Foguerons, dimonis y tradición en Mallorca: todo lo que puedes vivir en la fiesta más mágica de Sa Pobla

La noche grande es la del 16 de enero, cuando el pueblo se llena de foguerons: hogueras que vecinos, amigos y familias preparan durante días

Fiestas de Foguerons Palma 2026.

Cuando enero avanza y el invierno se deja sentir en Mallorca, Sa Pobla se transforma. El fuego ilumina las calles, el sonido de las ximbombes marca el ritmo y los dimonis toman el pueblo en una de las celebraciones más intensas y auténticas de la isla: los Foguerons de Sant Antoni. Más que una fiesta, es una experiencia colectiva donde tradición, música, gastronomía y simbolismo ancestral se entrelazan hasta bien entrada la madrugada.

El origen de una fiesta ancestral

Los Foguerons de Sa Pobla se celebran en torno al 16 y 17 de enero, en honor a Sant Antoni Abat, patrón de los animales y figura profundamente arraigada en la cultura rural mallorquina. El fuego, elemento central de la fiesta, simboliza la purificación, la protección y el renacer de la luz en los meses más oscuros del año. Una herencia pagana reinterpretada por la tradición cristiana que sigue viva generación tras generación.

Sa Pobla, junto a Artà y Manacor, es uno de los municipios donde esta celebración se vive con mayor intensidad, manteniendo un carácter popular y participativo que la distingue de otros eventos festivos.

Los foguerons: el corazón de la noche

La noche grande es la del 16 de enero, cuando el pueblo se llena de foguerons: hogueras que vecinos, amigos y familias preparan durante días. No hay un único punto de encuentro, sino decenas de fuegos repartidos por calles y plazas. Cada uno se convierte en un pequeño centro social improvisado, donde se canta, se baila y se comparte comida.

Alrededor del fuego se asan sobrassada, botifarrons, panceta y llonganissa, acompañadas de pan moreno y vino tinto. Comer en la calle, de pie, al calor de las llamas, forma parte esencial del ritual. Aquí no hay espectadores: todo el mundo participa.

Los dimonis: fuego, música y transgresión

Si hay unas figuras que definen la fiesta, son los dimonis. Vestidos de rojo y negro, con máscaras inquietantes y movimientos provocadores, recorren las calles bailando entre chispas y petardos. Representan la tentación, el caos y lo instintivo, en constante oposición simbólica a Sant Antoni.

Su danza es hipnótica, primitiva, y conecta directamente con lo ancestral. El sonido de los tambores y la cercanía del fuego crean una atmósfera casi tribal que envuelve a locales y visitantes por igual. Para muchos, es el momento más esperado y emocionante de la noche.

La música tradicional: voz del pueblo

No hay Foguerons sin música. Las gloses —canciones improvisadas, satíricas y a menudo pícaras— se cantan alrededor del fuego acompañadas de la ximbomba, instrumento de sonido profundo y vibrante que marca el pulso de la fiesta.

Estas canciones hablan de amor, crítica social, humor y tradición. Son una expresión viva de la identidad mallorquina y un ejemplo de cómo la cultura popular sigue transmitiéndose de forma oral, espontánea y colectiva.

El día de Sant Antoni y los animales

El 17 de enero, la fiesta continúa con un tono más solemne y familiar. Se celebran las tradicionales beneïdes, donde los vecinos llevan a sus animales para recibir la bendición de Sant Antoni. Mascotas, caballos e incluso animales de granja desfilan por las calles, recordando el origen agrícola de la celebración y el vínculo histórico entre el santo y el mundo animal.

Una fiesta que se siente, no se explica

Vivir los Foguerons de Sa Pobla es entender Mallorca desde dentro. No es una fiesta pensada para el turismo, aunque cada vez atrae a más visitantes, sino una celebración profundamente arraigada en la comunidad. El fuego no es solo espectáculo; es punto de encuentro. Los dimonis no asustan; conectan. La música no se escucha; se comparte.

Quien visita Sa Pobla en estas fechas descubre una isla distinta, más cruda y auténtica, donde el invierno se combate con calor humano, tradición y memoria colectiva. Porque en los foguerons no solo arde la leña: arde la identidad de un pueblo que celebra, cada año, el privilegio de reunirse alrededor del fuego.

TAGS DE ESTA NOTICIA