Líbano

Las otras batallas de las mujeres libanesas en guerra

La ONG WingWoman Lebanon se emplea en la defensa de la dignidad sexual y la salud reproductiva de los sectores femeninos más desfavorecidos del país levantino, un tema a menudo tabú y soslayado

Tyre (Lebanon), 02/06/2026.- A woman inspects the damage in Jabal Amel Hospital a day after an Israeli air strike that targeted buildings in front of the hospital in Tyre, Lebanon, 02 June 2026. The Lebanese Ministry of Health said that, as of 01 June, Israeli attacks across Lebanon have killed more than 3,435 people and injured more than 10,400, since renewed hostilities between Israel and Hezbollah began. (Líbano, Hizbulá/Hezbolá) EFE/EPA/WAEL HAMZEH
Una mujer inspecciona los daños en el Hospital Jabal Amel.
EFE/EPA/WAEL HAMZEH

Pocos países como el Líbano resumen lo mejor y lo peor de la condición humana. Si la cruz son los infinitos ciclos de violencia a los que el país levantino se ve arrastrado periódicamente, como el actual, y las profundas brechas sectarias que siempre sobrevuelan amenazantes, la cara es la solidaridad que, paradójicamente, une a los libaneses de uno u otro grupo étnico o religioso en los peores momentos. Momentos como el presente, en que esta estrecha franja de terreno montañoso en la orilla oriental del Mediterráneo vuelve a ser escenario de una guerra de dimensiones regionales, pues en el sur -sobre todo- pero también en el este y en los suburbios de Beirut combaten, cada uno a su manera, el Ejército de Israel y Hizbulá, primera de las fuerzas paramilitares proxy de la República Islámica de Irán, desde finales de febrero.

Se ha dicho hasta la saciedad, con razón, que Líbano es un país -y hasta un mensaje de concordia- sin Estado, y allá donde el Estado no alcanza, sí lo hacen a menudo las ONG. La ayuda internacional, como las remesas de la extensa diáspora, es fundamental para el funcionamiento de la sociedad libanesa en tiempos de paz; con más motivo en momentos como los actuales. Los primeros auxilios o la ayuda alimentaria y habitacional se cuentan entre las primeras, pero las necesidades son muchas más y en numerosos ámbitos. Ahí, donde ni el Gobierno ni Hizbulá llegan, entran en acción un buen número de entidades locales y foráneas haciendo un trabajo fundamental a menudo invisible y por descontado en circunstancias complejas. Y ahora además lo hacen en plena caída de la ayuda internacional.

Una de esas organizaciones es WingWoman Lebanon. La ONG y empresa social con sede en Beirut se dedica, como lo definen sus promotores, a la “defensa de la dignidad y la salud y los derechos sexuales y reproductivos” de las mujeres del Líbano, así como a la de la “justicia medioambiental a través de la producción y distribución de compresas o toallas sanitarias y pañales reutilizables”. Lo hace en un momento en el que centenares de miles de mujeres y niñas residentes en las áreas más castigadas por el conflicto bélico, sobre todo del sur y el este del país de los cedros, así como del suburbio meridional de Beirut, sobreviven refugiadas en distintos lugares del área metropolitana de la capital. Naciones Unidas estima que al menos 1,2 millones de personas -en un país de menos de seis millones de habitantes- se han visto obligadas a abandonar sus hogares desde el pasado mes de marzo para no haber podido volver en su inmensa mayoría.

Líbano
Las libanesas de Wing Woman Lebanon
Wing Woman

“Nuestro trabajo reúne la respuesta humanitaria, la salud menstrual y la higiene, la sostenibilidad medioambiental y el empoderamiento económico de las mujeres”, asegura a Artículo14 desde la capital libanesa la jefa de desarrollo financiero de la entidad y feminista libanesa Ghewa Nasr.

“Proporcionamos alternativas seguras, prácticas y sostenibles para individuos y familias afectadas por la crisis, además de crear oportunidades capaces de generar ingresos para las mujeres que viven en comunidades marginalizadas”, añade para resumir la inspiración que mueve a la entidad: “En WingWoman Lebanon creemos que la dignidad nunca debe ser un lujo durante una crisis. Ninguna mujer ni niña debería tener que comprometer su salud, privacidad o seguridad por no tener acceso a productos de higiene menstrual, instalaciones sanitarias limpias o el apoyo adecuado”.

Líbano
Ghewa Nasr atiende a Artículo14

En este contexto, si el acceso a productos de higiene femenina es un problema habitual en ciertas zonas del país árabe -también lo es en los últimos años en Gaza-, que viene desde 2019 atravesando una sucesión auténtica de crisis económicas y sociales, la guerra que desde finales de febrero pasado castiga a las poblaciones del sur del país, una de las más pobres y marginalizadas, lo ha hecho aún más difícil. En este contexto, la ONG apuesta por la distribución de material reutilizable, y esta viene acompañada de sesiones dedicadas a la salud menstrual, sexual y reproductiva, así como sobre el uso correcto de estos productos.

Una de las especificidades del modelo de la ONG es que los equipos que trabajan en la producción de los materiales son mujeres libanesas que residen en los propios campos de refugiados y zonas menos favorecidas del país levantino. “De esta forma, nuestro trabajo no solo responde a necesidades urgentes; también apoya el espíritu emprendedor de las mujeres y refuerza su resiliencia”, agrega Nasr.

La dura situación de la mujer en zonas bélicas y desfavorecidas

La compleja situación que viven cotidianamente muchas mujeres de Líbano no es nueva en absoluto. La guerra que ha escalado esta primavera había comenzado a finales del verano de 2024, y desde entonces, las poblaciones de centenares de municipios situados junto a objetivos bélicos de Israel en el país levantino o con presencia permanente de Hizbulá viven en una situación constante de miedo, precariedad e indefensión. A las dificultades agudizadas o sobrevenidas han de añadirse otros problemas estructurales que afectan al conjunto de la población femenina de todo el país, esto es: desigualdad frente al hombre en los ámbitos laboral, legal y del estatuto personal.

“Las mujeres y las niñas libanesas viven un número incontable de crisis que se superponen”, asevera a Artículo14 la responsable de desarrollo financiero y de negocio de WingWoman Lebanon. “El colapso económico y las desigualdades sociales y legales, el desplazamiento y el impacto de la guerra han creado una realidad diaria extremadamente difícil”, afirma la joven activista feminista.

Tyre (Lebanon), 02/06/2026.- A woman inspects the damage in Jabal Amel Hospital a day after an Israeli air strike that targeted buildings in front of the hospital in Tyre, Lebanon, 02 June 2026. The Lebanese Ministry of Health said that, as of 01 June, Israeli attacks across Lebanon have killed more than 3,435 people and injured more than 10,400, since renewed hostilities between Israel and Hezbollah began. (Líbano, Hizbulá/Hezbolá) EFE/EPA/WAEL HAMZEH
Una mujer inspecciona los daños en el Hospital Jabal Amel
EFE/EPA/WAEL HAMZEH

Lo cierto es que, durante años, la crisis económica ha reducido severamente el poder adquisitivo de los libaneses y ha limitado el acceso al empleo, especialmente a las mujeres. Según datos del Banco Mundial de 2023, la participación de las mujeres en la fuerza laboral en Líbano se situó aproximadamente en 22,2%, en comparación con el 66,7% de los hombres.

Pobreza menstrual

Según datos de 2023 del Fondo de Población de Naciones Unidas para Líbano, alrededor de 927.693 mujeres de entre 15 y 49 años en el Líbano estaban afectadas por la pobreza y en riesgo de pobreza menstrual.

“En este contexto, el acceso a productos menstruales, pañales y artículos de higiene no es un asunto secundario. Está directamente vinculado a la salud, la dignidad, la movilidad y la seguridad. La pobreza menstrual no se limita a la imposibilidad de poder costearse compresas. También incluye el acceso limitado a información sanitaria fiable, agua potable, instalaciones sanitarias seguras y espacios privados donde las mujeres y las niñas puedan gestionar su menstruación con dignidad”, explica la  jefa de desarrollo financiero y negocio de la ONG libanesa.

Líbano
WingWoman Lebanon ha repartido más de 34.000 toallas menstruales

Según los datos más recientes de WingWoman Lebanon, la respuesta de emergencia de la entidad ha permitido la distribución de 34.752 toallas menstruales reutilizables, equivalentes a 4.344 paquetes de toallas menstruales, además de 158 paquetes de pañales reutilizables. “Según la retroalimentación que nos llega de las propias mujeres, los productos reutilizables no son simplemente artículos distribuidos. Pueden contribuir a la dignidad, la salud, la higiene, el alivio financiero y una sensación de seguridad durante el desplazamiento y la incertidumbre”, concluye Nasr.

La tragedia del último éxodo masivo

Desde marzo pasado, momento en que Líbano entró en la guerra que iniciaron Israel y EEUU contra la República Islámica, Beirut es un refugio a cielo abierto. Pocos días después del inicio de las hostilidades entre Hizbulá y las fuerzas israelíes, una orden de evacuación emitida por este último provocó un desplazamiento masivo de centenares de miles de personas residentes en la zona sur del país hacia áreas más seguras en torno de la capital.

Desde entonces, colegios, refugios improvisados, locales abandonados o parques, cuando no vehículos estacionados en la vía pública, sirven de hogar a miles de familias que no tienen capacidad para alquilar o son sencillamente rechazados por los propietarios de los inmuebles por su procedencia. La tregua pactada esta semana entre Beirut y Tel Aviv ha permitido un respiro para la población del Dahiyeh beirutí -donde Hizbulá cuenta con gran parte de su base popular y liderazgo-, pero no así para las familias que llevan más de tres meses fuera de sus casas.

“La situación en Líbano sigue siendo extremadamente volátil e impredecible. Mientras que los intensos esfuerzos diplomáticos han ayudado a evitar una mayor escalada en Beirut por ahora, los ataques israelíes casi diarios en el sur de Líbano y otras áreas continúan generando inseguridad, un aumento de víctimas civiles y una destrucción generalizada de viviendas, hospitales e infraestructuras civiles. Las familias viven con un miedo constante, sin saber si o cuándo es seguro regresar a casa”, asegura a Artículo14 el portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Líbano, Dalal Harb.

La situación ha evidenciado la fragilidad de las infraestructuras humanitarias libanesas, lo cual hace una mella especial en mujeres y niñas, que a las dificultades de supervivencia añaden la presión del liderazgo del hogar con recursos limitados; unas dificultades que a menudo se agrandan en tales circunstancias. “La reciente guerra y la crisis de desplazados han agravado los problemas de salud sexual y reproductiva y la violencia de género. El hacinamiento en los refugios, la falta de privacidad, el acceso limitado al agua potable y la interrupción de los servicios de salud dificultan considerablemente la menstruación, el embarazo, la atención posnatal y el cuidado infantil, haciéndolos más inseguros”, explica la responsable de WingWoman.

Una familia huye tras el aviso del Ejército israelí en Beirut
EFE/EPA/WAEL HAMZEH

“Estas condiciones afectan especialmente a mujeres y niñas, mujeres embarazadas, madres recientes, mujeres con discapacidad y mujeres jefas de hogar. Las mujeres desplazadas han denunciado públicamente las dificultades que enfrentan para gestionar su menstruación en refugios sin suficiente agua ni privacidad. Lo que debería ser una necesidad de salud que se puede solucionar se convierte en una experiencia diaria de estrés, vergüenza y pérdida de dignidad”, describe.

La responsable de la ONG libanesa hace mención especial a la situación de especial vulnerabilidad de las refugiadas palestinas y sirias en el país levantino. “Muchas dependen casi por entero en organizaciones locales e iniciativas comunitarias para tener un techo, además de comida, transporte, productos de higiene, apoyo legal o asistencia psicológica”, agrega Nasr.

Líbano
Una mujer desplazada observa por la ventana junto a toda la ropa tendida en un colegio, en Beirut, Líbano
Efe

Además, desde WingWoman Lebanon se deja igualmente constancia de otros problemas que afectan especialmente a las mujeres refugiadas libanesas: los riesgos de violencia de género y explotación sexual y acoso. “La razón no hay solo que buscarla en la inseguridad, sino también en el colapso de las redes de protección familiar y comunitaria, el hacinamiento, la presión psicológica y económica, la falta de privacidad y la mayor dependencia de las mujeres de otros para obtener refugio, alimento, transporte o asistencia”, asevera la responsable de la ONG libanesa.

“Se necesita apoyo real”

Finalmente, desde la ONG se insiste en el mensaje de que “la crisis en el Líbano no debe tratarse únicamente como una emergencia humanitaria temporal. Es también una crisis de dignidad, protección y justicia”. “Lo que se necesita hoy no es solo solidaridad simbólica, sino apoyo real y presión política para lograr soluciones justas que protejan a la población civil y garanticen que la asistencia y los servicios esenciales lleguen a todas las personas afectadas sin discriminación, en particular a las mujeres y niñas, las mujeres refugiadas, las mujeres migrantes y las comunidades más marginadas”, asegura la activista libanesa.

Así las cosas, la ONU y sus socios solicitaron inicialmente 308,3 millones de dólares en el Llamamiento de Emergencia Flash de marzo-mayo de 2026 para proporcionar asistencia vital a un millón de personas afectadas, pero la financiación disponible cubrió solo alrededor del 60% de ese objetivo. A medida que las necesidades aumentaron, la ONU y el gobierno libanés lanzaron un nuevo llamamiento ampliado de 639,9 millones de dólares.

“Hacemos un llamamiento a los donantes y a las instituciones internacionales para que apoyen directamente a las organizaciones locales y lideradas por mujeres mediante financiación flexible y sostenible. Estas organizaciones son las que están más cerca de sus comunidades y, a menudo, las que mejor pueden llegar a las personas que permanecen invisibles o excluidas”, concluye la activista libanesa.

TAGS DE ESTA NOTICIA