Consulte el discurso íntegro de María Guardiola en los II Premios Mujeres Excelentes de Artículo14

La presidenta de la Junta de Extremadura reivindica la conciliación, la corresponsabilidad y los referentes femeninos como pilares para avanzar hacia la igualdad

Buenos días a todos y gracias por acompañarnos en esta segunda edición de los premios Mujeres Excelentes que organiza el periódico Artículo 14 en Extremadura.

La Duquesa Alba dijo en una entrevista que su padre tenía en su habitación unos versos de Rudyard Kipling, de su poema If, que decían así: “Si puedes encontrarte con el Triunfo y el Fracaso / debes tratar a esos dos impostores de la misma manera”. Contaba la duquesa que se tomó esa frase como un consejo, y que le ayudó a entender y a gestionar su propia vida.

Las mujeres excelentes que hoy son reconocidas aquí seguro que pueden hablarnos de éxitos y fracasos. De caer y levantarse. De no desfallecer, de seguir, de vivir lo bueno con contención y de vivir lo malo con entereza.

Detrás de cada uno de estos reconocimientos hay una historia que vemos, pero sólo a través de la cerradura. Dentro de esas estancias íntimas suceden muchas más cosas. Mucho trabajo. Muchas renuncias. Hay sacrificios, decisiones difíciles. Hay días de entusiasmo y días de desaliento. Hay muchas horas de esfuerzo que nunca saldrán en una fotografía. Esas no vienen a la gala, esas se quedan en casa.

Y hay algo que me parece especialmente hermoso, y que siento cuando veo a estas mujeres ejemplares, que es la voluntad de seguir haciendo las cosas con excelencia, con madurez, con delicadeza. También cuando nadie mira. Esa convicción, ese pacto con nosotras mismas.

Hoy celebramos siete maneras diferentes de entender la excelencia.

La de Miriam Al Adib, que ha puesto el conocimiento médico al servicio de la dignidad y la salud de las mujeres. La de Inma Rubiales, que ha encontrado en la literatura una manera de acompañar las emociones de toda una generación.

La de Chabeli Retamar, que demuestra que el futuro también se construye cuidando nuestras raíces.

La de María Ángeles Ferrera, que ha dedicado su talento a mejorar la autonomía y la vida de los demás.

La de Remedios Carrasco, que ha convertido el trabajo artesanal y el amor por nuestra tierra en un proyecto extraordinario.

La de Paula Josemaría, que ha llevado la exigencia y el talento deportivo extremeño hasta lo más alto.
Y la excelencia de María Escudero, cuya investigación nos ayuda a imaginar un mundo más sostenible.
Siete mujeres. Siete trayectorias. Siete formas de decirnos que siempre, absolutamente siempre, merece la pena intentarlo.

Por eso, hoy quiero hablar también de inspiración. Porque inspirar es uno de los actos más generosos que existen en sociedad. Significa que nuestro esfuerzo puede despertar el talento de otra persona. Que lo que hemos conseguido puede ayudar a alguien a creer en sus propias posibilidades.

Que nuestras decisiones pueden abrir puertas que otras mujeres encontraron cerradas.

Pienso en las niñas extremeñas que hoy están en sus colegios, en sus institutos. En las que todavía no saben qué quieren ser. En las que tienen una vocación y empiezan a descubrirla. Ojalá conozcan vuestras historias. Ojalá comprendan que pueden conseguirlo todo. Que su talento merece una oportunidad. Que no tienen que pedir permiso a nadie para ser ambiciosas. Que su coraje será el motor de Extremadura.

Porque también de eso trata la igualdad. De tener libertad para elegir nuestro camino. De dirigir una empresa, investigar, escribir, competir, cuidar o emprender. De asumir responsabilidades. De ejercer el liderazgo con nuestro propio carácter, sin pedir perdón.

Estamos trabajando y tomando decisiones para hacer de Extremadura un lugar donde las mujeres puedan desarrollar todo su talento sin encontrar límites impuestos por otros. Sin docilidad. Sin excusas.
Esta región acompaña a quienes quieren quedarse y marca para siempre a quien sale a encontrar otros horizontes.

Hoy hablamos de excelencia, y la excelencia necesita condiciones para florecer.

La primera es la conciliación. Ninguna mujer debería tener que elegir entre su vocación y su familia. En Extremadura estamos trabajando para que el tiempo de los cuidados y el tiempo del trabajo puedan convivir: acercando la educación de cero a tres años a las familias, apoyando a quienes cuidan y facilitando la flexibilidad en el empleo, también en nuestros pueblos.

La segunda es la corresponsabilidad. Los cuidados no pueden seguir siendo un asunto solo de mujeres. Cuidar es tarea de todos: de los hombres, de las empresas y de las administraciones.

La tercera son los referentes. Nadie sueña con aquello que nunca ha visto. Por eso es tan importante que nuestras niñas vean a mujeres investigando, dirigiendo empresas, compitiendo, creando… y también gobernando. Que las mujeres ocupemos puestos de responsabilidad sin que se cuestione si estamos ahí por mérito. Sin que se nos examine el doble. Sin que se nos pregunte lo que a ellos nunca se les pregunta.

El día en que una mujer al frente ya no sea noticia, habremos avanzado de verdad. Y en esa tarea el periodismo es un aliado imprescindible. Artículo 14 lo resume en su lema, “Periodismo por la igualdad”.

Porque contar estas historias también es una forma de cambiar las cosas.

Gracias a Pilar Gómez y a todo el equipo de Artículo 14 por volver a mirar a Extremadura y encontrar estas historias. Por darles voz y por entender la importancia de que las mujeres ocupen el lugar que merecen en el relato de nuestro tiempo.

Y gracias a las ocho premiadas por revolucionar Extremadura. Por hacerlo tan visible, cada una desde vuestro ámbito profesional.

Gracias por demostrar que nada está escrito. Que la sociedad civil está cambiando. Está escalando hacia cotas de libertad y de bienestar que hace pocos años no podíamos imaginar. Eso no viene dado, eso lo hacen mujeres excelentes como vosotras.

Os deseo muchos éxitos. Que sigáis alcanzando nuevas metas con esa curiosidad, con esas ganas de seguir emprendiendo nuevos caminos.

Y cuando lleguen el triunfo o el fracaso, esos dos impostores de Kipling, todos sepamos reconocer lo verdaderamente importante. Lo que hemos aprendido y construido juntas, gracias a los referentes, a las mujeres que están marcando el camino de una Extremadura mejor.

Porque la excelencia es también eso. Hacer de nuestra vida un tesoro que también enriquezca la vida de los demás.

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