Después de varias semanas de borrascas, el tiempo en España entra en una fase de aparente calma en el arranque de esta semana. Pero esa sensación de tregua puede ser engañosa. La previsión dibuja un inicio muy estable, con ambiente suave y temperaturas más propias de marzo avanzado, seguido de un cambio progresivo que abre la puerta a lluvias, chubascos y episodios de inestabilidad más delicados en algunos puntos del país.
La AEMET ya ha advertido de una semana con temperaturas por encima de lo normal para la época y con posibilidad de entrada de frentes a partir del miércoles, especialmente en el norte y el oeste peninsular, aunque con incertidumbre en la evolución posterior. Esa es la clave de fondo: el tiempo en España se mantiene tranquilo al principio, pero empieza a mover piezas que pueden complicar la situación entre mitad de semana y el fin de semana.
Un arranque casi primaveral: calor suave y estabilidad en gran parte del país
El lunes y el martes se presentan secos y estables en la mayor parte del mapa. El patrón anticiclónico domina y deja cielos más despejados, con un ascenso claro de las máximas. En muchos puntos, el tiempo en España ofrecerá valores de 18 a 23 ºC, con registros incluso más altos en áreas del sureste y del litoral mediterráneo.
No es un detalle menor. En pleno final de febrero, ver máximas por encima de 20 ºC de forma tan extendida cambia la sensación térmica y también la percepción del riesgo. El problema es que ese ambiente amable puede hacer bajar la guardia justo antes de un nuevo giro.
La AEMET ha señalado precisamente ese contraste: primeros días de semana más cálidos de lo habitual y posibilidad de cambio a partir del miércoles. En el tiempo en España, cuando coinciden una dorsal cálida y la aproximación de una vaguada, la transición puede ser rápida en algunas zonas.
El miércoles cambia el guion: vuelven las lluvias al oeste y al noroeste
El punto de inflexión llega el miércoles 25 de febrero. La aproximación de una vaguada atlántica puede romper la estabilidad y reactivar las precipitaciones, sobre todo en Galicia, Asturias, el oeste de Castilla y León y áreas próximas a Portugal en Extremadura y Andalucía.
Aquí conviene matizar. No se espera, en principio, un episodio generalizado en toda la Península. De hecho, el tiempo en España seguirá bastante contenido en buena parte del este y del área mediterránea, donde el anticiclón todavía actuaría como barrera. Pero sí puede haber una jornada lluviosa en Galicia, con acumulados más importantes en A Coruña y Pontevedra, especialmente en la costa.
Ese reparto desigual es importante. Cuando se habla del tiempo en España, no siempre el riesgo está en una gran borrasca nacional. A veces está en episodios localizados, intensos en zonas concretas y poco relevantes a pocos kilómetros de distancia.
Canarias gana protagonismo: una situación a vigilar desde el jueves
Mientras la Península podría recuperar cierta estabilidad el jueves, el foco se desplaza a Canarias. La posible formación o descolgamiento de una dana hacia Marruecos aumentaría la inestabilidad en el archipiélago, con lluvias, chubascos e incluso algunas tormentas en varias islas.
Este es uno de los motivos por los que el tiempo en España podría volverse “peligroso” en términos informativos y de prevención. No por una situación catastrófica asegurada, sino por una combinación de factores: lluvia irregular, tormentas, cambios rápidos y zonas donde los acumulados pueden concentrarse en pocas horas.
Según las previsiones, los mayores registros podrían darse en la mitad norte de islas de mayor relieve, con especial atención a La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria. También Lanzarote aparece en el radar de esta inestabilidad. En estas situaciones, el tiempo en España exige seguimiento casi diario, porque pequeños cambios en la posición de la dana modifican mucho el reparto de lluvia.
Fin de semana con más incertidumbre: lluvias en Galicia y ojo a las tormentas en el interior
El tramo final de la semana es el más abierto y, por eso, el que requiere más prudencia. Hay probabilidad de que nuevas vaguadas o borrascas entren por el noroeste, con lluvias más extendidas en la Península y descenso térmico posterior. La AEMET también subraya esa incertidumbre para el medio plazo, algo habitual en este tipo de escenarios.
En la práctica, el tiempo en España podría dejar un fin de semana lluvioso en Galicia y un primer repunte de chubascos de evolución en zonas del interior este y nordeste peninsular. Ese detalle es especialmente relevante porque apunta a un patrón más primaveral: tormentas localizadas, desarrollo diurno y episodios que pueden descargar con intensidad en poco tiempo.
Si esa evolución se confirma, el tiempo en España empezará a mostrar una transición clara entre invierno y primavera. Y ahí suele aparecer un riesgo que a veces se infravalora. No tanto la duración del episodio, sino la intensidad puntual de un chubasco o tormenta en áreas concretas.
