Viajeros del Iryo vieron pasar la primera ambulancia a las 20:18 mientras que los del Alvia hora y media después

Los pasajeros muestran su incredulidad: "¿Cómo Renfe no podía saber que hubo un choque entre trenes?", y lamentan la eficacia de la comunicación que provocó los retrasos de las ayudas al Alvia

El accidente ferroviario en Adamuz.
EFE/ @eleanorinthesky

El cocktail de horarios entre llamadas de Renfe, maquinistas del tren Iryo y del Alvia, servicios de emergencia… denotan un fallo de eficiencia en las comunicaciones que hacen saltar las alarmas de la eficiencia de los mandos de control de Atocha y los servicios de emergencia.

Viajeros del Iryo, que quieren permanecer en el anonimato, informan a este medio de los horarios que vivieron ellos -no quieren dar su nombre porque, afirman, además de sobreponerse al shock de pensar que podrían no haber sobrevivido se une la ansiedad por la sobreexposición mediática-. En concreto, Luis (nombre ficticio) viajaba en el coche 5 del Iryo, acompañado por su familia, el domingo 19 en que sucedió el accidente.

Asegura que su coche empezó a sufrir vibraciones. “Se movía aquello que era una cosa alucinante”, explica. “Había gráficos que decían que nuestros vagones habían entrado en la vía contraria y que el Alvia le pega a nuestro tren y lo desplaza. Si pasa eso el 8 estaría totalmente destruido y, a 300 por hora, nos habríamos matado todos”. Luis explica que ellos no son conscientes de que han chocado con otro tren. Cuando el Iryo se detiene, llama al 112. “La persona con la que hablamos hacía unas preguntas absurdas, que es el problema que tiene esta gente al tener que seguir un protocolo de preguntas”, afirma. “No tenían nada que ver con lo que le estábamos diciendo. No nos preguntaban en qué tren veníamos. Quería saber cuantas personas venían en el tren…. Le decíamos que había heridos y que mandaran ambulancias. Entonces entiendo que al igual que nosotros había 1.000”, informa.

Desesperación
Familiares de algunas de las víctimas son atendidas en el centro de información ubicado en Córdoba
EFE

Media hora después del accidente llega la primera ambulancia

Luis y su familia permanecen en su coche, al no haber heridos en los primeros vagones del Iryo. Según informa, la primera ambulancia que vio pasar llega a las 20:18. Afirma que lo sabe porque hizo una fotografía con su teléfono móvil. Hasta las 20:38 no fueron desalojados del tren, lo que también sabe porque, al bajar, tomó una imagen del resto del tren desde la vía. “Nosotros, como no estábamos heridos, nos quedamos esperando”, informa. “Y los servicios de emergencias se dedicaron a atender, lógicamente, a los heridos”. Es decir, Luis y su familia abandonan el vagón una hora después de que sucediera el accidente.

En este intervalo de tiempo, asegura, “es imposible que los servicios de urgencia atendieran al Alvia“, asegura. “Porque yo salgo una hora más tarde del tren y ahí nadie sabía nada”.

Informa de que, entre las 21.00 y 21.30 -no puede precisar la hora- se produce el encuentro entre el Guardia Civil y el del Avlo que, por indicación de Atocha, se acercó a ver qué sucedía caminando por la vía. Es en ese momento cuando el Guardia Civil habla con Adif. “Lo que no entiendo es cómo no hay un registro de a qué hora habló el Guardia Civil con Atocha desde el móvil del maquinista del Avlo habla con Atocha “. Porque el maquinista le pasa el teléfono al Guardia Civil y le dice: “Cuéntales tú, que no saben lo que pasa”. Y asegura que, en ese momento, en Atocha piensan que hay heridos porque hay frenazos y descarrilamiento. Luis no puede precisar qué le contesta. “Lo que es evidente es que a esa hora  Adif no sabe qué es lo que ha sucedido”.

Restos del Alvia siniestrado en la colisión con el Iryo.
EFE/ J.J. Guillen

Desconcierto con Atocha

Pese a que los servicios de Emergencias tardaran en llegar al Alvia, Luis incide en que le resulta incomprensible que en la central no supieran desde el primer momento que había un tren volcado.

“El problema principal es que ha habido un accidente. Sin accidente no hay víctimas. No hay un mantenimiento adecuado de las víctimas y descarrilamos. Y mueren 45 personas. Que luego el 112 ha fallado”. Y, argumenta, que, si nadie informó de que los trenes chocaron, los servicios de emergencias pensaron que el foco de los heridos estaba en el Iryo. Según ha adelantado LA SER, el 112 llamó a Renfe tras el accidente para solicitar información. Y la operaria le contestó: “Lo único que tenemos ahora mismo es que ha descarrilado en los cambios de entrada de la vía 1 de la estación de Adamuz”, aseguró. Y, añadió: “Por lo visto hay un tren que circulaba por la vía contigua, que es el 2384 (El Alvia), que también ha resultado afectado con heridos al ir a frenar, se supone, o lo que nos han dicho”.

Sin constancia del choque

Es decir, en Atocha no tenían constancia del choque, ni que los coches del Alvia habían volcado. Dado que la interventora no supo explicar qué  había sucedido, tenía heridas en la cabeza y estaba desorientada. Los servicios de emergencia llegaron al Iryo veinte  minutos después del accidente, y los del Alvia estuvieron más de una hora esperando sin ser atendidos, desde  que el maquinista del Avlo accede al lugar de los hechos, habla con el Guardia Civil e informa a la central.

“Los servicios de emergencia debieron priorizar”

Luis apunta a que  los servicios de emergencia debieron priorizar. “Me alucina que hora y pico después nadie fuera a verles. Si Adif les dice que hay heridos al frenar, pues priorizaron en el que ha descarrilado. ¿Cómo puede ser que no vieran un tren partido?”, se pregunta. De hecho, cuando el tripulante venezolano subió al Iryo para informar de que había que ayudar a los viajeros del Alvia, Luis no entendió que lo supieran tan tarde. “¿Y a esta gente quien la ha ayudado durante dos horas?”

Yo estaba delante del coche  8 volcado, y veía pasar a la gente. Los primeros bomberos y sanitarios que salieron hacia allá (porque las ambulancias no podían pasar en coche) habían pasado dos horas. Estoy seguro”.

Gráfico del accidente de tren en Adamuz (Córdoba)
Así fue el accidente de tren entre el Alvia y el Iryo
Elaboración propia / The New York Times

Las imágenes de los trenes, en la retina de los viajeros

Hay unas fotos del Iryo volcado desde el otro lado de la vía. Y se ve que el 7 y el 8 tienen abajo como un golpe habían invadido el espacio de la vía, pero no la vía. El otro va por los dos carriles y lo que ocupa el tren de ancho, y es ese tren de ancho, que como el otro ha descarrilado ligeramente, da en el lateral y el nuestro descarrila hacia un lado, y el otro tren hacia el otro.

 

“Desde que el Alvia paró hasta que  fui al otro tren pasaron 45 minutos”

Mario Samper, superviviente del vagón cuatro del Alvia, fue uno de los viajeros que fueron detectados por los del Iryo gracias a las linternas del teléfono. Las ventanas de su coche quedaron rotas. Se bajó a ayudar  a los del coche 3 del Alvia, y es cuando se dio cuenta de que los coches primeros del tren habían caído por un talud de cuatro metros. Rápidamente, se lanzó a ayudar. “Había una chica con una pierna rota que no podía subir el talud”, asegura.

Vivió el horror de ver a un niño de 9 años, que lloraba porque no quería morir. “Lo cogí en brazos y lo dejé atendido”. Mario ayudó todo lo que pudo durante, calcula, 45 minutos. Veía rotativos  de la Guardia Civil en el Iryo y no entendía por qué no iban al Alvia. Entonces se puso a caminar con el otro pasajero, José María, y se encontraron a mitad de camino con el Guardia Civil que se dio cuenta de lo que había sucedido en el Alvia, Arturo Carmona. Pese a que los servicios de emergencia tardaron en llegar, Mario quiere puntualizar que el trabajo de todos los servicios públicos “fue impecable. Es alucinante la coordinación tan buena que tienen”.

 

 

 

 

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