“Al menos 100 millones de niños y niñas en países directamente afectados por la violencia en Oriente Medio se enfrentan al miedo, angustia y el riesgo de daño físico y desplazamiento cada vez más profundos”, ha advertido la ONG Save the Children. La organización describe el conflicto como el más amplio en la región en décadas, con al menos quince países afectados y ataques que han destruido hogares, escuelas y hospitales.
Según Save The Children, en apenas cinco días desde la intensificación de las hostilidades ya ha dos centenares de menores fallecidos. Solo en Irán, al menos 181 menores de diez años han sido asesinados; ocho en Líbano, tres en Israel y uno en Kuwait. Una cifra que, como subraya la ONG, equivale a más de seis aulas llenas de estudiantes.
La guerra también está transformando la vida cotidiana de los pequeños que sobreviven. Muchas escuelas han cerrado y los niños permanecen en casa sin poder salir a jugar. Las familias luchan por acceder a servicios de salud, mientras el precio de los alimentos básicos se dispara. Los problemas para dormir, agravados por el miedo, son cada vez más frecuentes entre los menores.

En algunos hogares, el intento de proteger la infancia adopta formas improvisadas. El personal de Save the Children describe cómo las familias cubren las ventanas para evitar que el cristal se rompa con las explosiones o reproducen ruido blanco durante la noche para ayudar a sus hijos a conciliar el sueño.
“Cada guerra es una guerra contra la infancia”, ha advertido Ahmad Alhendawi, director regional de Save the Children para Oriente Medio. “Estamos viendo que los niños son los más afectados. Están viviendo con miedo, atrapados en el fuego cruzado de esta guerra de adultos. Ya hemos visto a casi 200 niños y niñas asesinados, y más vidas inocentes podrían perderse sin una acción inmediata”.
Para muchos menores de la región, el estruendo de los bombardeos es una experiencia nueva. Para otros, forma parte de una infancia marcada por conflictos sucesivos. “Algunos han sido desplazados múltiples veces y han perdido toda sensación de seguridad”, denuncia Alhendawi.
Las niñas muertas en Minab
En cuanto a los menores muertos en Irán que menciona Save The Children, han corrido ríos de tinta sobre el ataque contra la escuela femenina de Minab. Incluso se ha llegado a tachar de mentira en el otro frente de la guerra, la propaganda, que se haya producido un bombardeo contra el colegio. La escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en Minab, al sur de Irán, fue atacada el sábado 28 de febrero. El misil cayó en plena mañana escolar. Cuando comenzaron los bombardeos del Ejército israelí contra Teherán, las niñas ya estaban en clase y no fueron evacuadas por las autoridades iraníes. Entre las 10:00 y las 10:45, un proyectil impactó directamente contra el edificio de la escuela y lo demolió, matando a decenas de niñas de entre siete y doce años.

Las imágenes verificadas desde el lugar muestran cuerpos infantiles entre los escombros, mochilas de colores cubiertas de polvo y libros de texto empapados de sangre. Según medios estatales iraníes, hasta 168 personas murieron en el ataque y 95 resultaron heridas. Aunque la cifra exacta de fallecidos no ha podido ser contrastada de manera independiente, algunos medios como The Guardian han reconstruido lo ocurrido mediante vídeos verificados, imágenes geolocalizadas, fotografías satelitales y entrevistas, en un contexto en el que el acceso de periodistas a Irán está severamente restringido y persisten los apagones de internet.
Las verificaciones del medio británico sitúan la escuela Shajareh Tayyebeh junto a un complejo de edificios asociados al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que incluye una clínica, una farmacia y otras instalaciones. Aun así, la presencia de una escuela primaria en el lugar ha llevado a la Unesco a describir el ataque como una “grave violación” del derecho internacional.
El bombardeo de Minab es, hasta ahora, el episodio con más víctimas infantiles de este nuevo ciclo de violencia en Oriente Medio, pero no es una excepción dentro de una escalada que ya está golpeando a millones de menores.
