80 años

Los “octopresidentes”: por qué la edad no pasa factura a los hombres que gobiernan el mundo

Donald Trump, Lula da Silva, Daniel Ortega y Teodoro Obiang superan los 80 años y continúan al frente de sus países. No hay ninguna mujer octogenaria

Donald Trump, Lula da Silva, Daniel Ortega y Teodoro Obiang superan los 80 años y continúan al frente de sus países.
Donald Trump, Lula da Silva, Daniel Ortega y Teodoro Obiang superan los 80 años y continúan al frente
Kiloycuarto

La política mundial envejece, pero no parece tener intención de jubilarse. A sus 80 años, Donald Trump continúa al frente de Estados Unidos, mientras que Lula da Silva, que acaba de cumplir 81, ha conseguido este domingo una histórica reelección en Brasil. En Nicaragua, Daniel Ortega se aproxima a su 81 cumpleaños y, en Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, de 84 años, acumula casi medio siglo en el poder. Cuatro dirigentes con trayectorias y sistemas políticos muy diferentes que comparten una característica: han superado las ocho décadas sin abandonar sus responsabilidades.

La edad se ha convertido en uno de los grandes debates de la política internacional, especialmente desde la presidencia de Joe Biden. Sin embargo, mientras unos dirigentes han visto cuestionada su capacidad para gobernar, otros han conseguido convertir su longevidad en un argumento de experiencia y estabilidad. ¿Por qué cumplir 80 años supone el final de algunas carreras políticas y no parece representar un obstáculo para otras?

Trump y Lula: dos octogenarios que siguen ganando elecciones

El presidente estadounidense cumplió 80 años el pasado junio, convirtiéndose en el segundo mandatario de la historia del país que alcanza esa edad durante su presidencia. Trump ya había batido otro récord en enero de 2025, cuando regresó a la Casa Blanca como el presidente de mayor edad en tomar posesión.

Su estado físico ha despertado interrogantes por la aparición de hematomas en las manos, la hinchazón de sus tobillos y algunos episodios de somnolencia durante actos públicos. No obstante, la Casa Blanca sostiene que se encuentra en condiciones de ejercer sus funciones, según su último informe médico.

Mano de Donald Trump - Internacional
Un montaje con una fotografía de Donald Trump y su mano maquillada
Artículo14

En Brasil, Lula acaba de demostrar que la edad tampoco tiene por qué impedir una victoria electoral. El dirigente progresista, que cumple 81 años este martes, ha conseguido imponerse a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta presidencial, asegurándose un cuarto mandato tras protagonizar una remontada sin precedentes en la democracia brasileña. Durante los debates electorales, Lula ha destacado por su elocuencia, agilidad en las respuestas y capacidad para defender sus propuestas, llegando en ocasiones a imponerse dialécticamente a su adversario, varias décadas más joven.

Su triunfo confirma que, al menos para una parte del electorado, la trayectoria política puede pesar más que los años. Lula afrontará así una nueva legislatura a una edad en la que la mayoría de los trabajadores ya llevan más de una década jubilados.

AME063. SAO PAULO (BRASIL), 25/10/2026.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (i), quien ganó la segunda vuelta de las elecciones con un 51,79 % de los votos, frente al 48,21 % del senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, habla frente a simpatizantes este domingo, en Sao Paulo (Brasil). EFE/ Isaac Fontana
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (i), celebrando su victoria en las elecciones
EFE/ Isaac Fontana

Ortega y Obiang: décadas de poder sin relevo

Pero no todos los octogenarios que gobiernan han llegado a su posición mediante elecciones competitivas. Daniel Ortega, que cumplirá 81 años en noviembre, regresó a la presidencia de Nicaragua en 2007 y desde entonces ha consolidado un sistema autoritario junto a su esposa, Rosario Murillo.

Todavía más prolongada es la trayectoria de Teodoro Obiang, que gobierna Guinea Ecuatorial desde 1979. A sus 84 años, es uno de los mandatarios que más tiempo llevan en el poder en todo el mundo. Su permanencia responde a un sistema político caracterizado por la concentración de poder y la ausencia de una competencia electoral efectiva.

Daniel Ortega - Internacional
Una fotografía de archivo de Daniel Ortega.
EFE

Abás, Biya y Netanyahu: el poder más allá de los 80

La lista sigue por encima de los 80. El presidente palestino, Mahmud Abás, tiene 90 años y lleva más de dos décadas al frente de la Autoridad Nacional Palestina. En Camerún, Paul Biya, de 93 años, gobierna desde 1982 y su actual mandato se prolongará, en principio, hasta 2032.

También destacan Yoweri Museveni, presidente de Uganda a sus 82 años, y Sergio Mattarella, jefe del Estado italiano con 85. Sus responsabilidades institucionales son diferentes, pero ambos tambien sorprenden por su edad.

Otros líderes se aproximan a esa barrera. Benjamin Netanyahu tiene 77 años y, si consigue mantenerse al frente de Israel durante una nueva legislatura completa, podría llegar a los 80 todavía en el cargo.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu
EFE

¿Por qué a ellos no les penaliza la edad?

Hay una característica que comparten todos estos dirigentes: son hombres. Mientras ellos continúan acumulando mandatos después de cumplir los 80 años, resulta mucho más difícil encontrar mujeres de avanzada edad al frente de las principales potencias mundiales.

Durante décadas, la política ha sido un espacio dominado por hombres, lo que les ha permitido construir trayectorias más largas, consolidar redes de influencia y mantenerse en puestos de responsabilidad durante buena parte de sus vidas. Las mujeres, en cambio, han tenido que superar barreras adicionales para alcanzar esos mismos cargos, además de enfrentarse a un mayor escrutinio sobre su imagen, apariencia física y edad.

Mientras las canas y la veteranía pueden reforzar la imagen de experiencia y autoridad de un dirigente, el envejecimiento femenino sigue estando condicionado por estereotipos que trascienden la política.

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