Cada 2 de septiembre, Ceuta celebra oficialmente el día de su ciudad, una fecha que hunde sus raíces más de seis siglos atrás. Sin embargo, el origen del Día de Ceuta puede resultar sorprendente: no recuerda la incorporación de la ciudad a España ni tampoco coincide con la jornada en la que las tropas portuguesas conquistaron la plaza norteafricana. Para encontrar la explicación hay que regresar hasta 1415 y distinguir entre dos momentos separados por apenas unos días.
El primero se produjo el 21 de agosto de 1415. Aquel día, el ejército del rey Juan I de Portugal conquistó Ceuta, hasta entonces bajo dominio musulmán. El acontecimiento tuvo una enorme importancia para la historia portuguesa y suele considerarse uno de los primeros grandes pasos de su posterior expansión ultramarina. Sin embargo, esa no es la fecha escogida actualmente para conmemorar el Día de Ceuta.
El acontecimiento que ocurrió el 2 de septiembre de 1415
La explicación se encuentra once días después de la conquista. El 2 de septiembre de 1415, Juan I de Portugal nombró a Pedro de Meneses gobernador de Ceuta, dejando en sus manos la organización y defensa de la ciudad. La decisión simbolizaba el comienzo de una nueva etapa política y administrativa para la plaza recién conquistada.
Es precisamente ese componente institucional el que terminó convirtiéndose, siglos después, en la base histórica del Día de Ceuta. La interpretación adoptada por las instituciones ceutíes considera aquella jornada como el comienzo de la entrada de Ceuta en su historia moderna, cuando empezó a desarrollarse una nueva estructura de gobierno sobre el territorio.
La figura de Pedro de Meneses quedó, además, profundamente ligada a algunos de los símbolos históricos de la ciudad. Entre ellos destaca el Áleo, tradicional bastón de mando asociado a los gobernadores de Ceuta. Las propias instituciones ceutíes también vinculan aquel momento histórico con la consolidación de elementos representativos como el escudo de la ciudad.
La fecha no se convirtió en fiesta oficial hasta 1997
Aunque los acontecimientos que explican el Día de Ceuta se remontan al siglo XV, la elección oficial es mucho más reciente. Fue el 1 de octubre de 1997 cuando el Pleno de la Asamblea de Ceuta acordó establecer el 2 de septiembre como fecha de conmemoración de la Ciudad Autónoma.
El acuerdo salió adelante por unanimidad de los representantes presentes y justificó expresamente la elección por los hechos ocurridos el 2 de septiembre de 1415. Desde entonces, la jornada quedó incorporada al calendario institucional ceutí y se convirtió en una de las principales fechas simbólicas de la ciudad.
La elección también permite establecer una diferencia importante. Si el Día de Ceuta se hubiera fijado el 21 de agosto, la celebración habría quedado directamente asociada a la conquista militar portuguesa. Al escoger el 2 de septiembre, en cambio, se puso el foco sobre la constitución de una nueva administración y el inicio de una transformación institucional.
Ceuta todavía no era española
Existe además otro matiz imprescindible para comprender la efeméride. Cuando Pedro de Meneses fue nombrado gobernador en 1415, Ceuta era portuguesa, no española. La vinculación definitiva de la ciudad con la Monarquía Hispánica llegaría mucho después.
Tras la unión de las coronas portuguesa y española en 1580, Ceuta quedó bajo el mismo monarca que el resto de los territorios peninsulares. Cuando Portugal recuperó su independencia en 1640, la ciudad decidió permanecer vinculada a Felipe IV. La situación terminaría siendo reconocida formalmente por Portugal mediante el Tratado de Lisboa de 1668.
Por eso, el Día de Ceuta no debe interpretarse como la celebración de su incorporación a España. El 2 de septiembre recuerda otro momento: el comienzo de una nueva etapa de la historia ceutí surgida en 1415, representada por el nombramiento de Pedro de Meneses y la aparición de unas estructuras de gobierno que dejaron una profunda huella en la identidad institucional de la ciudad.

