Irene Rojo Muñoz atraviesa un momento vital sereno y expansivo. Después de una etapa complicada en el ámbito familiar, la creadora de contenido asegura haber entendido que la salud es “el pilar de todo” y que, cuando falta, nada parece realmente importante. Por eso, ahora se define en una fase de agradecimiento, apertura y ganas de vivir experiencias nuevas. Si mañana le propusieran irse a la otra punta del mundo, su respuesta sería clara: “¿Por qué no?”.
En lo profesional, se encuentra en pleno crecimiento. Hace apenas cinco meses que se dedica por completo a las redes sociales, pero su trayectoria viene de lejos. Durante años compaginó la creación de contenido con jornadas de oficina y trabajos como autónoma. Hoy reivindica el esfuerzo que hay detrás de la figura de la influencer y desmonta uno de los prejuicios que más le pesan al sector: “Que no trabajamos”. Entre campañas, viajes, eventos y una comunidad en expansión, afronta esta nueva etapa con ilusión, sin perder de vista sus prioridades: la familia, la salud y no renunciar a lo importante por dinero. Hablamos con ella.
¿En qué momento vital y profesional te encuentras ahora mismo?
Estoy tranquila, después pasar por una época delicada en la familia te das cuenta que la salud es el pilar de todo. En cuanto esto falta nada es importante, y ahora mismo estoy en un momento de agradecer y de “sí a todo”, tanto en lo vital como en lo profesional… Si me ofrecen irme mañana a la otra punta del mundo, ¿por qué no?
¿Cómo definirías tu estilo en tres palabras?
Favorecedor, llamativo y original.
¿Qué tiene que tener un look para que te represente de verdad?
Realmente pienso que no es lo que tenga, el truco es cómo te sientes con él y la actitud con la que lo llevas. Si le añades una forma, estilo o color con el que sabes que te ves favorecida, mejor todavía. Yo diría que me gusta ir original y diferente siempre, sabiendo yo misma que al menos una de las prendas me sienta especialmente bien.
¿Eres más de seguir tendencias o de reinterpretarlas a tu manera?
Siguiendo un poco la dinámica, cada uno debe saber qué tendencia le sienta bien, por lo tanto, tiro más por la opción de “reinterpretarla a mi manera”. Puede que esta respuesta sorprenda a quien vea en mis redes que intento siempre ir con la última tendencia, no me ha faltado una flor de pinza o una manoletina con el dedo separado… pensarán. Pero sinceramente, si una tendencia no me pega, no me siento cómoda o creo que no me favorece, no me la pondría solo por “no quedarme atrás” o por “unos likes”. Siento que eso se nota e intento que mis redes sean lo más transparentes posibles.
¿Qué tendencia has incorporado últimamente y cuál no va nada contigo?
La tendencia de los pantalones bombachos ha pegado fuerte… pero son increíblemente cómodos en todos los sentidos y tengo mi defensa: no te los pisas, que las bajitas es algo que agradecemos mucho; aún siendo de telas poco rígidas favorecen la figura; es extremadamente cómodo, los utilizo siempre para viajar porque es como ir en “un chándal con estilo”.
Un tejido que no me pondría en total look, al menos ahora (nunca digas nunca), son las telas perforadas de colores… un look completo con esta tela a mí no me favorece y menos si son coloridos mezclando gamas y colores. Se me vienen muchos de Inditex a la cabeza que han sido efecto “plaga” que no se me antojaba ni viéndoselo a las más estilosas… Pero las prendas perforadas en blanco, estando morena, me encantan.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
Las personas. Aprendo y disfruto tanto con el resto de talentos que de cada evento o viaje saco miles de experiencias positivas. Evidentemente disfruto de estar siempre sumergida en el universo de la moda, de ir a viajes increíbles con marcas, de ponerme a prueba con retos que pensaba que no iba a estar preparada, de ver crecer mi comunidad… Es bastante gratificante ver que detrás de tantísimo esfuerzo hay frutos, y animo a quien esté luchando por ello a no rendirse.
¿Qué relación tienes con la belleza? ¿Cómo gestionas la presión estética cuando tu trabajo está tan ligado a la imagen?
Mi relación con la belleza es bastante “sana”. Sabiendo que he tenido siempre una piel muy complicada de acné, manchitas, o simplemente no he tenido unos rasgos “perfectos”, siempre he intentado sacarme el máximo partido y quererme con lo que me ha tocado.
Presión estética no opino que tenga, al final mis compañeros del “gremio” son personas normales, con sus defectos y bellezas diferentes… si nos juzgáramos entre nosotros por esto sabiendo el hate al que nos enfrentamos con tanto alcance en redes… ¡sería incomprensible! Al final, quien se muestra tal y como es es quien llega más lejos por su cercanía, los seguidores te quieren ver tanto en pijama, con cara lavada y un moño, como en tu prime en una gala.
¿Sientes presión por cumplir expectativas personales (pareja, familia, futuro, maternidad) aunque no formen parte de tu contenido?
Evidentemente sí. Tengo 28 años pero realmente no me veo todavía con esta edad. Yo me siento en los 20, empezando un trabajo que me gusta e ilusionada con un objetivo laboral. Todo llega, hay que disfrutar el presente para llegar al futuro que queremos construir, pero deseo casarme, ser madre y vivir esa “otra vida”; por ahora voy a disfrutar de lo que parece que sigue siendo mi adolescencia.
¿Qué prejuicio sobre las influencers te gustaría desmontar?
Que no trabajamos. En mi caso, todo mi “emprendimiento” en redes ha sido mientras semanalmente hacía mis 40 horas en oficina, otros trabajos a media jornada que me buscaba de autónoma y creando contenido como si se me fuera la vida en ello los fines de semana. Aquí trabajaba por partida triple e intentaba mantener mi salud con ejercicio y salud mental despejándome con mis amigos. Pero ese camino no era el correcto porque pienso que quien mucho abarca, poco aprieta.
Dejé el trabajo de oficina y en general, de trabajar para otras personas, pero el aumento de campañas, el tiempo récord que a veces hay que cumplir para entregar un contenido y el estrés y agobio que supone esto es digno de un trabajo “real”; no tienes jefes en oficina, pero sí miles de marcas con las que tienes que dar la talla, y la presión por darla es mayor cuando de esto depende tu cara y tus manos.
¿Qué has aprendido a no negociar, ni en la vida ni en el trabajo?
Sin duda que la familia y la salud va por delante de todo, tanto en la vida como en el trabajo. E indagando en lo laboral, no negocio perderme algo importante para mí por dinero.

¿Qué haces en tu tiempo libre cuando quieres desconectar de redes y del móvil?
Pasar tiempo en familia o con amigos. Una cerveza en una terraza acompañada de una buena compañía quita todas las penas del mundo.
¿Qué proyecto te gustaría desarrollar más allá de Instagram: una marca, una colaboración especial, un producto, un podcast, una comunidad?
Solo hace 5 meses que me dedico a esto y quiero disfrutar de cada etapa, pero sí es verdad que mi cabeza no para de maquinar. En algún momento crearé algo, seguramente una marca y puede que sorprenda de qué, pero con cabeza y cuando parezca que la idea no tenga “cabos sueltos”.

