La celebración por el Mundial todavía continúa, pero muchos aficionados ya miran hacia el calendario con una pregunta inevitable: ¿cuándo volverá a jugar la selección española? Después de conquistar el título frente a Argentina, el equipo nacional tendrá algo más de dos meses para descansar antes de comenzar una nueva competición oficial.
El próximo partido de la selección española se disputará el sábado 26 de septiembre de 2026. España visitará a Inglaterra en el estadio de Wembley, en Londres, en la primera jornada de la fase de liga de la UEFA Nations League 2026-2027. El encuentro comenzará a las 20:45 horas, según el horario peninsular español.
No será un regreso cualquiera. El combinado dirigido por Luis de la Fuente reaparecerá como campeón del mundo en uno de los escenarios más reconocibles del fútbol internacional y frente a una de las selecciones más poderosas de Europa. Wembley será el punto de partida de una nueva etapa para un equipo que, después del éxito conseguido en el Mundial, afrontará cada partido bajo una atención todavía mayor.
España volverá a competir en Wembley

El encuentro entre Inglaterra y la selección española abrirá la participación de ambos países en el grupo A3 de la Nations League. España ha quedado encuadrada junto al conjunto inglés, Croacia y República Checa, tres rivales con estilos diferentes y suficiente experiencia internacional como para convertir la liguilla en una prueba exigente.
La elección de Wembley aumenta la expectación. El estadio londinense, con capacidad para alrededor de 90.000 espectadores, suele reservar sus grandes noches para los compromisos de Inglaterra. Allí se presentará España después de haber alcanzado la cima del fútbol mundial, con una generación que ha conseguido devolver a la selección al centro del panorama internacional.
El partido llegará 69 días después de la final del Mundial disputada el 19 de julio. Durante ese intervalo, los internacionales regresarán a sus respectivos clubes, comenzarán una nueva temporada y tratarán de recuperar fuerzas tras un torneo especialmente largo. Luis de la Fuente deberá valorar el estado físico de los jugadores antes de preparar la primera convocatoria del curso.
El seleccionador también tendrá que gestionar las consecuencias deportivas del éxito. La selección española dejará de ser únicamente uno de los principales aspirantes a cada torneo para convertirse en el rival que todos querrán derrotar. El escudo de campeón del mundo acompañará al equipo en una fase de transición entre la gran celebración del verano y los próximos objetivos internacionales.
Cuatro partidos en apenas once días
El regreso de la selección española no se limitará al encuentro de Wembley. La primera ventana de la Nations League tendrá un calendario mucho más concentrado de lo habitual. España disputará cuatro compromisos oficiales entre el 26 de septiembre y el 6 de octubre, por lo que el cuerpo técnico deberá administrar cuidadosamente los minutos y el desgaste de sus futbolistas.
Después de visitar a Inglaterra, España recibirá a Croacia el martes 29 de septiembre, también a las 20:45 horas. Cuatro días más tarde, el sábado 3 de octubre, se enfrentará como local a República Checa. El primer bloque de la competición terminará el martes 6 de octubre con la visita al estadio Poljud de Split para medirse a Croacia.
La fase de liga se completará en noviembre. La selección española jugará el día 12 en territorio checo y cerrará el grupo el 15 de noviembre ante Inglaterra. Las sedes de los partidos que España disputará como local todavía no han sido anunciadas oficialmente por la Federación.
Este calendario comprimido permitirá comprobar rápidamente si el equipo mantiene la intensidad mostrada durante el Mundial. Inglaterra y Croacia representan dos exámenes de máxima dificultad, mientras que República Checa tratará de aprovechar cualquier relajación de los principales favoritos del grupo.
La Nations League, el siguiente objetivo

La Nations League será la primera competición de la selección española después del título mundial. El torneo ha ganado relevancia desde su creación porque sustituye buena parte de los antiguos amistosos por encuentros oficiales entre selecciones de un nivel semejante. Cada resultado afecta a la clasificación del grupo y determina qué equipos avanzan hacia las eliminatorias.
España afrontará el campeonato con el objetivo de volver a competir por el trofeo. La selección ya conoce la exigencia de esta competición y sabe que un mal inicio puede complicar considerablemente el camino hacia la siguiente fase. Por eso, el partido contra Inglaterra será mucho más que una celebración simbólica del título conquistado durante el verano.
Los aficionados tendrán que esperar hasta finales de septiembre para volver a ver a sus campeones. La espera, sin embargo, desembocará en uno de los partidos más atractivos del calendario internacional: Inglaterra contra España, en Wembley y con la selección estrenando oficialmente su condición de campeona del mundo.

