Pepi, la vecina de Ceuta que conmovió a Margarita Robles: “Nos hemos sentido indefensos y hemos necesitado ayuda”

Pepi relata cómo pasó del enfado al alivio tras hablar con Margarita Robles en Ceuta y recibir después una llamada personal de la ministra

CEUTA, 12/08/2026.- Una ciudadana de Ceuta informa a la ministra de Defensa, Margarita Robles, sobre la situación tras la entrada de inmigrantes en la ciudad, a la llegada de Robles a Ceuta donde visitará a las tropas dependientes del Mando Operativo Terrestre desplegadas y mantendrá un encuentro con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas.. EFE/Reduan
Una ciudadana se Ceuta se desahoga con Robles.
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La visita de Margarita Robles a Ceuta dejó una imagen muy alejada de los habituales actos institucionales. Pepi, una vecina de 66 años y sanitaria jubilada, se acercó a la ministra de Defensa visiblemente afectada y terminó rompiendo a llorar mientras le explicaba cómo había vivido los últimos días tras la crisis migratoria de finales de julio.

El encuentro comenzó desde el enfado. Pepi reprochó al Gobierno la sensación de abandono que, según ella, han padecido muchos vecinos. “Nos han tenido abandonados y nos hemos sentido maltratados”, explicó posteriormente en La Mirada Crítica.

Sin embargo, la conversación cambió cuando Margarita Robles decidió detenerse, escucharla y cogerla de las manos. “Me he venido abajo y me he sentido muy reconfortada”, reconoció Pepi después de aquel momento.

“He tenido mucho miedo y he vivido un sinvivir”

Pepi relató que los acontecimientos de las últimas semanas alteraron completamente su vida cotidiana. Vive sola y asegura que durante algunos momentos llegó a sentirse incapaz de mantener sus rutinas habituales.

“He tenido mucho miedo y he vivido un sinvivir”, afirmó. Durante su encuentro con Margarita Robles explicó que había llegado a cerrar puertas y ventanas y a pasar noches prácticamente sin dormir por la inquietud.

Su mensaje tenía una petición muy concreta: una mayor presencia del Estado y garantías de que una situación semejante no volverá a repetirse.

“Nos hemos sentido indefensos y hemos necesitado el apoyo del Estado”, resumió la vecina.

La conversación se produjo después de que Robles se reuniera con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, en una jornada en la que diferentes ciudadanos aprovecharon la presencia de la ministra para trasladarle personalmente sus críticas y preocupaciones.

Robles se detuvo en lugar de continuar su camino

Pepi, la vecina de Ceuta que habló con Margarita Robles: "Nos hemos sentido indefensos y hemos necesitado ayuda"
La ministra Robles escucha a los vecinos de Ceuta.
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La llegada de Margarita Robles había estado acompañada inicialmente por abucheos, gritos y reproches de algunos ciudadanos. Pepi fue una de las primeras personas que se acercó a ella.

La ministra decidió parar y escucharla. Pepi le explicó entre lágrimas que se sentía abandonada y que tenía miedo. También le pidió expresamente que el Gobierno no dejara sola a Ceuta.

“No lo vamos a hacer”, respondió Robles durante el encuentro.

La ministra terminó invitando a la mujer a entrar en dependencias de la Comandancia General, le ofreció agua y trató de tranquilizarla. Pepi reconoció posteriormente que el gesto cambió completamente su percepción de aquel momento.

“Ha sido una mujer muy empática y muy humana”, señaló después, asegurando que la conversación le había aportado “tranquilidad y paz”.

La llamada de Margarita Robles después del encuentro

La historia no terminó en la calle. Pepi ha revelado que Margarita Robles volvió a ponerse en contacto con ella después de abandonar Ceuta.

“Me llamó para preguntarme cómo estaba”, explicó este jueves. Según su relato, ambas mantuvieron una nueva conversación en la que la ministra volvió a interesarse por su estado y por la situación en la ciudad.

Ese contacto posterior ha reforzado la confianza de la vecina en el compromiso que asegura haber recibido de Robles.

Pepi sostiene que la ministra le transmitió que “hemos puesto los medios necesarios” para afrontar la situación y garantizar la seguridad.

La vecina cree ahora que el Gobierno reaccionará de manera diferente si vuelve a producirse un episodio semejante.

“El Ejército tiene que estar en la calle ante otra avalancha”

Pepi, la vecina de Ceuta que habló con Margarita Robles: "Nos hemos sentido indefensos y hemos necesitado ayuda"
Imagen de un vehículo de Policía Militar en Ceuta.
Efe

La principal reivindicación de Pepi sigue siendo la presencia de las Fuerzas Armadas en caso de una nueva entrada masiva.

“El Ejército tiene que estar en la calle ante otra avalancha”, aseguró durante su intervención televisiva. Preguntada por si Margarita Robles le había dado garantías en ese sentido, respondió: “Sí, me lo ha asegurado y yo la creo. Totalmente la creo”.

Robles había defendido durante su visita que las Fuerzas Armadas llevan días apoyando a la población y que continuarán haciéndolo mientras sea necesario.

“Lo que pasó el día 30 no puede volver a ocurrir”, declaró la ministra. También insistió en que Ceuta y Melilla son “españolísimas” y aseguró que el Estado no abandonará a sus ciudadanos.

Del reproche a la confianza

El encuentro entre Pepi y Margarita Robles terminó representando una evolución poco habitual en una visita política. La vecina comenzó reprochando al Ejecutivo su actuación y terminó agradeciendo que la ministra hubiera decidido escucharla personalmente.

Incluso llegó a disculparse por algunos de los reproches formulados inicialmente. Robles respondió quitando importancia al enfado y admitiendo que en determinadas situaciones las personas necesitan expresar su frustración.

Pepi sigue reclamando más seguridad y una respuesta contundente si vuelve a producirse una situación similar, pero reconoce que la conversación le permitió recuperar parte de la tranquilidad perdida.

Su testimonio refleja también una dimensión menos visible de la crisis de Ceuta: el impacto psicológico que los acontecimientos han tenido sobre parte de la población.

Más allá de las cifras, los dispositivos de seguridad y las disputas políticas, Pepi resumió su experiencia en una frase: los vecinos necesitaban sentir que el Estado estaba presente. Y, al menos después de hablar con Robles y recibir después su llamada, asegura haberse sentido algo más acompañada.

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