Los grandes incendios que mantienen en alerta a buena parte de España afrontan una jornada decisiva. Tras varios días de lucha contra las llamas, los operativos han logrado controlas algunos focos y, si las condiciones meteorológicas de este martes permiten trabajar con mayor intensidad sobre el terreno, previsiblemente habrá un mayor control sobre los incendios activos.
Sin embargo, la evolución de los fuegos está ahora condicionada por la previsión de una nueva ola de calor que comenzará mañana y que, según avisó la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y Protección Civil, elevará de nuevo el riesgo de incendios y dificultará las labores de los equipos de extinción.

Esa previsión marcará la estrategia de los servicios de extinción durante toda la jornada de hoy. De hecho, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, insistió en la jornada de ayer en que lunes y martes serán “absolutamente centrales” para contener los incendios antes de que el aumento de las temperaturas, la baja humedad y el viento compliquen de nuevo las labores de extinción. “Tenemos control sobre la emergencia”, aseguró.
Preocupación sobre la situación en Madrid
El ministro reconoció que la situación continúa siendo “grave” en el norte del embalse de San Juan, el punto que más preocupa en la Comunidad de Madrid, donde los equipos trabajarán durante toda la madrugada para impedir que el fuego avance hacia Valdemaqueda antes de la llegada del viento del sur prevista para este martes. “Estamos en unas horas muy importantes y en una zona con un riesgo relevante”, afirmó. Además, la localidad madrileña de Santa María del la Alameda tuvo que ser confinada debido a los incendios.

“Eso para nosotros es muy importante. Y sobre todo, conseguirlo antes de mañana a las 11 horas, porque la previsión es que a esa hora venga un viento sur que complica más las labores”, afirmó.
Más de 180.000 personas permanecen afectadas entre evacuados y confinados, 90.000 hectáreas han desaparecido bajo las llamas y el mayor dispositivo de extinción desplegado hasta la fecha continúa trabajando contrarreloj ante esta inminente subida de las temperaturas.
Control en algunos puntos
En Ávila, el cambio de dirección del viento favoreció las tareas de extinción y permitió concentrar los esfuerzos en los sectores de Casillas y el puerto de Mijares, dos de los puntos que siguen generando mayor preocupación.
En Castilla-La Mancha, además, los municipios toledanos Buenaventura, Castillo de Bayuela, El Real de San Vicente, Garciotum, Hinojosa, Navamorcuende, Almendral de la Cañada, Nuño Gómez y Pelahustán pudieron volver a la normalidad con el regreso de sus vecinos, mientras el perímetro del incendio quedó estabilizado en el lado castellanomanchego.

El incendio de la Vall d’Uixó continúa activo y ya supera las 8.500 hectáreas calcinadas, pero los responsables del operativo consideran que la evolución meteorológica de la noche permitirá seguir consolidando el perímetro. Ese escenario ha permitido autorizar el regreso de los vecinos evacuados de varios barrios de la localidad, aunque el confinamiento se mantiene como medida de precaución para buena parte de la población afectada.
Toda labor de extinción será primordial en las próximas horas ante las imprevisibles consecuencias de la ola de calor de mañana. No obstante, las autoridades confían en aprovechar la mejora meteorológica para avanzar en más puntos antes de que el calor extremo vuelva a convertirse en un obstáculo.

