El BOE confirma una nueva etapa en las Fuerzas Armadas con formación básica voluntaria para nacidos en 2007 y 2008, destacando igualdad de oportunidades, aprendizaje práctico y compromiso como reservistas durante varios años.
El Gobierno de España ha puesto en marcha una nueva fórmula de participación en las Fuerzas Armadas con la publicación en el Boletín Oficial del Estado del inicio del servicio militar voluntario para jóvenes nacidos en 2007 y 2008. Se trata de una medida que permite, por primera vez en años, que hombres y mujeres puedan recibir una formación básica militar de forma libre, sin obligación, y con las mismas condiciones para ambos.
Este nuevo modelo no recupera la antigua “mili” obligatoria. Al contrario, está pensado como una experiencia voluntaria y flexible, adaptada a la vida actual de los jóvenes. Quienes se apunten recibirán una preparación básica que puede durar desde unos días hasta varias semanas, dependiendo del programa asignado. Durante ese tiempo aprenderán nociones de disciplina, trabajo en equipo, primeros auxilios, preparación física y funcionamiento general de las Fuerzas Armadas.

Uno de los puntos más importantes es que tanto chicas como chicos pueden participar en igualdad de condiciones. El Ministerio de Defensa quiere que este servicio sea una puerta de entrada real para más mujeres en el ámbito militar, donde su presencia ha crecido en los últimos años, pero aún es menor en algunas áreas. Con esta convocatoria, se busca normalizar su participación desde edades tempranas y mostrar que el Ejército es también una opción formativa y profesional para ellas.
En Europa, varios países están apostando por fórmulas parecidas, con servicios voluntarios o programas de formación básica para jóvenes. El objetivo común es fortalecer la relación entre sociedad y defensa, en un momento en el que la seguridad internacional preocupa cada vez más por conflictos como el de Ucrania y otras tensiones globales.

En el caso de España, esta iniciativa también responde a la necesidad de contar con más personal preparado sin recurrir a modelos obligatorios. La idea es atraer a quienes realmente tengan interés, motivación y ganas de aprender, creando una base de ciudadanos con conocimientos básicos de defensa y apoyo a emergencias.
La inscripción se hará mediante cita previa y con información clara sobre plazas, requisitos y condiciones. Todo el proceso busca ser sencillo y accesible, para que cualquier joven interesado pueda apuntarse sin complicaciones.
Especialmente relevante es el impacto que puede tener en la presencia femenina dentro del Ejército. Aunque cada vez hay más mujeres en las Fuerzas Armadas, algunas especialidades siguen teniendo poca representación. Este servicio voluntario puede servir como primer contacto y animar a muchas jóvenes a plantearse una carrera militar o, al menos, a conocer de cerca este mundo.
En definitiva, el servicio militar voluntario marca una nueva etapa en España. No impone obligaciones, pero ofrece oportunidades. Abre la puerta a hombres y mujeres por igual, apuesta por la formación y refuerza la preparación del país de una forma moderna. Su éxito dependerá de cuántos jóvenes se animan a participar y de cómo evolucione el programa en los próximos años, pero todo apunta a que será una experiencia clave para una nueva generación.
