EN PRIMERA PERSONA

“Israel necesita un cambio”: el dolor y la esperanza de una española-israelí ante las elecciones

Noa Haimovich Katz, española-israelí residente en Tel Aviv, afronta los comicios de este martes con la esperanza de un cambio de Gobierno y el recuerdo de una amiga asesinada el 7-O

Israel
Noa Haimovich Katz atiende a Artículo14
Cortesía Noa Haimovich Katz

Noa Haimovich Katz recuerda perfectamente aquella mañana del 7 de octubre de 2023. Las alarmas antiaéreas comenzaron a sonar en bucle en Tel Aviv, una ciudad acostumbrada a vivir con cierta distancia de los ataques que habitualmente golpeaban otras zonas de Israel. La vida de esta joven española-israelí sufrió una sacudida.  

“Era una alarma tras otra, y todo el rato bajando al refugio”, recuerda a Artículo14 desde Tel Aviv. Al principio no comprendía la magnitud de lo que estaba ocurriendo. Después comenzaron a llegar los mensajes de amigos que no encontraban a sus hermanos, hermanas o compañeros. Algunos de sus conocidos estaban en el festival de música Nova, cerca de la frontera con Gaza, uno de los lugares atacados por Hamás.

Elecciones Israel
La española- israelí, Noa Haimovich Katz
Cortesía Noa Haimovich Katz

Entre las víctimas se encontraba una amiga suya, compañera de clase cuando estudiaba Animación. Durante aquellas primeras horas, Noa no sabía qué había sido de ella. Solo sabía que no conseguían localizarla. Más tarde supo que había sido asesinada. También supo que había sufrido violencia sexual. “Fue una masacre. Nunca había visto nada semejante ni había oído hablar de algo así”, asevera.

El miedo y la incertidumbre terminaron empujándola a tomar un avión de repatriación a España. En Barcelona comenzó a pegar carteles de personas desaparecidas. “Me sorprendió mucho la cantidad de odio que salía de allí”, relata. Le dolió especialmente encontrar esa hostilidad entre personas con las que había crecido, estudiado e incluso compartido parte de su vida cotidiana. “Yo venía con todo el trauma y el dolor de la pérdida, sintiendo que mi gente estaba herida, y no encontraba ningún tipo de empatía”, lamenta.

Noa no pretende que el sufrimiento israelí sirva para ignorar el de los palestinos. Su malestar tiene que ver con la sensación de que la tragedia que vivió su entorno quedaba reducida, en buena parte del debate público que conocía en España, a una discusión política en la que apenas había espacio para las víctimas. “Esto va más allá de la política. Es tu identidad y es tu gente”, afirma.

Española en Israel

Diez años después de mudarse a Israel, Noa trabaja enseñando a niños pequeños y ha utilizado las redes sociales para explicar en catalán su experiencia y su visión de Israel. Ante las elecciones decisivas, Noa siente que el Estado judío se encuentra ante una encrucijada histórica. La votación llega después de tres años marcados por el trauma del 7-O, la guerra y una profunda polarización política.

“Han sido tres años muy difíciles, de mucho dolor y de duelo. Pero, a medida que pasa el tiempo, me siento cada vez más fortalecida por estar aquí. Creo mucho en esta gente, en este país, y tengo mucha esperanza de que las cosas cambien a mejor”, reivindica. Considera que el Gobierno de Benjamin Netanyahu, junto a figuras de la extrema derecha religiosa como Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir, amenaza las libertades y la naturaleza democrática del Estado.

“Si continuamos por este camino, podemos llegar con mucha facilidad a una teocracia extremista y perder nuestras libertades y la democracia. Siento que estas elecciones son nuestra última oportunidad para poder cambiar las cosas”, agrega. Noa expresa así una inquietud compartida por parte del electorado liberal y opositor, aunque es consciente de que el campo favorable a un cambio de Gobierno está fragmentado. La derecha, en su opinión, ha conseguido mantener una mayor unidad, mientras que las distintas sensibilidades de la oposición dificultan la construcción de una alternativa sólida.

No espera que un eventual cambio de Gobierno resuelva de inmediato los problemas del país. Sabe que la sociedad israelí sigue profundamente herida y que el miedo continúa condicionando el debate público. Por eso tampoco cree que el momento permita una conversación sencilla sobre la paz o la creación de un estado palestino. “Necesitamos unos cuantos años para sanar y completar el proceso de duelo. Todavía vivimos el terror en nuestra propia carne. Muchos seguimos atascados en el 7 de octubre. Lo llevamos muy cerca, en el cuerpo y en la cabeza”, reconoce. 

Israel
Noa Haimovich Katz responde a las preguntas de Artículo14
Cortesía Noa Haimovich Katz

Pero aspira a vivir un futuro distinto. “Me gustaría que algún día llegáramos a un acuerdo en el que Palestina acabara siendo un país y sus habitantes recibieran sus derechos como ciudadanos, que pudieran tener la vida que quieren y nosotros pudiéramos hacer la nuestra, uno al lado del otro y en paz”, demanda. Por ello, insiste en que “Israel necesita un cambio. Tenemos que llegar a un acuerdo en el que ninguno consiga todas sus prioridades”.

Durante años, Noa pensó que no quería tener hijos en Israel. Le preocupaba que tuvieran que cumplir el servicio militar obligatorio y llegó a plantearse regresar a España. El 7 de octubre, paradójicamente, no ha borrado esos temores, pero sí ha reforzado su vínculo con el país. “Después de toda esta experiencia, me siento muy unida y arraigada a este dolor que se vive aquí, y a la necesidad que tenemos de protegernos”, explica.

También reivindica el significado de Israel como refugio para los judíos frente a la persecución que han sufrido históricamente en distintos lugares del mundo. Su deseo es que Israel pueda proteger a sus ciudadanos sin sacrificar sus libertades, separar la religión del poder político y abrir un espacio para el diálogo. “Me siento muy honrada y orgullosa de estar aquí y de formar parte de este momento”, concluye.