Groenlandia, la antesala de la batalla por el Ártico: “Se está desbloqueando una parte del planeta”

El reciente envío de tropas de países de la OTAN a la isla danesa coincide con las declaraciones de cariz expansionista de Trump y las "amenazas" de Pekín y Moscú

Dinamarca
Una patrullera clase Knud Rasmussen de la Marina Real Danesa, fondeada frente al puerto de Nuuk (Groenlandia)
Efe

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado en las últimas semanas, y de manera explícita, su intención de convertir la isla de Groenlandia en parte de la nación norteamericana por motivos de “seguridad nacional”.

Estas palabras han coincidido en el tiempo con la llegada al país del que forma parte la enorme isla, Dinamarca, de tropas provenientes de Estados aliados; entre ellos Francia, Alemania, Reino Unido o Países Bajos. Un movimiento castrense que ha sido entendido por un sector poblacional como una oposición o freno a esas pretensiones de cariz expansionista de Trump.

Sin embargo, dicha interpretación quedaría muy lejos de las intenciones reales del citado despliegue, ya que se trataría de una misión consistente en recopilar información básica sobre las condiciones locales para el despliegue y para ver si hay oportunidades de entrenamiento. “El objetivo sería obtener una imagen clara de la situación sobre el terreno para poder seguir debatiendo y planificando dentro de la OTAN”, trasladó un funcionario del Ministerio de Defensa alemán a Artículo14.

Tal y como señaló el Comandante Supremo Aliado en Europa, Alexus Grynkewich, el Ártico se ha convertido en “la primera línea de la competencia estratégica”. Y es que además de contar con depósitos moderados o elevados de 25 de los 34 minerales considerados críticos por la Comisión Europea, según recoge el Instituto Español de Estudios Estratégicos, Groenlandia se encuentra en una excepcional posición geoestratégica para controlar las nuevas rutas de navegación que están surgiendo tras el deshielo.

El militar estadounidense también declaró recientemente que las actividades detectadas de Rusia y China en el Ártico “no tienen fines pacíficos”: “No están estudiando las focas y los osos polares”. Grynkewich especificó que estas dos naciones ya están realizando estudios batimétricos -cuyo objetivo es el estudio de las profundidades oceánicas– y “tratando de averiguar cómo pueden contrarrestar las capacidades de la OTAN en el mar y bajo el mar”. “Es algo que podría crecer muy rápidamente y debemos ser conscientes de ello y estar preparados”, añadió el Comandante Supremo Aliado en Europa.

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Los aliados comparten el mensaje

El del militar y el mandatario norteamericano es un argumento que comparten, por ejemplo, Alemania y Reino Unido, socios del país escandinavo y de Estados Unidos en la Alianza Atlántica. Concretamente, el Ministerio de Defensa británico informó a Artículo14 de que el Gobierno de Keir Starmer “comparte la preocupación del presidente Trump por la seguridad del Ártico”. “Se trata de intensificar los ejercicios para disuadir la agresión rusa y la actividad china”, añadieron desde el Departamento que dirige el ministro John Healey.

Por su parte, un portavoz del Ministerio de Defensa germano también trasladó a este medio que el objetivo del envío de tropas a Groenlandia es “explorar opciones para garantizar la seguridad ante las amenazas rusas y chinas en el Ártico”. Cabe recordar que Alemania anunció este domingo que el equipo de 15 oficiales de la misión exploratoria abandonaron la isla ártica en dirección a Copenhague tras dar por completado su cometido, según recogió la agencia Reuters.

Asimismo, Dinamarca emitió un comunicado público señalando que, en el verano de 2025, sus Fuerzas Armadas reforzaron su presencia y sus actividades de entrenamiento en Groenlandia y sus alrededores mediante una serie de iniciativas y capacidades, “incluidas las contribuciones de aliados como Alemania, Francia, Suecia y Noruega”. Estas iniciativas abarcaron el despliegue de capacidades en el mar, en tierra y en el aire, así como ejercicios relacionados con la protección de las infraestructuras críticas de la gran isla. Sin embargo, y a diferencia de Alemania y Reino Unido, Dinamarca no mencionó en ese comunicado las palabras China, Rusia ni Estados Unidos. Se limitó a señalar que las “tensiones geopolíticas se han extendido al Ártico”.

Tropas en Groenlandia - Internacional
Una fotografía de archivo de tropas danesas.
RTVE

“Se está desbloqueando una parte del planeta”

Por una parte, las palabras con las que Trump ha expresado su intención de adquirir Groenlandia por motivos de seguridad, según el director de Defensa, Seguridad y Aeroespacial de Atrevia, Francisco J. Girao, se deben al redescubrimiento del Ártico: “Se está desbloqueando una parte del planeta”. Girao explica que el calentamiento global está permitiendo acceder a una parte del mundo cercana a los países del norte de Europa, Canadá y, por supuesto, Rusia que hasta ahora había quedado bloqueada debido al hielo.

Acerca de los mencionados estudios batimétricos, el director de Defensa, Seguridad y Aeroespacial de Atrevia explica que se están abriendo o se van a abrir rutas por el Ártico que reducirán “mucho” los tiempos de paso comercial de los barcos. Ello también supondría “tener ventajas estratégicas con las que, por ejemplo, negar el espacio marítimo a otras potencias“, así como explotar el subsuelo del lecho marino. Tal y como señaló el Instituto Español de Estudios Estratégicos en un artículo publicado el pasado mes de julio bajo el título El Ártico: nuevo escenario geopolítico, esta es una zona con una gran cantidad de reservas energéticas, tanto de petróleo como de gas. En ella también hay minerales como el oro, platino, diamante, estaño, níquel, además de recursos pesqueros y turísticos.

Sobre esa omisión por parte de Dinamarca de las palabras China, Rusia y Estados Unidos en su comunicado, Girao explica que, tradicionalmente, el país escandinavo “ha operado con prudencia en el teatro internacional”. “Simplemente veo un tema de prudencia porque ahora mismo estamos en el prólogo de esa partida“, matiza.

El director de Defensa, Seguridad y Aeroespacial de Atrevia explica que la posesión groenlandesa siempre ha sido importante desde el punto de vista geoestratégico, pero no ha sido hasta ahora que ha sido reclamada por Trump. Y es que “casi cualquier” presidente de Estados Unidos “podría haber mostrado interés” en incrementar la cooperación con Dinamarca en Groenlandia, aunque “no de la forma en la que lo está haciendo Trump”, porque es “fundamental”.

El despliegue en Groenlandia

El Gobierno danés también informó de que el despliegue de capacidades y unidades relacionadas con las actividades del ejercicio en el Ártico supondrá que en el futuro haya una “mayor presencia militar” en Groenlandia y sus alrededores, que incluirá aviones, buques y soldados, también de los aliados de la Alianza Atlántica.

El Ejecutivo del país escandinavo declaró que las actividades de entrenamiento en 2026 “podrían incluir la protección de infraestructuras críticas, la prestación de asistencia a las autoridades locales de Groenlandia, incluida la policía, la recepción de tropas aliadas, el despliegue de aviones de combate en Groenlandia y sus alrededores, y la realización de operaciones navales”.