Samuel Biener, meteorólogo: “El modelo americano GFS prevé dos danas en España dentro de seis días”

El GFS contempla dos danas desde el domingo, aunque otros modelos mantienen escenarios distintos y la incertidumbre todavía es elevada

Lluvias para el domingo 16 de agosto de 2026 - Sociedad
Mapa con la previsión de lluvias para el domingo 16 de agosto de 2026.
Meteored

El tiempo podría experimentar un nuevo giro importante durante la segunda mitad de agosto. Samuel Biener, meteorólogo de Meteored, ha puesto el foco sobre las últimas salidas del modelo americano GFS, que contemplan la posibilidad de que hasta dos danas se descuelguen en las inmediaciones de la Península durante los próximos días.

El escenario todavía está lejos de poder darse por confirmado. De hecho, otros grandes modelos meteorológicos muestran una evolución diferente. Pero existe una señal común: el chorro polar podría volverse mucho más ondulado durante el fin de semana y favorecer la llegada de aire frío en altura, precisamente cuando el Mediterráneo mantiene temperaturas extraordinariamente elevadas.

La combinación podría traducirse en tormentas intensas, granizo, fuertes rachas de viento y lluvias concentradas en cortos periodos de tiempo.

La primera dana podría llegar el domingo

Según explica Samuel Biener, el modelo GFS contempla una primera depresión aislada en niveles altos durante el domingo 16 de agosto. Sería inicialmente una estructura relativamente débil situada al oeste o suroeste de la Península.

Su posición resultaría especialmente favorable para activar la convección en varias zonas. El borde delantero de una dana suele concentrar aire ascendente e inestabilidad, dos ingredientes capaces de facilitar el crecimiento rápido de grandes nubes de tormenta.

En ese escenario, las sierras del sureste, el centro y diferentes puntos del norte peninsular podrían registrar tormentas fuertes, algunas con capacidad para organizarse y dejar fenómenos adversos.

La ubicación de la baja tendría además otra consecuencia: impulsaría hacia España una masa de aire muy cálida procedente del norte de África, posiblemente acompañada de polvo en suspensión.

Una segunda dana más intensa llegaría desde las islas británicas

La evolución planteada por el GFS gana todavía más interés entre el lunes y el martes. El modelo dibuja entonces una segunda dana, más profunda, que se descolgaría desde latitudes próximas a las islas británicas.

Esta depresión terminaría situándose en las inmediaciones del oeste peninsular e incluso podría absorber a la primera.

Samuel Biener señala que algunas salidas muestran temperaturas próximas a los -18 ºC a unos 5.500 metros de altura. Se trataría de valores suficientemente bajos para generar una acusada inestabilidad en pleno mes de agosto.

Si este escenario terminara materializándose, las tormentas podrían ganar extensión y afectar a zonas mucho más amplias de la Península, al tiempo que las temperaturas bajarían en el centro y el oeste.

Un Mediterráneo muy caliente multiplica la energía disponible

Uno de los factores que preocupa especialmente a los meteorólogos es la temperatura del Mediterráneo. Después de semanas marcadas por sucesivos episodios de calor, el agua supera los 30 ºC en algunas áreas.

Esa enorme reserva térmica permite transferir grandes cantidades de calor y humedad hacia las capas bajas de la atmósfera.

Cuando una masa de aire frío llega en altura, el contraste puede aumentar notablemente la inestabilidad. Eso no significa que cualquier dana vaya a provocar lluvias torrenciales, pero sí crea un contexto potencialmente favorable para tormentas intensas.

Las consecuencias pueden incluir precipitaciones muy fuertes en pocos minutos, inundaciones repentinas en ramblas y barrancos, granizo de gran tamaño y reventones asociados a las propias células tormentosas.

Una dana no significa automáticamente lluvias catastróficas

Samuel Biener recuerda también una distinción importante. Una dana es, estrictamente, una depresión aislada en niveles altos que se ha separado de la circulación general del chorro.

El término describe una configuración atmosférica, no sus consecuencias sobre el terreno.

No todas las danas producen precipitaciones extremas y tampoco todas las lluvias torrenciales necesitan una dana. Para que aparezcan episodios especialmente adversos deben coincidir otros elementos, como humedad abundante, inestabilidad, convergencias de viento y persistencia de las tormentas sobre una misma zona.

Por eso resulta prematuro hablar de lugares concretos o cantidades de precipitación cuando todavía faltan varios días.

El modelo europeo ofrece ahora un escenario diferente

El principal elemento de incertidumbre está precisamente en la discrepancia entre modelos. Mientras el GFS contempla dos posibles danas, el modelo europeo no muestra actualmente un aislamiento tan claro del aire frío.

Su escenario pasa por el tránsito de varias vaguadas asociadas al chorro polar. Eso también favorecería tormentas fuertes, pero sin necesidad de que se forme una depresión completamente separada de la circulación general.

Otra referencia, el modelo británico UKMO, apunta a una primera dana, aunque menos profunda y con una trayectoria más próxima a Canarias.

La diferencia entre unos escenarios y otros es todavía considerable y evidencia la dificultad de precisar qué ocurrirá a casi una semana vista.

La segunda mitad de agosto favorece estos descuelgues

La posibilidad planteada por Samuel Biener tampoco sería excepcional desde el punto de vista climatológico. Durante la segunda mitad de agosto empiezan a ser relativamente habituales las ondulaciones más marcadas del chorro polar y los primeros descuelgues de aire frío hacia latitudes peninsulares.

El problema este año es el contexto en el que pueden producirse. España llega a estas fechas después de sucesivos domos de calor, con los suelos muy calientes y un Mediterráneo extraordinariamente cálido.

Incluso una pequeña bolsa de aire frío en altura puede encontrar así una atmósfera con enorme cantidad de energía disponible.

Por ahora, la conclusión sigue siendo provisional: el GFS dibuja dos danas, otros modelos prefieren vaguadas y todos coinciden en que la inestabilidad puede aumentar. Las próximas actualizaciones determinarán si esas depresiones terminan formándose o si el escenario cambia por completo, algo habitual cuando todavía quedan seis días para el posible episodio.

TAGS DE ESTA NOTICIA