AEMET confirma que habrá ‘lluvias de sangre’: claves del nuevo fenómeno meteorológico

Así es el contexto meteorológico que favorece las lluvias de sangre: calima, cambio de patrón y retorno de las precipitaciones por el oeste

Lluvias de sangre - Sociedad
Una imagen simbólica y literaria de una lluvia sangrienta.
Artículo14/Grok

La AEMET ha confirmado un episodio de calima en Canarias y ha avanzado que, a partir del miércoles, llegarán precipitaciones al extremo oeste peninsular y Ceuta, en un contexto de cambio de tiempo tras varios días de ambiente casi primaveral. Ese cruce entre lluvia y polvo en suspensión es lo que puede dar lugar a las llamadas lluvias de sangre. Un fenómeno llamativo, pero relativamente conocido en meteorología.

El término “lluvias de sangre” no implica nada extraordinario en sentido literal. Se usa de forma popular para describir la lluvia con barro: gotas que arrastran polvo sahariano y dejan manchas rojizas o marrones en coches, terrazas, ventanas y fachadas. En este caso, el episodio llega después de un fin de semana muy soleado y con temperaturas altas para la época en buena parte de España.

La previsión apunta a un giro progresivo. Primero, con la entrada de un frente atlántico por el oeste. Después, con más incertidumbre de cara al final de semana, cuando podrían llegar más frentes, bajar las temperaturas y volver un patrón más invernal en varias zonas.

Qué son las ‘lluvias de sangre’ y por qué se producen

Las lluvias de sangre se producen cuando una masa de aire cargada de polvo en suspensión, normalmente de origen sahariano, coincide con precipitaciones. El agua arrastra esas partículas y termina cayendo en forma de barro.

Por eso, aunque el nombre suene alarmante, no se trata de un fenómeno nuevo ni misterioso. Es una combinación de dos elementos atmosféricos: lluvia y polvo mineral. Lo que cambia es el impacto visual. El cielo puede verse más turbio, la visibilidad empeora y, cuando llueve, quedan restos de barro en superficies exteriores.

En este episodio, la clave está en la circulación de vientos del sur en capas medias, asociada al cambio de patrón atmosférico. Esa configuración favorece el transporte de polvo hacia la Península, mientras se acercan precipitaciones por el oeste. El resultado es el escenario ideal para que aparezcan lluvias de sangre en las zonas donde coincidan ambos factores.

El cambio de tiempo: del calor anómalo a las primeras lluvias

España venía de varios días de estabilidad, sol y temperaturas muy altas para finales de febrero. En algunas zonas del Mediterráneo y del Cantábrico se han rozado o superado registros impropios de esta época, con valores por encima de los 20 grados de forma generalizada y puntas cercanas o superiores a 25 ºC.

Ese escenario empieza a cambiar con la llegada de un frente atlántico que se dejará notar primero en el oeste peninsular. Las primeras precipitaciones se esperan en Galicia, con extensión posterior a otras áreas del noroeste y del oeste, aunque de forma más irregular. El propio patrón atmosférico, con una dorsal al este, puede frenar el avance completo del frente y hacer que las lluvias no se generalicen tanto como en otros episodios.

AEMET también ha advertido del episodio de calima en Canarias, donde la visibilidad puede verse reducida y el ambiente será más turbio. Ese polvo en suspensión puede alcanzar además puntos del oeste peninsular, lo que refuerza la posibilidad de lluvias de sangre si coinciden las precipitaciones previstas.

Zonas donde pueden aparecer las lluvias con barro

Con la información disponible, el riesgo de lluvias de sangre se concentra sobre todo en zonas del oeste peninsular. Especialmente, allí donde entren primero las precipitaciones y donde el polvo en suspensión tenga más presencia.

AEMET confirma que habrá 'lluvias de sangre': claves del nuevo fenómeno meteorológico
Un hombre se protege de la lluvia.
EFE/Mariscal

Galicia aparece como una de las comunidades más pendientes de este episodio, tanto por la llegada de las lluvias como por la posibilidad de chubascos localmente intensos en algunos momentos. También puede haber precipitaciones en otras áreas del noroeste y del oeste, aunque con más irregularidad.

En paralelo, Canarias seguirá muy pendiente de la calima. Allí el fenómeno más notable en una primera fase será la presencia de polvo en suspensión y la reducción de visibilidad, con posible aumento posterior de la inestabilidad en función de cómo evolucione la situación atmosférica a mitad de semana.

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