La alfombra roja de los Globos de Oro 2026 volvió a confirmar su estatus como uno de los grandes termómetros de la moda internacional. En el hotel The Beverly Hilton de Los Ángeles, Hollywood dio el pistoletazo de salida a la temporada de premios con una exhibición de glamour que combinó nostalgia, riesgo creativo y una reivindicación clara de la artesanía. Entre decenas de estilismos memorables, estas fueron las diez mujeres que, por consenso casi unánime, se alzaron como las mejor vestidas de la noche.
Kate Hudson, la perfección en plata
Kate Hudson fue una de las grandes protagonistas de la velada. La actriz apostó por la perfección plateada de Armani Privé con un vestido halter de inspiración escultórica. El plisado hasta la rodilla, recogido en un drapeado central impecablemente simétrico, se abría en una falda de flecos rectos que acompañaban cada movimiento. Un diseño sofisticado y magnético que evocaba el glamour clásico con un pulso decididamente contemporáneo.
Selena Gómez, con imponente diseño de Chanel
Selena Gómez fue una de las grandes triunfadoras de la noche en clave de estilo con un imponente diseño de Chanel. La maison invirtió 323 horas de trabajo en dar forma a su vestido bustier de terciopelo negro, una pieza excepcional adornada con más de 200 flores confeccionadas a mano en plumas, organza y gasa de seda. El diseño se completaba con una falda negra de corte limpio, que equilibraba la exuberancia del bustier, y un impactante escote blanco ricamente ornamentado con plumas, aportando contraste y teatralidad. Sin artificios innecesarios, Selena apostó por una silueta que habla por sí sola.
Zoe Kravitz, bohemia y delicadeza retro
Eterna musa del estilo, Zoe Kravitz optó por la delicadeza retro con un vestido de seda rosa palo de Saint Laurent. Los encajes crudos, los finos tirantes de terciopelo verde y su sencillo recogido construyeron una imagen etérea y personal, que evocaba una bohemia discreta y profundamente elegante.
Leighton Meester, dulzura inesperada
Sin estar nominada, Leighton Meester reivindicó su estatus como icono de estilo con un vestido palabra de honor de Miu Miu. En rosa palo, bordado con lentejuelas plateadas y transparentes, el diseño se coronaba con una cinta de satén amarillo drapeado que aportaba originalidad y frescura.
Tessa Thompson, poder y modernidad
En clave mucho más audaz, Tessa Thompson deslumbró con un vestido palabra de honor de Balenciaga, cubierto de escamas verdes. La línea recta, la verticalidad extrema y la cola trasera estrecha construyeron una silueta poderosa y moderna. Aunque no se llevó el premio por su papel en Hedda, sí conquistó la alfombra roja con uno de los looks más celebrados y valientes de la noche.
Brittany Snow, belleza clásica
Entre las primeras en llegar, Brittany Snow conquistó con un vestido trapecio de Danielle Frankel. Confeccionado en twill de seda y organza blanca, el diseño se remataba con un ribete inferior de mayor peso que aportaba movimiento y carácter.
Renate Reinsve y la elegancia minimalista
Renate Reinsve confirmó su dominio del minimalismo con un vestido recto de flecos plateados de Louis Vuitton. Sin excesos ni artificios, el diseño brillaba con una sobriedad impactante, demostrando que la precisión estética puede ser tan poderosa como el dramatismo.

Jennifer Lawrence, romanticismo onírico
Jennifer Lawrence apostó por un romanticismo audaz con un naked dress de Givenchy, diseñado por Sarah Burton. Transparencias sutiles y apliques florales estratégicamente colocados dieron forma a un estilismo atrevido, femenino y evocador, con ecos de fantasía y naturaleza.
Ayo Edebiri, elegancia silenciosa
Cerrando la lista, Ayo Edebiri demostró que la sencillez puede ser la forma más refinada de sofisticación. Su vestido negro de Chanel, con escote bardot, tirantes en lazo y broches laterales, fue un ejemplo de cómo impactar sin estridencias.
Eva Victor, el poder del minimalismo
Eva Victor sorprendió con un impecable vestido rojo de Loewe. El escote palabra de honor, el top plisado y el cierre lateral construían un diseño limpio, elegante y rotundo. Una prueba de que el minimalismo bien ejecutado sigue siendo una apuesta ganadora.
Rose Byrne, Chanel en clave setentera
Ganadora de la noche, Rose Byrne evocó el espíritu de los años setenta con un vestido verde de Chanel poco habitual en la maison. El corte, el material y la caída rompían con los códigos clásicos de la firma, dando lugar a una propuesta inesperada y fascinante.


