A veces, el servicio a los demás puede ser muy más directo de lo habitual. Hay quien aprende mucho por su cuenta, y transmite ese conocimiento a otras personas para que puedan usarlo cuando lo necesiten. Esto hace Yohanna Alonso desde hace años, Guardia Civil y campeona del mundo de Muay Thai, y de España en Defensa Personal.
A través de diferentes cursos, Alonso enseña a mujeres y a los niños a defenderse de las agresiones de violencia machista y de acoso. Pero esto es sólo una parte de todo lo que ha hecho (y hace) por los demás.
Conoce su trayectoria en la Benemérita y todos sus hitos a continuación.
Mujer, Guardia Civil y luchadora: así es Yohanna Alonso
Yohanna Alonso nació en Gijón (Asturias), en el año 1983, aunque creció en León.
Creció inspirada por su hermano, en lo deportivo y en lo militar. Yohanna empezó con la gimnasia rítmica, pero a los 17 años ya tuvo el permiso en casa para iniciarse en el muay thai e ir con su hermano al gimnasio.
Respecto a la vida castrense, la inició con 18 años, en el 2005. Empezó en la Legión en San Fernando (Cádiz), luego se formó en protección y escolta de autoridades e ingresó en la Policía Militar. Pero ella quería acabar en la Benemérita.
Allí puso rumbo, y cumplió su formación en la Academia de Cabos y Guardias de la Guardia Civil en Baeza (Jaén), con 22 años. Así pues, desde aquellos años, los dos hermanos ya compartían tanto en las Fuerzas Armadas como en los deportes de contacto.
Desde entonces, Alonso se ha titulado en siete artes marciales distintas, desde la MMA y hasta el krav maga, además del mencionado deporte tailandés. De hecho, fue campeona del mundo en su categoría de Muay Thai en 2017 y 2018, y alcanzó el quinto puesto en la clasificación mundial.
Asimismo, hay otro aspecto que “la Leona” (como le llaman en el mundo deportivo) domina: la defensa personal. De hecho, ha sido campeona de España en esta disciplina hasta en 7 ocasiones.
No sólo imparte clases a otros compañeros guardias civiles, también imparte clases a mujeres y a niños para luchar contra la violencia de género y el bullying. Todo lo que recauda la dona a causas benéficas, como la lucha contra el cáncer o el maltrato.
Yohanna es delegada de la protección contra el acoso y abuso sexual en el deporte de la FEKM (Federación Española de Kick Boxing y Muay Thai). Además, cuenta con un postgrado en Intervención Psicosocial en Violencia Contra la Mujer en las Relaciones de Pareja, y otro en Conducta Criminal.
Ayudando a las mujeres víctimas de violencia de género
Respecto a su servicio en la Benemérita, después acabar la formación en Jaén, Yohanna Alonso tuvo como destino Alicante. Allí se unió al equipo de Seguridad Ciudadana.
Fue en ese destino donde algo despertó en ella. Como agente protectora, tuvo que lidiar con el asesinato de dos mujeres víctimas de violencia de género que ella protegía. La primera, en Alicante. Y otra después, en León.
A raíz de estos asesinatos, y de la atención a otras víctimas, empezó los cursos de defensa personal de manera altruista, y donando lo recaudado siempre a la beneficencia. Y todas las formaciones las realiza bajo el mismo lema, que lleva tatuado en su piel: “No tengo fuerzas para rendirme”.
Hace unos años, perdió a su madre por un cáncer muy agresivo. Por este motivo, suele dedicar parte de lo recaudado a asociaciones contra al cáncer. Y también en parte por esta pérdida, se desplazó de León hasta Huelva.
A lo largo de los años, Alonso ha servido como agente de la Guardia Civil también en León y en Córdoba. La “Leona” también ha servido en el extranjero, entre ellas en el Líbano (Naciones Unidas) y en Bosnia.
Y no sólo eso, pues también ha trabajado como coreógrafa de escenas de acción para cortos y películas.
Actualmente, trabaja en la Comandancia de la Guardia Civil en Huelva, sigue compitiendo y también continúa realizando los cursos para niños y mujeres siempre que puede. Asimismo, colabora con la Asociación Beneméritvm para dar un nuevo hogar a los perros que terminan su servicio en la Guardia Civil.
En este punto de su vida, tal y como contó a Canal Sur el pasado mes de diciembre, ha decidido centrarse más en su familia. El año pasado tuvo que pasar por quirófano, y no cree que pueda volver a competir en las artes marciales al máximo nivel como hasta ahora.
Aunque este cambio le resulte duro, ella asegura que seguirá luchando y ayudando a los demás a defenderse de las agresiones.
