El comienzo de la semana traerá un cambio brusco de tiempo a buena parte del noreste de España. Después de varias jornadas dominadas por el calor, una vaguada atravesará la península y favorecerá la formación de tormentas intensas durante la tarde de este lunes 3 de agosto.
El meteorólogo Samuel Biener advierte de que algunas células podrán alcanzar un elevado grado de organización y dejar fenómenos adversos como aguaceros torrenciales, granizo grande y reventones acompañados por rachas de viento muy fuertes.
“Habrá tormentas con reventones y granizo grande”, señala el especialista de Meteored al analizar una situación que tendrá su principal foco entre Aragón y Cataluña. Las provincias de Teruel, Zaragoza, Huesca, Tarragona y Lleida aparecen entre las zonas con mayor riesgo durante las horas centrales y finales de la tarde.
Las tormentas crecerán con fuerza desde media tarde
Según explica Samuel Biener, las condiciones atmosféricas serán especialmente favorables para el desarrollo de grandes nubes de tormenta. La llegada de aire más frío en altura coincidirá con temperaturas elevadas cerca del suelo, humedad suficiente, convergencia de vientos y el efecto de las zonas montañosas.
Los primeros núcleos podrán aparecer después del mediodía, pero la actividad más intensa se espera a partir de las 15:00 o las 16:00 horas. Las tormentas se desplazarán previsiblemente desde el suroeste hacia el noreste, siguiendo el borde delantero de la vaguada.
La situación tenderá a perder fuerza después de las 21:00 o las 22:00, cuando los núcleos más activos avanzarán hacia Andorra y el sur de Francia. No obstante, la evolución exacta dependerá de dónde se formen las primeras células y de cómo interactúen entre ellas.
Aragón y Cataluña, en el centro del episodio
Uno de los principales corredores de tormentas se situará en el entorno donde confluyen las provincias de Teruel, Zaragoza y Tarragona. El norte de Castellón podría recibir también algunos núcleos de forma más marginal.
La Ribera del Ebro zaragozana, las comarcas centrales y orientales de Huesca y buena parte de Lleida se encuentran igualmente bajo vigilancia. En estas zonas, Samuel Biener contempla la posibilidad de aguaceros muy fuertes capaces de descargar más de 20 litros por metro cuadrado en menos de una hora.
Algunos modelos elevan los acumulados puntuales por encima de los 40 litros en ese mismo intervalo. Si una tormenta permanece casi estacionaria o descarga sobre una cuenca pequeña, pueden producirse crecidas repentinas en barrancos, ramblas y cursos fluviales.
Las precipitaciones serán más dispersas en Navarra, La Rioja, el oeste de Aragón, el Pirineo de Girona y el Prepirineo de Barcelona. Estas áreas también pueden registrar tormentas, aunque inicialmente con menor extensión o intensidad.
Qué es un reventón y por qué puede causar daños
El principal peligro no estará únicamente en la lluvia. Samuel Biener llama la atención sobre los reventones, fenómenos provocados cuando una masa de aire frío desciende rápidamente desde una tormenta y se expande al alcanzar la superficie.
Ese golpe de viento puede aparecer de forma repentina y generar rachas muy intensas en un área relativamente reducida. Los modelos de alta resolución muestran posibles picos superiores a los 80 o 90 kilómetros por hora, especialmente en Aragón y Cataluña, sin descartar episodios similares en Navarra.
Las rachas pueden derribar ramas, desplazar mobiliario urbano, levantar polvo y dificultar la conducción. También representan un riesgo en campings, actividades de montaña, piscinas, terrazas y espacios donde haya estructuras ligeras o elementos mal asegurados.
La temperatura puede caer varios grados en pocos minutos al paso de una tormenta. Este descenso brusco contrastará con los avisos por calor que todavía permanecerán activos en el valle del Ebro, el sur de Huesca y las depresiones de Lleida y Tarragona.
Riesgo de granizo grande y daños en el campo
El granizo constituye otro de los elementos más preocupantes de la jornada. Los modelos meteorológicos y los análisis europeos de tormentas severas muestran una probabilidad significativa de piedras superiores a los dos centímetros en distintas comarcas aragonesas y del interior catalán.
En las células más intensas podría aparecer pedrisco, capaz de causar daños importantes en cultivos, tejados, persianas y vehículos. La agricultura se encuentra especialmente expuesta porque muchas producciones atraviesan una fase decisiva del verano.
La actividad eléctrica será también considerable. Los rayos pueden provocar cortes de suministro, incendios y situaciones peligrosas en zonas abiertas. Durante una tormenta conviene abandonar piscinas, cumbres, árboles aislados y terrenos despejados.
Precaución aunque no llueva en todas las localidades
Las tormentas presentan una distribución muy irregular. Una población puede sufrir granizo y fuertes rachas mientras otra situada a pocos kilómetros apenas recibe unas gotas. Esa incertidumbre no reduce el riesgo, ya que las células pueden crecer con rapidez y modificar su trayectoria.
Samuel Biener recomienda prestar atención a los avisos oficiales, al radar meteorológico y a las actualizaciones de última hora. También conviene retirar objetos de balcones y terrazas, evitar desplazamientos innecesarios durante el periodo más activo y no atravesar carreteras o barrancos cubiertos por agua.
El lunes dejará así una combinación especialmente compleja: calor intenso antes de las tormentas, lluvias torrenciales muy localizadas, granizo y repentinos vendavales. El episodio no será generalizado, pero allí donde las células alcancen mayor organización podrá resultar severo.

