Freshfields dispara en 2026 sus promociones a socio a 47 desde los 25 del año pasado, un 88% más, tras introducir la figura del socio de no cuota, es decir, asalariado, sin participación accionarial, y eleva los nombramientos globales en el Magic Circle un 18%. Juntas, las cuatro firmas ascendieron a 145 abogados frente a 123 en 2025. De esta forma, si excluimos a Freshfields, el panorama es estable. Este año, A&O Shearman, Clifford Chance y Linklaters han anunciado 98 nuevos socios, exactamente los mismos que en 2025, y dos más que en 2024.
Freshfields, la firma número 13 del mundo por ingresos brutos, mantuvo un modelo de socios exclusivamente con participación accionarial durante toda su existencia, pero ahora incorpora este modelo y la retribución escalonada en general, en un momento en el que las firmas británicas sopesan fusiones para sobrevivir y apuestan fuerte por EEUU. Este despacho no hace comentarios.
También Linklaters ha incorporado la sociatura de no cuota. En el mercado anglosajón se viene hablando de kirklandización, en alusión a Kirkland Ellis, la primera firma en facturación del mundo, que introdujo este modelo en los años 90 y que presiona a otras por su alta rentabilidad y atracción de talento.
Este tipo de flexibilidad estructural permite mantener el ritmo de ascensos, incluso en un entorno más selectivo.
Desde la pandemia, otras siguen sus pasos. Cravath creó un la condición de socios asalariados en noviembre de 2023, y abrió el camino a Paul Weiss, que anunció su nuevo plan de socios de dos niveles en marzo de 2024.
WilmerHale lo hizo en agosto de 2024; Cleary, en octubre de 2024; Skadden lo consideró en febrero de 2025; Schulte Roth & Zabel, en marzo de 2025, antes de su fusión con McDermott; Debevoise, en junio de 2025, y Sullivan & Cromwell, en enero de 2026.
¿Pueden los despachos ingleses globales competir sin fusionarse?
El pasado diciembre, Hogan Lovells y Cadwalader, Wickersham & Taft anunciaron su intención de fusionarse, creando Hogan Lovells Cadwalader. Estos planes se conocieron casi un mes después de que se anunciara la fusión de Ashurst y Perkins Coie y la de Taylor Wessing y Winston & Straw.
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025 reactivó las conversaciones entre bufetes en un contexto donde han vuelto a emerger proyectos de fusiones transatlánticas, como la de Herbert Smith Freehills con Kramer Levin y la de Allen & Overy con Shearman & Sterling, en un escenario en el que los despachos británicos quieren ganar presencia en EEUU.
Freshfields ha emprendido un plan de crecimiento intenso en Estados Unidos, con la apertura de la oficina de Boston, y crecimiento en San Francisco.
Estas oficinas se suman a las abiertas en Nueva York desde 1977 y en Washington DC desde 1998. El resto de firmas del Magic Circle están experimentando un furor por EEUU similar que se viene gestando desde el Brexit.
Este auge también lo experimentan Linklaters, Clifford Chance y A&O Shearman, que se sitúan ya entre los 20 asesores de las operaciones más voluminosas.
Expansión en el continente americano
La llegada de Freshfields a Silicon Valley tuvo lugar ya en julio de 2020 y fue la primera entrada del llamado Magic Circle londinense en la Costa Oeste desde que Clifford Chance salió de la región en 2007, recuerda Global Legal Post. Esta última firma está ahora mismo en Nueva York y Washington y ha abierto oficina en Houston en 2023.
Despachos españoles también refuerzan sus estrategias en Sudamérica, el caso de Garrigues, Uría y Cuatrecasas, entre otros, entre los que destaca la estrategia de expansión de Pérez-Llorca, que acaba de anunciar la integración de Miranda & Amado en Perú.
La integración, pendiente todavía de la aprobación definitiva de los órganos de gobierno de ambas firmas y prevista para las próximas semanas, permitirá a Pérez-Llorca superar los 1.300 profesionales a nivel global, de los que cerca de 700 estarán en Latinoamérica, y a la vez fortalecer su presencia en México y Colombia.
