Tragedia ferroviaria

41 víctimas mortales identificadas: sus rostros, sus nombres, sus historias

Cada vida perdida en el accidente de Adamuz merece ser reconocida para que el balance no se quede en la frialdad de una estadística

Decía Jorge Luis Borges que somos nuestra memoria, “ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”. Cada vida perdida en el accidente ferroviario de Adamuz se compone de pequeños y valiosos fragmentos de quienes eran. Cada nombre recuperado representa una historia que quedó truncada y no se puede borrar en nuestra memoria colectiva. El trágico balance del accidente de Adamuz habla de 43 víctimas mortales, tras localizar ayer un nuevo cuerpo entre los restos del Alvia. La identificación vía huellas y ADN en el IML de Córdoba esta llegando a su fase final y, hasta el 21 de enero, la Guardia Civil había identificado 41 de los 43 cadáveres.

Sus risas, gestos y sueños no pueden perderse entre los restos del tren siniestrado. Recordarlos es un acto de dignidad, un deber social y periodístico. Detrás de las noticias que han ocupado prensa, radio y televisión, siguen existiendo seres humanos que vivieron, soñaron y son queridos. Algunas identidades no son públicas, otras sí han sido difundidas por sus familiares: opositores a Prisiones, sanitarios, docentes, familias enteras y personal ferroviario entre las víctimas.

Víctimas con una biografía

Pablo (28 años, Alcorcón, Madrid). Maquinista del Alvia Madrid-Huelva con cinco años de experiencia en Renfe. Murió en el acto al impactar contra el Iryo descarrilado. Su madre Romi, profesora jubilada desde junio, estaba de viaje en Egipto cuando le llegó la noticia. Se graduó en 2019 como ingeniero informático por la Carlos III y en 2020 obtuvo su diploma como maquinista en Cetren. Compaginaba su trabajo con su afición por la fotografía. Tenía una web que se llamaba “Una de foto”, donde colgó fotos de niño.

Pablo, maquinista

Jesús Saldaña (30 años, Málaga). Cardiólogo en el Hospital La Paz de Madrid. Amigos y familia lo buscaron intensamente en redes. Regresaba a Madrid en el último vagón del Iryo tras pasar un fin de semana en su Málaga natal, donde reside su familia, amigos y pareja.

Jesús Saldaña, cardiólogo

Eduardo Domínguez (54 años, Gibraleón, Huelva). Era uno de los opositores que viajaban a Madrid el pasado fin de semana para hacer el examen de Funcionarios de Prisiones.

Eduardo Domínguez

De la misma localidad era José María Martín, hermano y costalero del Cristo de la Sangre de Gibraleón, una cofradía que compartió en redes su imagen y confirmó después su muerte: “Nuestro costalero y hermano José María Martín. Desde la Venerable Hermandad rogamos una oración por su eterno descanso”.

Ricardo Chamorro Cáliz (57 años, Huelva). Dueño de academia de oposiciones a Ayudantes de Instituciones Penitenciarias. Acompañaba a alumnos en los exámenes. Su hijo lo despidió en redes como “buen amigo, persona, marido y padre”. Había sido directivo en una cárcel andaluza y estuvo destinado en Ceuta. “Te fuiste de una manera muy injusta, no te olvidaremos”, escribió su hijo Ricardo.

Ricardo Chamorro

Con Ricardo estaban otro profesor, Andrés Gallardo, también fallecido y uno de sus estudiantes. Los que se quedaron tuvieron heridas leves.

Andrés Gallardo

Rafael Millán Albert (52 años, Punta Umbría, Huelva). Trabajador de la ORA local. Viajaba con su mujer (que sobrevivió) de vuelta de oposiciones a Ayudante de Prisiones; Su sobrino confirmó su muerte en redes.

Rafael Milán Albert

Pepi Sosa Casado y Ana Martín (Isla Cristina, Huelva). Madre e hija viajaban en el Alvia de vuelta a la capital onubense tras realizar un examen en la Universidad Complutense de Madrid. El marido y padre de las víctimas, conocido en el mundo de la petanca, se trasladó a Córdoba y recorrió los diferentes hospitales en busca de alguna pista que le llevase hasta ellas, hasta conocer la fatídica noticia.

Pepi Sosa y Ana Martín

David Cordón (50 años, Huelva). Padre del futbolista Davinchi (Getafe y ex-Recreativo). Viajaba solo en el Alvia. Su muerte ha conmocionado al mundo del deporte onubense.

David Cordón, junto a su hijo

Miriam del Rosario Alberico Larios (27 años, Lepe, Huelva). Iba sola en el vagón 1 del Alvia, el más afectado. Su imagen se viralizó por la búsqueda familiar; confirmada por el Ayuntamiento de Lepe.

Miriam del Rosario Alberico Larios

Natividad de la Torre (Huelva). Volvía a casa con su hijo Luis Carlos y sus tres nietos después de un fin de semana en Madrid para disfrutar del musical El Rey León. El conmovedor relato de Carlota lo publicamos en Artículo 14. Excepto la abuela, el resto de la familia sobrevivió al accidente.

Natividad de la Torre

Tamara Margarita Valdés, una cubana de 50 años residente en España. Acababa de pasar “un fin de semana increíble en Madrid, lleno de cariño, risas y diversión” con amigos a quienes no veía desde hacía 25 años. No imaginó que sería una despedida.

Tamara Margarita Valdés

El periodista Óscar Toro y la fotógrafa María Clauss
El matrimonio era muy conocido en Huelva por su actividad en el mundo de la comunicación, el activismo, la docencia y la cultura. Acababan de recoger el regalo que la Diputación Provincial onubense iba a hacer a Felipe VI con ocasión de la visita que tenía programada para conmemorar, este mismo jueves, el centenario del vuelo del Plus Ultra desde Palos de la Frontera. La hija de ambos se encontraba la noche de este domingo en la estación de trenes esperando su regreso.

María Clauss y Óscar Toro

Familia Zamorano-Álvarez (Punta Umbría, Huelva). Sin duda, ocupan una de las crónicas más escalofriantes de la tragedia. Del grupo familiar, solo queda la hija del matrimonio, de seis años. Habían decidido disfrutar del fin de semana en Madrid siguiendo al equipo de su vida, el Real Madrid en su encuentro con el Levante. La niña, que recibió tres puntos de sutura en la cabeza, actuó con un instinto de supervivencia admirable.

Familia Zamorano Álvarez

Rafael, Óscar, Josefa, Cristina, María, Antonio (recién jubilado), Carmen, Juan (técnico ferroviario), Miguel (empresario en viaje de negocios), Laura, Rosa (opositora vasca), Pedro (boliviano) Isabel (sanitaria de paso) o Samuel, un trabajador vinculado con la seguridad penitenciaria que había sido padre hace solo 18 meses, son algunos de los nombres que completan una lista desoladora e inesperada de vidas arrancadas en un instante.

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