Francia se enfrenta al desafío de contener la violencia en las calles sin dar la espalda a las reivindicaciones que han llevado a miles de ciudadanos a manifestarse. Para Nathalie Coggia, diputada de la Asamblea Nacional francesa por Juntos por la Republica, el partido de la mayoría parlamentaria, los disturbios violentos tienen dos grandes beneficiarios: la extrema derecha y la izquierda radical.
En una entrevista con Artículo14, Coggia reconoce que el fin de semana anterior, el dispositivo de seguridad “no estuvo a la altura de lo que ocurría, hubo una cierta falta de anticipación”, de ahí que defienda la necesidad de reforzar la seguridad y exigir responsabilidades a los autores de los actos violentos. Con todo, a lo largo de la conversación la diputada insiste en que la respuesta no puede quedarse ahí. El coste de la vida, la falta de recursos en la educación y la incertidumbre de los jóvenes también exigen soluciones políticas, en un país que mira ya hacia las elecciones presidenciales de 2027.
-¿A quién benefician las protestas en Francia?
-Lo primero que me gustaría distinguir es entre los que fueron a manifestar y los que fueron a saquear, romper y robar. Es muy importante distinguir entre estos dos tipos de personas. ¿A quién puede beneficiar esto? Claramente a los que fueron a manifestarse pacíficamente no les ha beneficiado.
Tampoco a los vecinos de los barrios afectados, a los comerciantes que han perdido un año de trabajo o más. ¿A quiénes les ha beneficiado? A los extremos. Cada escaparate roto, cada acto de violencia alimenta el discurso de la extrema derecha sobre el desorden y la inseguridad. Y por otro lado, cada intervención policial alimenta el discurso de la izquierda radical sobre una supuesta violencia policial sistémica. Y los dos extremos se alimentan mutuamente. Lamentablemente, les beneficia a ellos.
Entre estos dos espacios políticos estoy yo. Nosotros tenemos que mantener la cabeza fría y mantener un equilibrio en la manera de interpretar lo que ha pasado. En cómo dar respuesta a lo que ha pasado. Hay personas que legítimamente fueron a manifestar, a compartir sus preocupaciones sobre el coste de la vida, sobre la falta de medios en educación o en la enseñanza. Y a estas personas hay que escucharlas y darle una respuesta sobre el fondo. Y a la violencia que ha ocurrido, que los responsables de eso fueron grupos radicales de extrema izquierda y a estos se apuntaron unos delincuentes oportunistas que, cuando vieron lo que pasaba, aprovecharon para acudir a los puntos donde ocurrían los hechos violentos para saquear y robar.

-En este sentido, el año que viene se celebran en Francia unas elecciones presidenciales cruciales para el país. ¿Hay algún partido político que se esté beneficiando directamente, que esté recogiendo de alguna manera votos de cara a 2027?
-Faltan muchos meses hasta llegar a abril de 2027, que es cuando tendrá lugar la primera vuelta de las elecciones. Lo que está pasando ahora efectivamente puede dar un empujón a Reagrupación Nacional. Pero pueden ocurrir tantas cosas… En los otros espacios más centrales, el republicano, damos respuesta a lo que ha ocurrido. Y es que, por un lado, hay que dar una respuesta política a las reivindicaciones legítimas de los que manifestaron pacíficamente. Pero a los que cometieron actos violentos… A estas personas hay que juzgarlas: tienen que rendir cuentas, reparar, pagar por lo que han hecho, y esto se está haciendo. Ya hay centenares de personas que han pasado a disposición judicial tras ser detenidas.
Este sábado van a tener lugar otras manifestaciones y hay que reforzar el dispositivo policial. Es cierto que el fin de semana pasado no estuvo a la altura de lo que ocurría, hubo una cierta falta de anticipación, pero yo creo que se ha aprendido y el dispositivo policial que está previsto para este sábado está bastante reforzado. Hay toques de queda en algunas ciudades, en algunas solo se han autorizado las manifestaciones que son organizadas por los sindicatos (porque éstas suelen disponer de un servicio de orden). No significa que no habrá otras concentraciones que se salten la falta de permiso, pero se ha reforzado el dispositivo con militares. Los militares serán encargados de custodiar los edificios públicos para que los policías y los gendarmes, que son nuestra Guardia Civil, puedan encargarse mejor del mantenimiento del orden. También se van a emplear unidades más móviles, porque en el dispositivo del fin de semana pasado, las fuerzas desplegadas fueron demasiado inmóviles, faltaba habilidad para ir a los puntos, y no se podía predecir dónde iban a ser, y entonces se saqueaba y se robaba.
-¿Prohibir o vetar protestas es contraproducente? ¿No llamará a más gente a salir este sábado a manifestarse?
-No es una prohibición generalizada de manifestaciones. Lo único que se pide son manifestaciones organizadas, estructuradas, en principio organizadas por el sindicato, porque eso garantiza o te da una cierta garantía de que van a ocurrir en orden y que por lo menos estos que van en estas no van a saquear. Creo que es necesario, después de lo que hemos visto el fin de semana pasado. Manifestarse es un derecho y yo lo respeto, de hecho es muy importante en la vida democrática y no podemos renunciar a este derecho, pero está claro que las manifestaciones tienen que ocurrir en un marco un poco más organizado y estructurado. Creo que no va a impedir que haya manifestaciones o concentraciones no declaradas, no convocadas.
-De hecho, las imágenes del sábado, desde España todos nos preguntamos cómo pudo desencadenar una protesta de estudiantes, que era legítima, en esas imágenes de esa violencia… Quizá lo más simbólico fue la destrucción de la alcaldía de Limoges, un edificio histórico…
-Sí, no sólo fue el ayuntamiento de Limoges, fue la oficina de turismo de Lyon, entraron en el ayuntamiento de Marsella. Es verdad que son imágenes que a nosotros los franceses nos han entristecido y ,nos han sorprendido muchísimo. Creo que nadie, tanto los franceses que vivimos fuera como los que viven aquí en Francia, se esperaba esto. De hecho ni nuestros servicios de inteligencia habían anticipado tanta violencia.

Creo que las redes sociales han cambiado la forma de los disturbios y jugaron un papel clave en esto, porque en TikTok, en Snapchat tienes como lives (retransmisiones en vivo) que en tiempo real te enseñan dónde unos grupos violentos han podido entrar y saquear. Entonces, otros delincuentes oportunistas lo ven y acuden a estos puntos y amplifican la magnitud de la violencia. Esto ha jugado un papel clave lo que ha ocurrido.
Lo que creo que no se ha visto en las pantallas españolas es que ha habido medio millón de personas que se han manifestado, se han movilizado de manera pacífica, con reivindicaciones sobre los medios en la educación y la enseñanza, como decías, que era la continuación de lo que había ocurrido en las semanas anteriores y se juntaron. A veces se habla de convergencia de las luchas, se unieron también adultos, gente que trabaja y que le cuesta llegar al fin del mes y para compartir su preocupación por este motivo, porque la vida está muy cara, el coste de la gasolina ha aumentado mucho y no se llega a fin del mes… Creo que como responsables políticos tenemos que escuchar estas preocupaciones y darles una respuesta política.
Por eso, repito: a lo que pasó hay que darle dos tipos de respuestas, una sobre el tema de la seguridad. Porque sin orden, sin seguridad, lo demás no funciona, pero no te puedes limitar a esto, tienes que también dar una respuesta política a esas reivindicaciones.
-Ha mencionado TikTok, redes sociales… ¿también puede haber injerencia extranjera, algún país que esté fomentándolo, no sé si Rusia, Irán.. Hemos visto esta semana -como hay procesos electorales en Estados Unidos y también en Israel- que han aprovechado para usar las imágenes para atacar la migración, el estado de bienestar europeo…
-Hasta la fecha no se ha demostrado con hechos probados una injerencia extranjera, lo que sí sabemos es que hay países que saben usar las redes sociales muy bien para dividir a Francia y a los franceses. En las semanas anteriores, ha convocó al embajador de Irán porque habían difundido imágenes falsas sobre lo que ocurría con los institutos en Francia.

En cuanto al fin de semana pasado, no se ha podido demostrar nada. Sabemos que hay algunos países que quieren hacernos daño, que saben usar bien las redes sociales, pero es todo lo que puedo decir porque no hay hechos comprobados sobre esto. Aunque no hay que ser ingenuo.
-Como diputada de la Asamblea Nacional de Francia, ¿qué medidas se pueden tomar para responder al aumento del coste de la vida y a las demandas de los estudiantes?
-Sí, las primeras medidas son policiales, hay que reforzarlas. En cuanto a las políticas, como parlamentarios podemos actuar a través de los presupuestos (en plena discusión en la AN), por ejemplo, aprovechando la disminución del número de alumnos para reducir las clases de los institutos, que a veces tienen hasta 35 estudiantes y aumentar los profesores. También hay que replantear los horarios escolares, que son demasiado largos de (de 8 a 18:00) y generan cansancio entre los alumnos. También se ha criticado mucho la plataforma que se usa aquí para llegar al sistema universitario. La opinión de mi espacio político es que antes la selección se hacía de manera discrecional, más arbitraria o al azar, y este dispositivo permite racionalizar, intenta que la gente llegue a las universidades por mérito, por lo que ha estudiado, por sus notas, por lo que ha demostrado, por sus intereses y menos por un camino más arbitrario. La plataforma genera mucha ansiedad. Tengo una hija, que la va a tener que utilizar en un año, y yo también empecé a estar un poco estresada. Probablemente hay que hacerla más transparente sobre los criterios que se utilizan para luego admitir a un estudiante en una carrera universitaria. Por eso hay que mejorarla, quitarle este componente ansiógeno. Lo que dice la extrema izquierda sobre este tema es que no necesitamos plataformas, simplemente si faltan plazas, abrimos las universidades. ¿Y qué hacemos? Estudiamos todos Ciencias Políticas, ¿y luego qué hacemos? No hay tantos trabajos. Es mentir a nuestros estudiantes. No se trata de abrir plazas universitarias sin límite, sino de ofrecer formaciones que tengan salidas laborales y no crear falsas expectativas en los estudiantes.
-Una de las críticas que suelen hacer los jóvenes a los políticos es precisamente eso, que están fuera de la realidad, que no están en contacto. Pero usted al final tiene hija que está pasando por este problema, lo vive de cerca…
-Muchos políticos tenemos hijos que o están pasando o han pasado por eso. También lo dicen todos los policías a los que atacan sobre la violencia policial sistémica: a ellos también les cuesta llegar a final de mes. También tienen hijos que se manifiestan y son los primeros que no quieren que ocurran violencias en la calle, que se encuentren soluciones, porque son los primeros afectados.
Sobre los líderes de otros países, más bien de la extrema derecha, que aprovechan para alimentar su discurso antiinmigración, pues, aunque no hay estadísticas étnicas en Francia, se cree que por lo menos el 20% de la Policía es de origen extranjero, son franceses, pero sus padres o sus antepasados son migrantes. Asimismo, muchos de los que han limpiado las calles al día siguiente también vienen de la inmigración, por lo que decir que es la inmigración la que ha provocado estas violencias tampoco es correcto.
-¿Qué teme que pueda pasar este sábado en Francia? A pesar de las medidas, del refuerzo, de acotar ciertas manifestaciones, ¿qué puede ocurrir?
-El dispositivo policial se ha reforzado mucho: se han pedido a agentes que vuelvan de vacaciones, se van a utilizar a militares para la custodia de edificios públicos, para liberar a gendarmes y policías para que ellos puedan ser más móviles -que es lo que falló el fin de semana pasado, que los policías tenían un problema estático-, se ha reforzado el número de unidades móviles para acudir a los puntos. El número, la capacidad de los policías se ha reforzado bastante. Hay medidas como restringir las manifestaciones autorizadas, hay algunos toques de queda, hay también trayectorias que han sido delimitadas en ciudades grandes… Esto no nos garantiza que no vaya a haber violencias e imágenes tan graves como el fin de semana pasado. El riesgo cero no existe obviamente, pero creo que sí que estamos más preparados.

