 a 6,3 pulgadas. No es un cambio enorme sobre el papel, pero en mano puede notarse, sobre todo si vienes de un tamaño que ya te iba justo.

El panel es OLED LTPO con resolución Full HD+ y una tasa de refresco variable de 1 a 120 Hz. Esa combinación suele buscar dos cosas: fluidez cuando toca y ahorro cuando no. El movimiento, en este caso, encaja con una idea general del Samsung Galaxy S26: ajustar y pulir lo que ya funcionaba, sin romper el molde.

La otra mejora práctica es el almacenamiento. El Samsung Galaxy S26 sube el mínimo a 256 GB, con opción de 512 GB, y mantiene 12 GB de RAM. Para mucha gente, esto sí es un “cambio real”: menos miedo a quedarse corto con fotos, vídeos y apps sin tener que pagar desde el primer minuto por una versión superior.

Rendimiento en España: Exynos 2600 y la diferencia por regiones

Aquí aparece una de las decisiones más sensibles del lanzamiento. En España, el Samsung Galaxy S26 llega con el Exynos 2600 de Samsung. En cambio, en mercados como Norteamérica, China o Japón se monta el Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, el mismo chip que equipa el S26 Ultra.

Este matiz importa porque afecta al debate clásico: rendimiento, eficiencia y percepción. Para el comprador español, lo relevante es entender que el Samsung Galaxy S26 no es idéntico en todas las regiones. Si te interesa el modelo por potencia pura, este detalle pesa. Si tu prioridad es la experiencia global y el ecosistema, quizá no tanto, pero conviene tenerlo presente.

Cámara: continuidad casi total en el Samsung Galaxy S26

Si esperabas un salto fotográfico, el Samsung Galaxy S26 no va por ahí. El hardware de cámara se mantiene:

  • Sensor principal de 50 megapíxeles
  • Telefoto de 10 megapíxeles con zoom 3x
  • Ultra gran angular de 12 megapíxeles
  • Cámara frontal de 12 megapíxeles

En la práctica, esto significa que la compra del Samsung Galaxy S26 no se sostiene en “tengo una cámara totalmente nueva”, sino en que Samsung confía en una base ya conocida. Para algunos usuarios es una tranquilidad. Para otros, un motivo para pensárselo, especialmente si vienen del modelo anterior y esperaban una mejora tangible en fotografía.

Batería y carga: pequeña mejora… con un límite que se repite

Hay buenas noticias moderadas en autonomía. El Samsung Galaxy S26 sube la batería a 4.300 mAh frente a los 4.000 mAh de su predecesor. Es una mejora que, sin prometer milagros, sí apunta a un extra de margen en el día a día.

Pero la carga se mantiene: 25 W por cable y 15 W inalámbrica. En un mercado donde otros competidores empujan con cifras más agresivas, Samsung juega aquí a lo seguro. Si la velocidad de carga es tu prioridad, el Samsung Galaxy S26 no parece querer liderar ese apartado.

Android 16, One UI 8.5 y Galaxy AI: el gran argumento “invisible”

El Samsung Galaxy S26 se estrena con Android 16 bajo One UI 8.5. Y, como eje de discurso, llega con Galaxy AI, ahora con un perfil “agéntico” que promete hacer cosas por el usuario en segundo plano y de manera proactiva.

Samsung Galaxy S26 - Sociedad
Imagen promocional del nuevo Galaxy S26.
Samsung

Esta es la parte menos fácil de medir en una tabla de especificaciones, pero probablemente la que Samsung quiere que marque la nueva etapa. Si ese uso de inteligencia artificial encaja contigo —si de verdad te resulta útil en el día a día—, el Samsung Galaxy S26 gana puntos por software, no por hardware.

¿Y el Samsung Galaxy S26+? Más pantalla, más batería, misma cámara

El Samsung Galaxy S26+ se mueve en una lógica distinta: no busca diferenciarse por cámara (es la misma que en el Samsung Galaxy S26), sino por tamaño y batería. Mantiene una pantalla de 6,7 pulgadas con resolución QHD+, tecnología AMOLED LTPO y refresco variable 1–120 Hz.

En España comparte el Exynos 2600, los 12 GB de RAM y el salto de base a 256 GB (con opción de 512 GB). Su batería sube a 4.900 mAh, con la misma carga de 25 W por cable y 15 W inalámbrica. Es decir: si dudas entre ambos, el S26+ te compra por pantalla y autonomía, no por fotografía.

Precio y colores: lo que pagas y lo que eliges

En España, el Samsung Galaxy S26 parte de 999 euros. El S26+ arranca en 1.269 euros. Los colores disponibles incluyen Cobalt Violet, White, Black y Sky Blue, y en la tienda oficial se añaden dos tonos exclusivos: Pink Gold y Silver Shadow.

La conclusión, mirando solo lo que ofrece el lanzamiento, es bastante limpia: el Samsung Galaxy S26 merece la pena si vienes de un móvil más antiguo y valoras el salto a 256 GB de base, la mejora de batería, la experiencia de Android 16 con One UI 8.5 y el empuje de Galaxy AI. Si vienes del modelo inmediatamente anterior y lo que esperabas era una cámara nueva o una carga claramente más rápida, el Samsung Galaxy S26 puede sentirse demasiado continuista para justificar el gasto.

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