Junio ocupa un lugar destacado en la historia política de las mujeres italianas. Fue un 2 de junio de 1946 cuando millones de ellas acudieron por primera vez a las urnas en una consulta nacional, participando en una votación que definiría el futuro del país tras la caída del fascismo y el final de la Segunda Guerra Mundial.
Aquel día, los ciudadanos italianos estaban llamados a decidir entre monarquía y república. Sin embargo, para cerca de 13 millones de mujeres la cita tenía un significado adicional, suponía el estreno de un derecho que durante décadas les había sido negado y que las convertía, por primera vez, en protagonistas de una decisión política de alcance nacional.
Ochenta años después, Italia recuerda una jornada que movilizó a casi 25 millones de votantes y registró una participación del 89 %. Las mujeres acudieron masivamente a las urnas. Según los datos de la época, votaron 12.998.131 mujeres, alrededor de un millón más que los hombres.

La conquista del voto
La incorporación femenina a la vida electoral fue posible gracias a un decreto aprobado en 1945, después de veinte años de dictadura fascista. Diversas organizaciones desempeñaron un papel relevante en ese proceso, entre ellas la Unión de Mujeres Italianas (UDI) y el Comité de Mujeres de la Democracia Cristiana.
“La UDI nació en 1944 de la experiencia de las mujeres que participaron en la Resistencia. Ese paso les permitió redimirse tras años en los que el fascismo las había confinado casi exclusivamente al rol de esposa y madre”, explicó a EFE Ilaria Scalmani, responsable nacional de la organización.
La emoción que acompañó aquella primera experiencia electoral todavía puede rastrearse en documentos conservados por las instituciones italianas. Panfletos y materiales de alfabetización democrática elaborados para preparar a las nuevas votantes forman parte de las exposiciones organizadas este año por la Cámara de los Diputados y el Senado para conmemorar el aniversario. Entre las piezas exhibidas figura también uno de los tres ejemplares originales de la Constitución de 1948.
Scalmani recuerda que muchas mujeres vivieron aquella jornada como un acontecimiento excepcional. Según relata, para acudir a votar algunas recuperaban de sus armarios la ropa reservada para las grandes ocasiones. La participación en las urnas se entendía como un acto solemne en un país que trataba de reconstruirse tras la guerra.

Las “Madres Constituyentes”
El proceso electoral de 1946 no solo dio origen a la República Italiana. También permitió elegir la Asamblea Constituyente encargada de redactar la nueva Carta Magna. En ella obtuvieron representación 21 mujeres, conocidas posteriormente como las “Madres Constituyentes”. Cinco de ellas participaron directamente en la elaboración del texto constitucional.
Entre las personas que conservan el recuerdo de aquella jornada se encuentra Lucia D’Amico. Nacida en 1916 en Alfedena, en la región de Abruzzo, y residente en Roma, es a sus 110 años una de las personas más longevas de Italia. En una entrevista reciente con el diario Il Messaggero recogida por EFE, recordó que para muchas mujeres de su generación el voto representaba una oportunidad para empezar de nuevo después de los años de conflicto.
D’Amico, que tenía 30 años cuando acudió a las urnas, pertenece a una generación marcada por la guerra y los bombardeos. Por eso considera que participar en unas elecciones era un deber cívico fundamental. De hecho, continuó votando hasta hace cuatro años. Hoy observa con preocupación el desinterés de parte del electorado y admite que le entristece leer noticias sobre la abstención.
Ocho décadas después de aquella primera participación masiva, las mujeres ocupan espacios impensables para las votantes de 1946. Giorgia Meloni se convirtió en 2022 en la primera mujer en asumir la jefatura del Gobierno italiano, mientras que la principal fuerza de oposición, el Partido Democrático, está liderada por Elly Schlein.

