El PSOE se revuelve en los tribunales contra las acusaciones de financiación irregular vertidas por el empresario Víctor de Aldama en su última declaración del caso de los hidrocarburos. Entonces, hace un mes, habló en sede judicial de un sobre con el sello de PDVSA -empresa pública del petróleo venezolano- con supuestas pruebas de la contabilidad B de Ferraz y la Internacional socialista.
En concreto, Aldama dijo que el sobre se lo había entregado la mismísima Delcy Rodríguez, pero no dio más datos del contenido. “Si no le importa, eso es algo que creo que tenemos que negociar directamente o tenemos que hablar directamente con ustedes”, aseveró ante el fiscal, insinuando sus intenciones de negociar con el ministerio público a cambio de algún tipo de beneficio procesal.
Un mes después, en los juzgados no tienen el sobre del que habló Aldama y el PSOE, que ejerce la acusación popular, dice que las acusaciones del empresario no son más que un chantaje y que “probablemente ya no sabe qué meter en el sobre” antes de entregarlo.
En un escrito presentado por los servicios jurídicos de Ferraz, se quejan de la unificación de las acusaciones populares del caso hidrocarburos. Se da la paradoja que el PSOE ejerce la acción popular en el caso junto con el PP, Vox, Liberum y Hazte Oír, que lleva la dirección letrada.

Es decir, la organización que pide nuevas diligencias al juez Pedraz y presenta escritos es Hazte Oír en representación de los demás, y el PSOE se queja de que no le consulten para presentar escritos en su nombre.
Así, los socialistas creen que las nuevas diligencias pedidas por Hazte Oír “se alejan del objeto de investigación”, que es el fraude en los hidrocarburos, y “se aproximan incesantemente a conseguir la imputación” del PSOE por financiación irregular.
Lo cierto es que en el último escrito presentado, Hazte Oír solicitó, entre otras cosas, que la UCO indague sobre quién trabaja en la segunda planta de la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. ¿El motivo? La otra empresaria imputada en el caso, Carmen Pano, aseguró que subió dos bolsas de dinero en efectivo con 90.000 euros a la segunda planta de dicha sede.
El PSOE dice que las afirmaciones de Pano sol falsas y, en este caso, dan relevancia a la declaración de Aldama que desmintió tal episodio y dijo que era “ridículo” lo dicho por la empresaria.
Tras estas acusaciones, el juez Santiago Pedraz remitió tanto la declaración de Pano, la de su conductor que ratificó la versión de la empresaria y la de Aldama al juez Ismael Moreno, que es quien investiga en una pieza separada la contabilidad del PSOE. El objeto de la investigación de Pedraz es otro: el fraude en el IVA en la comercialización de hidrocarburos de 182 millones de euros por parte de Aldama y sus socios empresarios.
Moreno, con las piezas de Aldama y Pano
El juez Ismael Moreno, que abrió la pieza separada para dilucidar si las cuentas del PSOE entre los años 2017 y 2024 cuadran, ahora acumula también en la misma pieza las acusaciones contradictorias de Aldama y Pano.
En un principio, Moreno había citado a Aldama el próximo lunes para entregar el sobre de PDVSA, pero finalmente se suspendió tal convocatoria por motivos que las partes del caso desconocen al tratarse de una pieza que se mantiene bajo secreto de sumario.
El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha sido el último en pronunciarse acerca del polémico sobre. A preguntas de los senadores en la comisión de investigación del caso Koldo, se desmarcó del tema de forma tajante: “Incluso se ha dicho que yo vehiculaba ese sobre, que yo era el enlace para esa financiación de 200 millones, incluso con cuentas mías en San Petersburgo. Es una patraña absoluta. No existe”, zanjó.
