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AEMET prevé temperaturas por encima de la media este otoño tras el verano más cálido desde 1869

La probabilidad de temperaturas superiores a la media alcanza el 60-70%, mientras las lluvias presentan grandes diferencias territoriales

Previsión para diciembre de 2026 - Sociedad
Mapa con la previsión para diciembre de 2026.
Meteored

España se prepara para un nuevo otoño marcado por temperaturas superiores a las habituales. La AEMET estima que existe entre un 60% y un 70% de probabilidad de que los meses de septiembre, octubre y noviembre resulten más cálidos de lo normal en todo el país, después de un verano que ha batido todos los registros conocidos de temperatura.

La predicción estacional llega después de cuatro meses en los que el calor se ha prolongado mucho más allá de los límites tradicionales del verano. Las temperaturas propias de julio aparecieron ya durante la segunda mitad de mayo y continuaron durante septiembre, con una nueva ola de calor entre los días 2 y 7.

Un 70% de probabilidad de un otoño más cálido

La AEMET trabaja con predicciones probabilísticas a escala estacional. Eso significa que no anticipa qué temperatura hará en una fecha concreta, sino cuál de los grandes escenarios climáticos resulta más probable durante el conjunto del trimestre.

Para septiembre, octubre y noviembre de 2026, la posibilidad de que las temperaturas se sitúen en el tercil cálido alcanza entre el 60% y el 70% en España. Por el contrario, apenas existe un 10% de probabilidad de que el otoño climatológico resulte más frío de lo habitual.

La señal se mantiene cuando se desplaza la previsión hacia el tramo final del año. Entre octubre y diciembre, AEMET calcula una probabilidad del 70% de temperaturas superiores a las normales en la mayor parte del territorio nacional.

“Venimos de un verano extremadamente cálido”, explicó el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, Rubén del Campo, durante la presentación del balance climático en Valencia. El meteorólogo señaló además la necesidad de adaptarse a unos periodos estivales cada vez más prolongados, con calor intenso desde mayo hasta bien entrado septiembre.

El verano más cálido desde al menos 1869

El punto de partida ayuda a entender la previsión. El verano de 2026 terminó con una temperatura media de 24,5 ºC en la España peninsular, lo que supone 2,4 grados por encima del promedio correspondiente al periodo 1991-2020.

Según la serie oficial de la AEMET, que comienza en 1961, nunca se había registrado un verano tan cálido. Superó además en 0,3 ºC al de 2025, que hasta ahora ocupaba el primer puesto.

La Agencia ha podido ampliar la perspectiva gracias a una reconstrucción climática que retrocede hasta 1869. Aunque la incertidumbre aumenta cuanto más antiguos son los registros, el análisis permite concluir que no hay constancia de un verano más cálido en España durante al menos los últimos 157 años.

El calor también destacó por su persistencia. Durante el verano se produjeron tres olas de calor en la Península y Baleares y otra en Canarias. A ellas se añadió un nuevo episodio entre el 2 y el 7 de septiembre.

Un verano extremadamente seco

El récord térmico estuvo acompañado por una importante escasez de precipitaciones. La AEMET calcula que durante el verano cayeron de media 39,6 litros por metro cuadrado en la España peninsular, apenas el 56% del valor habitual.

Fue el tercer verano más seco desde que comenzó la serie en 1961. Solamente los de 1994 y 2016 registraron menos precipitaciones. Junio fue el tercero más seco de la serie y julio se convirtió directamente en el más seco desde que existen registros.

La situación cambia al analizar el año hidrológico completo. Hasta el 15 de septiembre se habían acumulado 643 litros por metro cuadrado, alrededor de un 6% por encima de la media. Sin embargo, la distribución fue extraordinariamente irregular: la mitad de esas lluvias cayó únicamente entre mediados de diciembre y mediados de marzo.

Más posibilidades de lluvia, pero con grandes diferencias territoriales

La predicción de la AEMET sobre las precipitaciones resulta menos homogénea que la de las temperaturas. Para septiembre, octubre y noviembre existe un 40% de probabilidad de lluvias superiores a lo normal en el norte y este peninsular y Baleares, frente a un 25% de que sean inferiores.

En Canarias sucede prácticamente lo contrario: existe un 40% de posibilidades de un trimestre más seco y un 25% de que las precipitaciones superen los valores habituales.

El escenario cambia para octubre, noviembre y diciembre. En amplias zonas del norte, centro y oeste peninsular aparece un 50% de probabilidad de precipitaciones superiores a la media. En el noroeste, esa posibilidad alcanza incluso el 70%.

El otoño comienza así con una señal térmica mucho más clara que la pluviométrica. Después del verano más cálido registrado por la AEMET, el escenario más probable vuelve a apuntar hacia temperaturas elevadas, mientras las lluvias podrían concentrarse de forma desigual entre territorios y periodos. Una tendencia que encaja con otro de los cambios que el organismo observa en España: periodos secos más prolongados interrumpidos por episodios de precipitación cada vez más concentrados.

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