La propietaria de los restaurantes La Penela, María Barallobre, recibirá una de las Medallas Castelao 2026, la máxima condecoración civil que concede la Xunta de Galicia. El Gobierno gallego ha aprobado este lunes la relación de galardonados de esta edición, en la que también han sido distinguidos la Fundación Andrea, el atleta Adrián Ben, el trompetista Esteban Batallán y la física Mar Capeáns.
Así lo ha anunciado el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, tras la reunión semanal del Ejecutivo gallego. Las medallas se entregarán, como es habitual, el próximo 28 de junio, coincidiendo con el aniversario del primer Estatuto de Autonomía de Galicia y del regreso a Galicia de los restos de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao.
La Medalla Castelao reconoce la aportación profesional y personal de personas e instituciones por su contribución en ámbitos como la cultura, la ciencia, las artes, el pensamiento o cualquier otro campo significativo para Galicia.
“Un enorme orgullo” para la familia Barallobre
La noticia ha sido recibida con gran emoción por la familia de Barallobre. Su hijo, el periodista y cronista parlamentario de Artículo14 Toni Simón, asegura que la concesión del galardón supone “un enorme orgullo” tanto por el prestigio de la distinción como por lo que representa para los gallegos.
“Primero, por la importancia del nombre y de quien la da, la Xunta. La Medalla de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, que para los gallegos es un mito y es un símbolo”, afirma.

Simón recuerda que la trayectoria profesional de su madre no comenzó abriendo las puertas del restaurante, ella había dedicado su carrera al ámbito de la enseñanza. “Mi madre era maestra y es una mujer que, a los 50 años, abrió un restaurante porque quería poner en valor un patrimonio de la familia. Le fue tan bien y trabajó tanto que dejó la escuela, era profesora de EGB, y se dedicó solamente al restaurante”.
Un proyecto nacido junto a Betanzos
El origen de La Penela se encuentra en Coirós, junto a Betanzos. “Empezamos en la aldea, al lado de Betanzos, en Coirós a 30 kilómetros de La Coruña. Y le fue tan bien que todas las fuerzas vivas de La Coruña la animaron a ir a La Coruña”, relata.
Ya ubicada en la ciudad, Barallobre abrió el restaurante en la plaza de María Pita. “Mi madre montó un restaurante maravilloso, que es la Penela original, en una casa modernista preciosa”, recuerda.

La expansión posterior llevó el sello de La Penela a distintos puntos de España y Europa. “Tenemos restaurantes en Galicia, en Madrid, con la famosísima Penela de Velázquez, que es el buque insignia de todas las Penelas, con Penela en Barcelona, con Penela en París, llevando la cocina gallega a todas partes”.
De hecho, el establecimiento acabó convirtiéndose en uno de los grandes puntos de encuentro de la ciudad: “Mi madre era la Lucio gallega. Durante estos 30 años en la Plaza de María Pita, por ahí pasó media España, medio mundo. Mi madre tenía una mano izquierda tremenda y se convirtió en una gran representante y una gran embaixadora da cociña galega”.
Difusión de la cocina gallega por todo el mundo
Para Simón, el reconocimiento premia también la difusión de la gastronomía de la región como una de las principales señas de identidad.
En esa labor destaca especialmente la defensa y divulgación que ejerció su madre de la tortilla de Betanzos, un plato que define como “el más sencillo y más grandioso de la cocina mundial”. Una promoción que desarrolló junto a su familia y de la que él mismo formó parte durante los dos años que trabajó en el restaurante.
También reafirma la importancia que su familia siempre otorgó al trato con el cliente más allá de la labor culinaria: “Es muy importante la comida y la cocina, pero la sala es muy importante. Recibir a la gente, sentarla, atenderla”.
Reconocimiento a una vida dedicada a los fogones
A los 85 años de María Barallobre considera que la distinción reconoce que es “una especie de medalla al mérito, al trabajo”, donde ha dejado “toda su vida el alma en todo lo que ha hecho, luchar por sus hijos”.
El periodista asegura además que el premio tiene una carga emocional muy grande dedicada especialmente a su hermano: “Yo sé que mi madre, allá donde esté mi hermano Juan, este premio se lo está dedicando a él”.
Simón también reivindica el papel de la gastronomía como un espacio de calma para una sociedad cada vez más polarizada. “La gastronomía, la cocina, une a la gente, une a los pueblos. En los restaurantes la gente está junta, está reunida, está feliz. Es muy importante que hoy encontremos elementos como la cocina gallega que crean un puente entre las personas, entre los pueblos, y no crean murallas“.

