Cada mes septiembre, la expectación se repite. Tras el reciente lanzamiento de la generación anterior, el foco ya apunta al iPhone 18. Un modelo que, según analistas y filtraciones, podría marcar uno de los saltos más relevantes en la historia reciente del teléfono de Apple.
La gran pregunta es si el iPhone 18 supondrá una verdadera ruptura o si será una evolución continuista pensada para preparar el terreno de algo más grande.
Por ahora, los rumores sitúan al smartphone como un punto de inflexión especialmente en la gama Pro, donde Apple estaría lista para introducir cambios largamente esperados en diseño, cámara y rendimiento, con una estrategia que apunta más al medio plazo que al impacto inmediato.
Un iPhone 18 más cerca del “todo pantalla”
El mayor debate en torno al iPhone 18 gira alrededor de la pantalla. Diversas filtraciones apuntan a que Apple planea ocultar los sensores de reconocimiento facial bajo el panel en los modelos Pro y Pro Max. Esto abriría la puerta a un frontal casi limpio, sin interrupciones visibles, algo que lleva años persiguiendo la compañía.
Aquí las opiniones difieren. El periodista especializado Mark Gurman cree que la Dynamic Island seguirá presente como elemento distintivo del iPhone 18, aunque con posibles ajustes. Otros analistas, como Wayne Ma, apuestan por su desaparición total, dejando solo un pequeño orificio para la cámara frontal. En cualquier caso, el iPhone 18 parece destinado a redefinir la experiencia visual.
Cambios en cámara: más control y mejor rendimiento nocturno
La cámara será otro de los grandes pilares del iPhone 18. Las filtraciones señalan que el sensor principal incorporará apertura variable, permitiendo al usuario controlar con mayor precisión la cantidad de luz que entra en cada toma. Este avance acercaría el smartphone a cámaras profesionales. Especialmente en fotografía nocturna y escenas con alto contraste.

Además, se espera una mejora en los sensores secundarios y en el teleobjetivo. Lo que reforzaría el rendimiento del iPhone 18 en condiciones de baja luminosidad. En los modelos no Pro, la cámara frontal podría dar un salto hasta los 24 megapíxeles. Una mejora notable respecto a generaciones anteriores.
Más potencia y eficiencia para el iPhone 18
En el interior, el iPhone 18 llegaría con el nuevo procesador A20, que ofrecería un aumento de rendimiento cercano al 15%. Este salto no solo se traduciría en mayor potencia, sino también en una mejor eficiencia energética, algo clave para alargar la autonomía.

A esto se sumaría un nuevo módem C2 para redes 5G, mejorando la conectividad. Y un aumento de la memoria RAM hasta los 12 GB en varios modelos del iPhone 18. Todo ello beneficiaría especialmente a la multitarea y a las funciones de inteligencia artificial propias de Apple.
Diseño continuista, pero con matices
En lo estético, el iPhone 18 no rompería radicalmente con lo anterior. Se mantendría el chasis de aluminio y el módulo de cámaras rectangular, aunque con una trasera de un solo color en los modelos Pro. Entre los tonos que se barajan destacan el marrón café, el púrpura y el borgoña.
Eso sí, el iPhone 18 Pro Max podría convertirse en el iPhone más pesado hasta la fecha, superando los 240 gramos. Una consecuencia directa del aumento de batería y de un cuerpo ligeramente más grueso.
Una familia iPhone 18 más amplia… y un modelo plegable
Apple no se limitaría a dos o tres modelos. El iPhone 18 llegaría acompañado de una versión estándar, un iPhone 18e más económico y una nueva iteración del Air, además del gran salto: el primer iPhone plegable.

Este iPhone 18 Fold contaría con una pantalla exterior de 5,5 pulgadas y una interior de 7,8 pulgadas, con doblez prácticamente invisible y un precio elevado.


