El famoso programa de televisión La Revuelta de RTVE, conducido por David Broncano, con colaboradores como Lalachus, Grison y Ricardo Castella, ha convertido en tradición hacer dos preguntas muy concretas a todo el que se sienta en su sillón. La primera es cuánto dinero tienen, y la segunda el número de relaciones sexuales que han mantenido en el último mes. Actrices, cantantes, periodistas y celebridades tratan de salir airosos del crudo interrogatorio. Algunos se zafan con respuestas genéricas: “más del que imaginaba”, “menos del que me gustaría”. Otras recurren a la estrategia de la horquilla: “entre esto y aquello”. Y también hay quien se moja dando cifras. En la pregunta sobre el sexo, por ejemplo, el coito vale 1 punto, el petting 0,6 y la masturbación, 0,5.
Temas tabú
A priori, tanto el dinero como el sexo son asuntos que no solemos airear en público. Nos cuesta hablar de ellos hasta en círculos cercanos, así que su objetivo podría ser poner en un aprieto a los personajes famosos.
Más allá del morbo que nos produzca conocer su vida íntima, el hecho de que en un espacio de máxima audiencia se pueda hablar abiertamente de sexo, sin importar la edad ni las preferencias, es algo muy liberador. Hablar de dinero también es importante, ya que es fundamental para nuestra autonomía y bienestar, aunque quedarse solo en los números puede ser una oportunidad perdida para derribar estigmas y convertirse en una anécdota superficial.

Lo que es innegable es que formular estas preguntas dirige nuestra atención hacia dos aspectos muy concretos que podrían ser leídos como una forma social de medir nuestro éxito.
Perspectiva masculina
Poseer mucho dinero y mantener mucho sexo han sido elementos atribuidos tradicionalmente al prestigio del género masculino. Hasta hace muy poco, las mujeres no podían tener una cuenta bancaria, y mantener muchas relaciones sexuales no estaba precisamente bien visto en ellas.

Lo rompedor de La Revuelta es que esas preguntas se formulan indistintamente a hombres y a mujeres. Sería cuestionable que a ellos les preguntaran por estos aspectos y a ellas por otros, más asociados a su género, como la maternidad o la estética. No tener en cuenta el sexo de las personas a la hora de preguntar es una forma de derribar estereotipos y contribuir a la igualdad.
Ir un paso más allá
El programa de Broncano podría ir todavía más allá incluyendo en su cuestionario la perspectiva femenina, a la que se han atribuido culturalmente las tareas de cuidados. Estos trabajos no remunerados no gozan de la misma fama que el sexo y el dinero, pero grandes pensadoras, economistas, feministas y figuras políticas ya han demostrado lo importantes que son para el funcionamiento de cualquier sociedad. Gracias a que alguien se encarga de cuidar (mayoritariamente las mujeres) otros pueden dedicar su tiempo a los trabajos que sí cotizan. Esto genera, en muchas ocasiones, un desequilibrio en el grado de libertad de hombres y mujeres dentro de las familias.

Como espacio comprometido con los valores y la justicia, sería increíble que en La Revuelta también se preguntara a los famosos ¿cuántas horas has dedicado este mes a cuidar? La respuesta podría calcularse teniendo en cuenta el tiempo empleado en atender a los hijos e hijas, a las personas mayores, a familiares en situación de dependencia e, incluso, a actividades de voluntariado. Colocar esta cuestión, al lado del sexo y el dinero y en un espacio de máxima audiencia, le daría valor y visibilidad. Además, ayudaría a explicar en qué consisten los cuidados y a intentar distribuirlos de manera más equitativa.
Sería maravilloso que, al menos, durante el mes de marzo, dedicado especialmente a visibilizar y fomentar la igualdad, David Broncano formulase esta pregunta a todos los invitados. Además de encajar perfectamente con el perfil del espacio, daría pie a conversaciones muy divertidas y reivindicativas.

