La crisis en Malas Lenguas Noche tras la salida en directo de la periodista Marta Gómez Montero sigue tras del revuelo provocado por el abandono del plató y de las disculpas públicas de Jesús Cintora. El presidente de RTVE, José Pablo López, ha decidido intervenir para respaldar a la colaboradora y trasladarle un mensaje público de apoyo.
Querida @martagmontero, no bastan las disculpas en privado; por eso quiero hacerlo también en público, abrazarte y ponerme a tu entera disposición para lo que necesites. Nos conocemos desde hace años: eres una magnífica profesional y una excelente persona. RTVE seguirá siendo un… https://t.co/bs56QmlunV
— José Pablo López (@Josepablo_ls) July 12, 2026
Todo comenzó durante la emisión del programa del sábado en La 2, mientras los tertulianos debatían sobre unas declaraciones del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, relacionadas con el absentismo laboral. Cuando el presentador dio paso a Marta Gómez Montero para intervenir, la periodista sorprendió a los espectadores al negarse a participar y denunciar que se sentía “absolutamente humillada”. Visiblemente afectada, explicó que llevaba tiempo soportando una situación que ya no estaba dispuesta a aceptar.
Entre lágrimas, Gómez Montero aseguró que había continuado en el espacio por motivos personales y familiares, pero que había llegado a su límite. Antes de abandonar el estudio, recurrió a una conocida referencia literaria de El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez, para expresar que prefería “comer mierda” a continuar sentirse menospreciada en el programa.
Marta Gómez Montero abandona el programa Malas Lenguas en pleno directo:
“No me vas a volver a humillar, he aguantado mucho tiempo. Cintora, prefiero comer mierda”. pic.twitter.com/bfj0zdeSx0
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) July 11, 2026
La reacción de Cintora
El resto de colaboradores mostró su desconcierto por lo ocurrido, mientras Jesús Cintora trató de continuar la emisión defendiendo que en el espacio no se humilla a ningún participante.
Más adelante, el presentador quiso ofrecer su versión de los hechos. Según explicó, el único motivo de su intervención había sido pedir a la colaboradora, mediante un gesto, que respetara el turno de palabra, una indicación que, aseguró, se realiza con frecuencia a todos los participantes para ordenar el debate. Aun así, reconoció que, si Marta Gómez Montero se había sentido ofendida, lamentaba la situación y reiteró que tendría las puertas del programa abiertas para regresar cuando lo considerara oportuno.
Ante la repercusión alcanzada, el periodista publicó un mensaje en el que pidió disculpas públicamente a su compañera, destacó su profesionalidad y defendió que Malas Lenguas es un espacio en el que tienen cabida opiniones diversas.

