Muchas familias continúan buscando a sus seres queridos tras el accidente ferroviario ocurrido el pasado martes en Urda (Toledo). Entre ellas se encontraba la de Sheila, cuyos padres viajaban en vagón número 7 del AVE que impactó contra el Iryo. Desde el día del accidente, la joven trataba de localizar a su madre, mientras su padre permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Tras conocer la noticia del fallecimiento de su madre, Sheila ha compartido una emotiva carta de despedida en la que expresa el dolor por su pérdida y le dedica unas últimas palabras.

Compartimos la carta íntegra de Sheila dirigida a su madre:
“No sé qué hacer con todos los días que nos quedaban juntas ni cómo se vuelve a casa cuando el mundo se ha terminado y fuera sigue viviendo la gente como si nada, pero papá, joder mamá, papá… Porque nosotros hemos perdido a nuestra madre, pero papá ha perdido su vida entera, su casa, su compañera, su niña… Y hasta en aquel tren mamá, hasta cuando todo se venía abajo, él solo pensaba en ti. Hizo todo lo que pudo por protegerte, pidió que te sacaran antes que, a él, porque incluso estando herido, incluso sin saber qué iba a pasar, seguía siendo tú lo primero y lo único en lo que pensaba.
Qué manera tan brutal de querer a alguien. Y qué injusticia que un amor así no haya podido salvarte. No sé cómo se le explica a un hombre que tiene que seguir viviendo cuando se le ha ido la persona que le daba el motivo para vivir. ¿Cómo se supera eso, mamá? ¿Cómo se le pide que sea fuerte si lo que le daba fuerza eras tú?
Papá va a recuperarse, te lo prometo. Voy a estar a su lado y voy a cuidar de Cris, voy a abrazarla cuando te necesite, aunque yo también esté buscándote. No sé ser tú, mamá. No sé cómo se sostiene todo esto sin ti. Y tengo un miedo terrible. Vamos a volver a reír, mamá, no sé cuándo ni sé cómo, pero vamos a hacerlo por ti. Ojalá todo el mundo pudiera ver que mis padres se quisieron de una manera que algunos no llegarían a conocer ni viviendo cien años, que ni siquiera en el peor momento papá dejó de elegirte. Y que ahora nos toca a nosotras enseñarle a vivir sin ti, cuando ni siquiera nosotros sabemos si podremos hacerlo.
No sé qué voy a hacer con tu ausencia, pero sí que voy a hacer con tu amor. Voy a gastarlo en cuidar a los nuestros. Y cuando nadie me vea, voy a seguir siendo tu niña, la que todavía necesita que su madre le diga que todo va a salir bien. Te quiero, mamá, y me lo estoy callando”.

