Los cambios de año siempre aparejan novedades. Algunas de ellas, eso sí, todavía tienen que concretar su forma. Es lo que aplica, por ejemplo, a Bizum. La plataforma de pagos móviles por antonomasia en España se prepara para un año de cambios, los cuales van más allá de las nuevas obligaciones que Hacienda le impondrá. De forma paralela a Bizum, otros países europeos han ido construyendo sus aplicaciones de pagos. Con 2026 llega el momento de conectarlas entre sí, para dar lustre a la aspiración primigenia de la Unión Europea: un mercado único comunitario.
Muchas mujeres han alzado la voz para perseguir ese objetivo. La principal es Christine Lagarde. La presidenta del Banco Central Europeo reivindicó en múltiples ocasiones en 2025 la necesidad de que el bloque europeo persiga su “soberanía financiera”, algo imposible si no existe “una oferta europea”. Lagarde se refería así a las grandes empresas que median los pagos realizados en la Unión. “Visa, MasterCard, PayPal o Alipay son plataformas controladas por empresas estadounidenses o chinas”, abundó. Las dos primeras tienen cuota absoluta de mercado en 13 de los países miembros de la UE.
Otra mujer es la que le recogió el guante a Lagarde. Su nombre es o EPI, por sus siglas en inglés. Es un consorcio europeo que ha puesto en marcha una aplicación que se ha venido a conocer como ‘el Bizum europeo’. Se llama Wero y en realidad funciona en países como Francia, Alemania o Bélgica, y se expande ahora por Países Bajos con nuevas funcionalidades, como el pago directo a través de la plataforma en comercios físicos y online… algo que en Bizum ya es posible.
Cambios 10 años después
La consolidación de una herramienta de pagos alternativa a MasterCard o Visa pasaba por el entendimiento entre la alianza de la que forma parte Bizum y el consorcio detrás de Wero. Ahora se sabe que esto no es algo tan remoto. Mientras EPI y su Wero se consolidan en el centro continental, EuroPA, el acrónimo de la iniciativa de pagos europea de la que forma parte Bizum, expande su asociación por Portugal, España, Italia, Dinamarca, Noruega, Suecia o Finlandia. Desde el año pasado, muchas de las apps socias de esta red (Bizum en España, Bancomat en Italia, MB WAY en Portugal) permiten pagos entre nacionales de sus respectivos países.

Ahora se va a dar un paso más. No se ha anunciado oficialmente, pero la idea ya aparece en múltiples medios desde finales del año pasado. Las conversaciones entre EPI (Wero) y la patronal de las plataformas asociadas en EuroPA, EMPSA (siglas en inglés de asociación europea de plataformas de pagos móviles) están avanzadas. El acuerdo podría llegar a principios de este 2026, mediante la firma de un memorando de entendimiento que cristalice en una conexión técnica y empresarial para finales de este año.
Esto, en la práctica, implica que no se verán cambios inmediatos en Bizum durante los próximos meses. Pero 2026 será un año clave para colmar los anhelos comunitarios que ha reivindicado en múltiples foros altos cargos como Lagarde o Stéphane Séjourné, comisario de Estrategia Industrial. En mayo del año pasado, Bruselas presentó su nueva Estrategia para el Mercado Único con el foco puesto en impulsar la europeización de las empresas simplificando burocracia y eliminando barreras. Los pagos transnacionales y soberanos (sin dependencias estructurales de EEUU o de China) son cruciales en esa estrategia.
Un acuerdo entre mujeres
El acuerdo bancario que alumbró Bizum en España se rubricó en 2015, pero la plataforma no apareció hasta 2016. En otras palabras: 10 años después del nacimiento de la app se producen los primeros cambios para consolidar su expansión internacional. La interoperabilidad de todas las plataformas de pago europeas era una cuestión quimérica hasta hace bien poco. En la segunda mitad del año pasado se produjo un deshielo en las conversaciones entre EPI y EuroPA y ahora el diálogo está siendo ágil y fructífero.
En este contexto, el papel de Bizum será crucial. EMPSA, la patronal que negocia directamente con EPI (Wero), anunció a finales de noviembre la consolidación de sus grupos de trabajo y el nombramiento de sus nuevos responsables. Tras nombrar a su nueva presidenta Teresa Mesquita, procedente de la empresa portuguesa SIBS (responsable del ‘Bizum’ luso), la EMPSA anunció los nombramientos para su grupo de trabajo sobre la interoperabilidad y su grupo de políticas.

El grupo de trabajo que desarrollara la interoperabilidad en la EMPSA buscará protocolos y asociaciones para garantizar que los pagos puedan ser transfronterizos. El responsable de este grupo es, desde finales del año pasado, Martín Azcue López, quien a la sazón es el director de Desarrollo de Negocio de Bizum. En el grupo de trabajo de política y regulación se ha nombrado como vicepresidente a Fernando Rodríguez Ferrer, ex-CEO de Bizum.
Cambios tributarios de Bizum
La estandarización de los pagos móviles en el Viejo Continente es ahora trabajo de mujeres. Martina Weimert, como CEO de la EPI, ya dejó su mano tendida en el pasado, pero fue recibida con frialdad. Con Teresa Mesquita al frente de la EMPSA la cosa ha tomado otro cáriz y 2026 será un año crucial para colmar este objetivo.
Todo en un año en el que en Bizum cambiarán más cosas, claro. En las últimas semanas se ha insistido en la idea de que este año Hacienda estrechará el cerco sobre los pagos realizados en esta plataforma, también sobre los inferiores a los 3.000 euros, el umbral sobre el que el fisco exigía comunicaciones de los bancos. Hay matices: esta medida no afectará a particulares. Lo que cambia en febrero: las entidades elevarán a la AEAT informes mensuales con la facturación acumulada por Bizum de empresarios y profesionales.
El cambio se aprobó en abril del año pasado y en ningún caso afectará a los ciudadanos de a pie. La propia Agencia Tributaria insistía en ello a finales de 2025. Los ‘bizum’ entre particulares no tendrán que declararse. Solo aquellos que sean “cobros recibidos por empresarios y profesionales establecidos en España”. Un cambio, sí, pero también muy matizado para la app líder en pagos móviles en el país.


