El Gobierno asegura ahora que puede descartar que el accidente ferroviario de Adamuz fuera causado por un acto de “sabotaje”. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha firmado este martes que “nunca se ha barajado esta posibilidad”. El lunes por la tarde, el ministro de Transportes, Óscar Puente, afirmó que no podían descartarla.
Más allá de enfriar esta posibilidad, el titular de Interior ha defendido que aún no conocen el origen del siniestro del domingo, que ha dejado un balance de 41 fallecidos. En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Marlaska se ha remitido a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), el organismo que deberá redactar un informe sobre las causas de la tragedia.
No pueden aclarar, por tanto, si creen que el fallo se produjo en el tren o en la vía. “Todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso del siniestro están abiertas”, incidió.
Además, Marlaska ha revelado que tras las inspecciones sobre el terreno se ha determinado que se analizarán en laboratorio “los rieles en el punto de inicio del descarrilamiento”. También habrá que “inspeccionar la rodadura del tren Iryo”. La CIAF, además, ya ha pedido información a Adif sobre los registros de circulación por Adamuz en los dos días anteriores al suceso, e inspeccionará la rodadura de otros trenes que circularon por ese punto, siempre según el titular de Interior.
Junto a Marlaska, la ministra portavoz, Elma Saiz, defendió la cooperación con la Junta de Andalucía, que preside el conservador Juan Manuel Moreno Bonilla. Y evitó criticar al líder de su partido, Alberto Núñez Feijóo, que el lunes se quejó de no haber sido informado por el Ejecutivo Central sobre las novedades en relación con el accidente.
Pese a este reproche, al que no han dado importancia fuentes de Moncloa -Feijóo respondía a preguntas de los medios-, el Gobierno y el PP llevan desde el domingo ejerciendo -y ensalzando- la cooperación institucional. Esquivando el enfrentamiento directo, que han ejercido de forma habitual durante los últimos años.
La ministra portavoz sí aseguró que el jefe de Gabinete del presidente, Diego Rubio, contactó con su homóloga en el PP, Marta Varela, tras las palabras de Feijóo. Y arremetió contra Vox, el único partido que ha boicoteado esta frágil tregua política. Consideró “ruin” e “inhumana” su actitud, y le acusó de “utilizar la tragedia y el miedo para generar caos y desconfianza”.


