La decisión del presidente del Gobierno de resucitar el “no a la guerra” como estrategia para movilizar a la izquierda es vista con distancia por parte del Partido Popular. No creen en el PP que Pedro Sánchez adopte esta bandera por convicción, sino más bien por electoralismo y así se encargaron esta semana de proclamarlo desde Génova a través de sus portavoces más mediáticos. Si bien, al menos de momento, no creen que vaya a tener impacto electoral de recorrido.
El conflicto bélico en Oriente Medio y el enfrentamiento de Pedro Sánchez a Donald Trump aterriza de lleno en la primera semana de campaña electoral en Castilla y León. Queda por ver si el “no a la guerra” pueda influir en la comunidad autónoma, esto es, que el votante progresista se movilice apoyando a las siglas de los socialistas.

Aunque, de momento, los últimos trackings que obran en poder del PP permanecerían estáticos al ruido internacional. “Siguen todas la misma tendencia desde el primer día. De momento no hay variaciones sustanciales”, aseguran fuentes del equipo de campaña de Mañueco.
Según los sondeos populares, los grandes partidos están en alza mientras Vox se estancaría, y no superaría la barrera del 20%. En Génova optan por la prudencia. “Todavía queda mucha campaña por hacer”, explica un alto cargo consultado. Y, en consecuencia, habrá que esperar aún algunos días para ver si el pulso de Sánchez a Donald Trump tiene consciencias.

En Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco se ha impuesto la máxima de rebajar expectativas a los suyos. La experiencia de las elecciones de Extremadura y Aragón y el auge de Vox están en su cabeza. “Un escaño, un voto”, es el objetivo que el barón popular se ha marcado de cara a la campaña electoral. Aunque sondeos demoscópicos privados ofrecen al presidente popular la posibilidad de llegar a conseguir dos escaños más, hasta llegar a 33.
¿Adelanto de las generales?
Aunque Alberto Núñez Feijóo siempre pide a sus filas estar preparadas por si Sánchez decide convocar elecciones generales anticipadas, no contempla hoy por hoy un superdomingo electoral. Esto es, que Sánchez aproveche las andaluzas -y puede que también las catalanas, si Salvador Illa no logra sacar adelante sus presupuestos- para convocar las generales. “Opinamos de certezas”, aseguran en el entorno del presidente del PP . “Aguantará salvo que asuma que cada día estará peor”, zanjan.

Tampoco ven en el equipo del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, que Sánchez pueda estar pensando en hacer coincidir las urnas nacionales con las suyas. “No creo que el ‘no a la guerra’ cambie tanto como para poder gobernar”, apuntan. Dichos comicios se celebrarán a finales de mayo o en el mes de junio.
Feijóo, contra Sánchez
El propio líder del PP quiso este jueves tratar de poner contra el espejo al presidente del Gobierno después de que Moncloa ordenara mandar una fragata a Chipre en el contexto de la escalada bélica. “Dicen no a la guerra al mismo tiempo que manda una fragata de guerra a la guerra”, clamó. “Dice que rechaza el uso de las bases americanas y a las pocas horas despegan aviones de Rota hacia Oriente Medio”, cargó.
Feijóo, con un tono muy duro, buscó poner de relieve las contradicciones de Sánchez y le acusó de “traicionar y mentir a todo el mundo”. En este contexto, le exigió no dar “lecciones”. “No le reconozco a Sánchez ninguna superioridad moral para hablar de paz, ni de Estado de Derecho, ni mucho menos de patriotismo”, dijo. La interlocución con Moncloa continúa siendo inexistente.
