Del la exploración espacial al fútbol, de la literatura a la investigación genética. Los Premios Princesa de Asturias de 2026 reunieron en Oviedo a ocho galardonados cuyas trayectorias reflejan distintas formas de influir en el mundo. Christina Koch, Julian Barnes, Timothy Garton Ash, Patti Smith y Leo Messi compartieron protagonismo con Studio Ghibli, los investigadores David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer, y la Bóveda Global de Semillas de Svalbard. Ocho reconocimientos que conectan el talento individual, la creación artística y el conocimiento científico con algunos de los grandes desafíos de nuestro tiempo.
Christina Koch: explorar los límites de lo posible
La astronauta estadounidense fue distinguida con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia. Su trayectoria en la exploración espacial y su participación en misiones de larga duración la han convertido en una figura destacada de la investigación fuera de la Tierra.
Koch aceptó el reconocimiento con el compromiso de representar “los valores de la integridad y la unidad”, y recordó que “este premio es el premio de todos”.
La astronauta defendió que el impacto de los vuelos espaciales “va mucho más allá de las fronteras del país que lanza el cohete”. Al recordar cómo su marido le contó que la misión estaba uniendo a personas de diferentes procedencias, ideologías y recursos, confesó: “Eso es todo lo que siempre quisimos”.
La tripulación de Artemis II adoptó el lema “Vamos por todos y con todos”, inspirado en esa voluntad de construir una misión compartida.

Julian Barnes: la literatura como exploración humana
El escritor británico recibió el Premio Princesa de Asturias de las Letras por una obra que ha explorado la memoria, la identidad, el paso del tiempo y las contradicciones humanas. Su narrativa combina ironía y reflexión, y convierte las experiencias personales en preguntas de alcance universal.
Julian Barnes cuestionó la idea de que el arte avance de forma constante: “Las artes pueden dar la impresión de progreso, pero a menudo expresan versiones de antiguas verdades de formas nuevas”.
El escritor recordó su descubrimiento de Don Quijote y citó a Renoir, quien, tras visitar España, afirmó ante Velázquez: “Todo ya había sido dicho”. Barnes defendió que las obras de distintas épocas dialogan entre sí, en lugar de sucederse en una evolución constante.
Por ello, propuso imaginar a los artistas reunidos en una enorme mesa, compartiendo sus obras a través de los siglos.
Timothy Garton Ash: comprender la Europa contemporánea
El historiador y ensayista fue reconocido con el Premio Princesa de Asturias de las Ciencias Sociales por sus estudios sobre la historia reciente de Europa, las transformaciones políticas y la democracia. Su trabajo ayuda a interpretar los cambios que han marcado el continente y los desafíos a los que se enfrentan las sociedades democráticas.
Garton Ash alertó de que la libertad, la paz y la integración europea, que parecían conquistas consolidadas desde 1945, están hoy amenazadas: “Esta Europa parece comprometida y está hoy amenazada en su propia existencia”.
El historiador recordó la gravedad de la guerra de Ucrania y se preguntó cómo se puede seguir hablando de una Europa de posguerra ante un conflicto de semejante magnitud.
Garton Ash defendió que “el futuro de Europa y de la libertad dependerá, sobre todo, de vuestra generación, los europeos”.
Asimismo, reivindicó la necesidad de “defender, reformar y ampliar una Europa libre” y subrayó la importancia de buscar la verdad mediante el análisis crítico de las pruebas y los hechos verificados.
Patti Smith: música, poesía y libertad creativa
La cantante, poeta y escritora estadounidense recibió el Premio Princesa de Asturias de las Artes. Su trayectoria ha conectado el rock con la literatura y la poesía, hasta convertirse en una referencia cultural que ha influido en distintas generaciones.
Patti Smith agradeció el reconocimiento en nombre de los galardonados, a quienes definió como personas comprometidas con “el bienestar de nuestro mundo y sus gentes”.
La artista destacó su contribución a causas como “la protección del medioambiente”, los derechos humanos y la curiosidad intelectual.
A punto de cumplir 80 años, consideró el reconocimiento un estímulo para “seguir trabajando, evolucionando y encontrar nuevas formas de servir mejor a las personas”.
También reivindicó la importancia de “ofrecer esperanza y estabilidad a las nuevas generaciones”.
Por último, agradeció a la Fundación las oportunidades de conectar con jóvenes prometedores y concluyó que se marcharían con “un premio mayor del esperado: una amistad duradera”.

Studio Ghibli: la animación que conquistó al mundo
El estudio japonés fue distinguido con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. Sus películas han construido universos reconocibles en los que la imaginación convive con cuestiones como la naturaleza, la convivencia, la guerra y la relación del ser humano con su entorno.
David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer: descifrar la vida
Los investigadores fueron reconocidos con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica por sus contribuciones al desarrollo de tecnologías de secuenciación del ADN. Sus avances han impulsado la investigación genética y han abierto nuevas posibilidades para estudiar enfermedades, comprender procesos biológicos y desarrollar herramientas de diagnóstico.
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard: proteger el futuro de la alimentación
El proyecto recibió el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional por su labor de conservación de semillas de cultivos de todo el mundo. Situada en el archipiélago ártico noruego, la instalación protege duplicados de semillas ante posibles conflictos, catástrofes y pérdidas de biodiversidad agrícola.
Leo Messi: una carrera que trasciende el fútbol
El futbolista argentino recibió el Premio Princesa de Asturias de los Deportes después de una trayectoria marcada por sus éxitos con el FC Barcelona y la selección argentina, con la conquista del Mundial de Qatar en 2022 como uno de sus hitos más destacados. El reconocimiento también pone el foco en su compromiso social a través de iniciativas vinculadas a la infancia, la salud y la educación.

Los galardonados de 2026 representan maneras muy diferentes de contribuir a la sociedad. El deporte, la exploración espacial, la literatura, el pensamiento político, la música, la animación, la genética y la conservación de semillas comparten un mismo escenario en Oviedo, aunque cada disciplina plantea preguntas distintas sobre el presente y el futuro.

