El comienzo de septiembre podría parecerse mucho más a julio que al inicio del otoño meteorológico. La última previsión del tiempo del modelo europeo ECMWF apunta a la consolidación de un potente episodio de calor en España durante la próxima semana, con máximas que podrían alcanzar o incluso superar los 40 ºC en diferentes zonas del interior.
El ascenso será progresivo, pero ganará intensidad especialmente a partir del miércoles. Entre el jueves y el viernes, los termómetros podrían situarse en torno a 41 o 42 ºC en puntos de Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía, con valores hasta 10 ºC superiores a los habituales para comienzos de septiembre.
El escenario podría terminar reuniendo los requisitos de una nueva ola de calor, aunque todavía es pronto para confirmarlo oficialmente. Por ahora, los modelos muestran un episodio de temperaturas excepcionalmente altas y persistentes.
La previsión del tiempo apunta a un nuevo domo de calor
La configuración atmosférica estará dominada por las altas presiones subtropicales. La dorsal se asentará sobre el suroeste de Europa y dificultará la llegada de masas de aire más frescas desde el Atlántico.
Esta situación favorecerá lo que habitualmente se conoce como domo o cúpula de calor: un periodo de estabilidad en el que el aire desciende, se comprime y se calienta, mientras la escasez de viento dificulta la renovación de las capas más próximas a la superficie.
La previsión del tiempo del ECMWF muestra que las temperaturas irán aumentando conforme avance la semana. El calor será importante ya durante el lunes y martes en el sur y el interior, pero alcanzará su momento más adverso varios días después.
Hasta 41 y 42 ºC en varias provincias
A partir del lunes ya podrían superarse los 36 ºC en el valle del Guadalquivir, sectores de la Meseta Sur y algunos puntos del valle del Ebro. El miércoles comenzará un escalón adicional.
La situación será especialmente llamativa durante jueves y viernes. Los 40 ºC podrán alcanzarse en los valles del Guadiana y Guadalquivir y no se descarta que esa barrera se supere puntualmente también en sectores del Tajo y el Ebro.
Las provincias de Badajoz, Ciudad Real, Sevilla, Córdoba y Jaén aparecen entre las zonas donde el modelo europeo proyecta las temperaturas más elevadas, con máximas locales de 41-42 ºC.
AEMET respalda ya parte de esta tendencia en su previsión del tiempo municipal: Sevilla podría alcanzar 41 ºC el jueves y 42 ºC el viernes, mientras Ciudad Real subiría hasta aproximadamente 39 y 40 ºC.
Hasta 10 ºC más de lo normal para septiembre
Lo extraordinario no será únicamente alcanzar los 40 ºC. La fecha convierte esas temperaturas en especialmente anómalas.
El 1 de septiembre comienza el otoño meteorológico, aunque el verano astronómico continuará todavía varias semanas. El calor intenso puede producirse perfectamente durante este mes, pero los valores previstos estarán muy por encima de los habituales para estas fechas.
Según el escenario planteado por el modelo europeo, determinadas zonas podrían registrar anomalías cercanas a 10 ºC durante los momentos más cálidos.
Será, por tanto, una prolongación meteorológica del verano justo cuando el calendario climatológico empieza a cambiar de estación.
Regresan las noches tropicales y tórridas
La previsión del tiempo también muestra un problema durante las noches. El calor acumulado durante el día dificultará que las temperaturas bajen después de la puesta de sol.
Las noches tropicales, aquellas en las que la mínima no desciende de 20 ºC, volverán a extenderse por buena parte del Mediterráneo, el cuadrante suroccidental y algunas zonas del centro.
Madrid, Toledo, Ciudad Real, Cáceres, Badajoz o Albacete podrían registrar mínimas superiores a los 20 ºC alrededor del viernes.
En Andalucía el escenario será todavía más exigente. Sevilla, Córdoba, Jaén o Granada podrían acercarse a noches tórridas, con temperaturas que no bajarían de 25 ºC en algunos puntos.
Poca lluvia durante gran parte de la semana
El dominio anticiclónico reducirá también las precipitaciones en buena parte de España. La previsión del tiempo apunta a una semana más seca de lo habitual en extensas zonas del interior, oeste y sur peninsular.
Las lluvias quedarán inicialmente concentradas en Galicia, la cordillera Cantábrica y los Pirineos. También podrán aparecer algunos chubascos de evolución en montañas del este y, de forma localizada, en Canarias.
Hacia el fin de semana existe mayor incertidumbre. El acercamiento de una vaguada podría incrementar la inestabilidad y favorecer tormentas en la Meseta Norte, Sistema Ibérico, Pirineos y sierras orientales andaluzas.
¿Será realmente una nueva ola de calor?
Los mapas muestran todos los ingredientes para un episodio muy cálido, pero todavía no existe confirmación oficial de una nueva ola de calor.
AEMET utiliza criterios concretos para determinarla: debe durar al menos tres días consecutivos y afectar como mínimo al 10% de las estaciones de referencia, superando determinados umbrales de temperatura extrema.
La evolución de los próximos modelos permitirá saber si finalmente se cumplen esas condiciones. Lo que sí parece cada vez más probable es que la primera semana de septiembre deje una previsión del tiempo extraordinariamente cálida, con termómetros propios de las semanas más duras del verano cuando el otoño meteorológico acaba de comenzar.

