El Rey Juan Carlos no asistirá al responso ni al funeral organizados por la muerte de la Princesa Irene. Así lo han explicado desde la Casa del Rey. Según aseguran, el padre de Felipe VI se puso en contacto con Zarzuela para informar de que los médicos de Abu Dabi le han aconsejado, dada su avanzada edad, no emprender un viaje tan largo.
La Princesa Irene murió este jueves en La Zarzuela, a las 11.40 de la mañana. Se encontraba en un estado grave, tras la enfermedad de alzhéimer que padecía desde hace años. Doña Sofía canceló su agenda esta mañana para estar al lado de su hermana.

Este sábado, a las 12:00 horas, tendrá lugar un responso en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio. Los Reyes, la Princesa de Asturias, la Infanta Sofía y la Reina Doña Sofía asistirán. El cuerpo de la hermana de Doña Sofía permanecerá allí unas horas. Después, el lunes, se desplazarán a Grecia, para presidir el funeral que tendrá lugar en la catedral Metropolitana de Atenas.

La enfermedad de la Princesa Irene
A sus 83 años de edad, la hermana de la madre del Rey padecía una enfermedad neurodegenerativa, la “enfermedad del olvido”, un alzhéimer que le obligaba a desplazarse en silla de ruedas. Según informan fuentes de la Casa del Rey, Doña Sofía no se ha movido del lado de su hermana, y la ha acompañado hasta el último momento. Por su parte, aseguran que los Reyes han estado pendientes minuto a minuto la evolución de su estado de salud. “Doña Irene era un miembro de la familia de Su Majestad el Rey muy querido por todos ellos, que ya han expresado su profundo pesar por la pérdida de una persona dedicada a ayudar a los más necesitados a través de sus proyectos solidarios”, informan.


