Que la Comisión Europea quiere cumplir sí o sí sus compromisos es algo que, desde hace no tanto, Ursula Von der Leyen quiere dejar claro. Ella mejor que nadie es consciente de la realidad del Parlamento Europeo y de la cada vez menos diversidad que hay entre todos sus miembros. Hace ya años que la Eurocámara está integrada por una mayoría conservadora. Hace tiempo también que el discurso migratorio ha dejado de ser tabú en las instituciones comunitarias y cada vez hay más voces que orgullosas reclaman una mano mucho más dura.
Sin embargo, en los pasillos comunitarios inquieta el último movimiento de la Comisión Europea, que obsesionada por reducir la migración y cumplir con su programa, anunció que se verá en pocos días con una delegación de Afganistán.

El giro europeo hacia Afganistán
La Unión Europea no reconoce al Gobierno talibán. Y hace no tanto -en 2021-, Von der Leyen les llegó a negar conversaciones por sus malos tratos a las mujeres y a las niñas. “Permítanme ser muy clara: los mil millones de euros en fondos de la UE reservadas para la ayuda al desarrollo durante los próximos siete años en Afganistán están sujetos a condiciones estrictas: respeto por los derechos humanos, buen trato a las minorías, a las mujeres y a las niñas”, advirtió taxativa en redes sociales.
Lo cierto es que el régimen talibán no ha dado grandes pasos hacia la liberación de la mujer en su país. Desde que llegaron al poder en 2021 han desmantelado cualquier beneficio para ellas: las han sacado de las aulas, no las dejan ni estudiar ni conducir, no pueden hablar en público, y desde hace apenas una semana, pueden casarlas siendo menores de edad.
Es la última opresión con la complicidad del estado que se ha convertido en una realidad en Kabul. El régimen afgano ha dado cobertura legal a los enlaces forzosos de menores. Según la ley del Ministerio de Justicia afgano, si “un pariente distinto del padre o del abuelo concertara el contrato matrimonial de un niño o una niña menores de edad (…) con una pareja compatible y con una dote adecuada”, el matrimonio “se considerará válido”.

“La UE sigue sin reconocer a las autoridades talibanas”
Pese a esto, la UE mantiene intacta su agenda. Y después de una primera reunión técnica entre la Comisión y los talibanes en Afganistán, el Ejecutivo Comunitario tiene pensado recibir a una delegación afgana en Bruselas próximamente. Sin embargo, desde el departamento que dirige la Alta Representante de Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, aseguran a este periódico que “la UE sigue sin reconocer a las autoridades talibanes en Afganistán”.
El hecho de que se celebre una reunión, inédita hasta ahora, para abordar las deportaciones no altera la posición de la Unión Europea, que prefiere cubrirse las espaldas y adelanta a este periódico que podría incluso haber más reuniones. “Se han celebrado algunas reuniones y podrían continuar celebrándose conversaciones”, explican.

La UE justifica su acercamiento
Cuando les preguntamos sobre el acercamiento, fuentes de la Comisión aseguran a este periódico que el único objetivo es el de la defensa del bloque comunitario. “Esto responde claramente a la defensa de los intereses de la Unión Europea”, insisten. Y añaden: “se trata contactos estrictamente técnicos y pragmáticos y eso no implica reconocimiento alguno”.
Más allá de la justificación, la Comisión no ofrece más detalles. Ni número de integrantes, ni fecha exacta de la reunión ni orden del día. Según ha podido saber este periódico, será el portavoz del ministerio de Exteriores afgano, Abdul Wahar Balkhi, quien encabezará la delegación talibán.
En contra de la decisión se encuentran los eurodiputados socialdemócratas y algunos Estados miembro como España, que no firmó la medida que sí rubricaron otros países conservadores como Polonia, Alemania o Italia, pero también la nórdica Suecia, Bélgica, Austria o Países Bajos. Todos ellos están de acuerdo en implementar las recetas que sean necesarias para intentar aumentar las deportaciones de migrantes a Afganistán.
¿El motivo? Desde hace tiempo, Kabul es una de las capitales que más solicitudes de asilo pide a la Unión Europea.

