Sánchez mide al milímetro cómo aproximarse a China en pleno pulso con Trump

El presidente ultima su cuarta visita a este país, la primera de carácter oficial, con Moncloa repitiendo que no quieren fastidiar a nadie, en referencia a Estados Unidos. Le acompañará su mujer, Begoña Gómez

Pedro Sánchez y Begoña Gómez.
KiloyCuarto

El Gobierno mide al milímetro cada paso para acercarse a China coincidiendo con su pulso con la Casa Blanca, mientras vende que no quiere fastidiar o molestar a nadie. Pedro Sánchez viajará, junto a su mujer Begoña Gómez, entre el lunes y el miércoles al gigante asiático. Es su cuarta visita a este país, la primera a la que la administración de Xi Jinping reconoce carácter oficial. Y en el Ejecutivo anuncian esta deferencia a bombo y platillo.

Se trata de un viaje planeado desde hace meses, que fuentes de Moncloa aseguran que ya esperan poder repetir el año próximo. Y en la que deben conjugar varias prioridades: la fundamental es profundizar en la relación bilateral con China en lo político, económico y comercial. Pero también aspiran a poner en valor el peso que tendría China como potencia estabilizadora, denominan, en la era de conflictos que estimula Donald Trump. 

La posición de España ante este y otros conflictos, como la invasión rusa en Ucrania, no siempre coincide con la del gigante asiático. Aunque en el Ejecutivo se aferran a que en todo lo que tiene que ver con la guerra de EEUU e Israel en Irán, el Gobierno de Xi Jinping siempre ha insistido en el respeto al derecho internacional, y este punto de encuentro les parece más que valioso.

En el contexto del frágil alto el fuego hoy en vigor, destacan que su buena interlocución con el régimen chino puede dotarles de cierta influencia sobre la segunda potencia económica mundial. Eligen con cuidado las palabras, pero apuntan a que China ha sido decisiva para que EEUU e Israel acordaran el cese de hostilidades, y creen que puede volver a serlo más adelante. Por mucho que hayan tardado en decidirse a intervenir en las conversaciones.

Además, en el Gobierno aspiran a desarrollar esta lista de tareas sin que esta visita caldee aún más los ánimos en Washington. Tampoco en Bruselas, con quienes afirman que van de la mano, siempre alineados, toda vez que es la UE quien ostenta las competencias en materia de acuerdos comerciales.

FOTODELDÍA - SHARM EL SHEIKH (Egipto), 13/10/2025.- El presidente del Gobierno español Pedro Sanchez (i) y el Presidente de los Estados Unidos Donald Trump se dan la mano durante la ceremonia de bienvenida antes de la foto de familia de la Cumbre de Paz de Gaza en Sharm El-Sheij, Egipto. EFE/YOAN VALAT / POOL
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez y el estadounidense, Donald Trump, en la Cumbre por la Paz en Oriente Próximo
EFE/YOAN VALAT / POOL

Descartar a China, un escenario poco inteligente

Este viaje no busca fastidiar a nadie, explican, y tiene lugar en estrecha colaboración con las autoridades europeas. Todo lo que expondrán, aseguran, irá en la línea de las propuestas que hoy tienen sobre la mesa los 27.  Otros países del entorno, como Francia o Reino Unido, ya han acudido a presentar sus respetos a Pekín en los últimos meses. El propio Trump prevé viajar a China en mayo, apuntan. Por todo ello sostienen que este periplo no debilita ninguna de las alianzas hoy vigentes. Y que no contar con China es poco inteligente, como poco.

Fuentes del Ejecutivo resumen así las múltiples piezas que deben encajar en el marco de una visita que reconocen trascendental. Y que coincidirá con el alto el fuego de dos semanas pactado tras algo más de un mes de ataques cruzados entre las administraciones de Trump, Benjamin Netanyahu y el régimen de los ayatolás. En este conflicto, la tensión entre Washington y Madrid ha escalado hasta cotas nunca alcanzadas antes, en parte por el rechazo del Gobierno a una ofensiva unilateral y sin cobertura legal alguna.

También por su prohibición de usar las bases militares estadounidenses en territorio español para estas operaciones. Y por la aspiración del presidente español de contraponer su figura con la de su homólogo estadounidense, que le ayuda a cohesionar a su izquierda y a reforzar su papel como actor internacional.

Lo más importante del viaje, como asumen desde el Gobierno, es el encuentro de Sánchez con el presidente chino. Como el primer ministro, Li Qiang, también compartirá conversación, el martes 14, en Pekín. Y ambos ofrecerán sendos banquetes en su honor. Ésta es una de las particularidades de la recepción de las autoridades chinas que permiten a Moncloa vender el buen estado de salud de las relaciones con este país.

Otra muestra del empaque que le da el Ejecutivo chino a la visita es la invitación a la esposa del presidente, Begoña Gómez. Investigada por el juez Juan Carlos Peinado por varios presuntos delitos desde 2024, Gómez no participaba en un viaje oficial con el presidente desde octubre de ese año, cuando le acompañó en una visita a la India. La conferencia del presidente en la Universidad Tsinghua, las visitas a la tecnológica Xiaomi, o a la Academia China de Ciencias son otros hitos de este viaje.

Pedro Sánchez (izquierda) y el presidente chino Xi Jinping (derecha) conversan mientras pasean por los jardines de la casa de huéspedes Diaoyutai tras su reunión en Pekín, China.
EFE/EPA/ANDRES MARTINEZ CASARES / POOL

El difícil equilibrio de la balanza comercial

En el Gobierno admiten que la visita de Sánchez busca también la firma de varios acuerdos y un acercamiento en materia tecnológica e innovación. También en materia de inversión y comercio, visto el aumento del déficit comercial a favor de China, o las dificultades para invertir en suelo chino por la protección de patentes. El déficit estructural para España fue de 42.000 millones de euros en 2025.

Es un problema que España comparte con el resto de países de la UE, afirman. Por eso recuerdan que Bruselas ya ha instaurado aranceles para productos como los automóviles eléctricos chinos. El aumento de las exportaciones españolas en un 7% no ha bastado para revertir esta tendencia. Hoy optan por lograr un mayor acceso a los mercados agrícolas e industriales, entre otris. Y mantienen que las inversiones de ese país en territorio español deben generar valor añadido, empleo local y arrastrar las cadenas de valor.

Un mes de precampaña con gran despliegue internacional

El viaje oficial a China se produce a apenas un mes de las elecciones andaluzas del 15 de mayo. Antes de partir, Sánchez clausurará el European Pulse Forum 2026, en Barcelona, este viernes. Dos días después de volver de Pekín, viajará de nuevo a la capital catalana para participar en una cumbre de líderes internacionales socialistas, en la que se darán cita el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y otros mandatarios.

La semana posterior, el presidente volar a Chipre para reunirse con otros líderes europeos en una cumbre informal.  Lo previsto es que retorne el 24 de marzo, apenas tres semanas antes de la cita con las urnas. En este periodo, salvo giros de guion, la actividad legislativa transcurrirá a medio gas. Y el presidente mantendrá la esfera internacional en el centro de su agenda. De nuevo.

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