Las mujeres llevan 38 años en la Guardia Civil y todavía son minoría en el Servicio Marítimo

Desde 2019 el Cuerpo ha incrementado su plantilla femenina un 60%, aunque su directora general, Mercedes González, reconoce que el progreso ha sido "insuficiente"

Mujeres en la Guardia Civil - Defensa
Una fotografía de archivo de una mujer en la Guardia Civil.
Ministerio del Interior

Treinta y ocho años después de la incorporación de la mujer a la Guardia Civil, el balance es agridulce. La presencia femenina en el cuerpo ha crecido un 60% desde la aprobación del I Plan de Igualdad en 2019, pero la propia directora general, Mercedes González, reconoce que el avance es “insuficiente” y que queda camino por recorrer. Los datos del Servicio Marítimo ilustran a la perfección esa paradoja: las mujeres llevan presentes en la especialidad desde su mismo origen, pero siguen siendo una minoría en sus filas.

De los 1.739 especialistas formados a lo largo de la historia del Servicio Marítimo, entre patrones, mecánicos marineros y personal de mantenimiento, solo 11 son mujeres con titulación de patrón y 20 cuentan con la especialidad de mecánico marinero. Una cifra reducida en términos absolutos, pero con un matiz relevante: su incorporación a perfiles de alta cualificación es progresiva y constante, y su presencia se remonta a apenas tres años después de que la mujer cruzara por primera vez las puertas de la Benemérita en 1988.

Cuatro décadas de ascensos impensables

Ese año supuso una ruptura con una tradición centenaria. Desde entonces, miles de mujeres han vestido el uniforme verde, han ascendido por el escalafón y han asumido responsabilidades que durante décadas estuvieron vetadas para ellas. Hoy, mujeres con rango de oficial ocupan puestos de mando a bordo de embarcaciónes y forman a las nuevas generaciones de especialistas. Responsabilidades que, hace apenas cuatro décadas, habrían resultado impensables.

Acto de la Guardia Civil en Ceuta
Imagen de archivo de una mujer de la Guardia Civil.
EP

El camino recorrido tiene nombre y apellidos. María Moreno es la mecánico marinero más antigua de la especialidad, con destino en Cantabria, y representa a quienes abrieron brecha cuando casi nadie las esperaba. Su trayectoria resume lo que significa construir un referente en un entorno que tardó en hacer sitio a las mujeres.

El II Plan de Igualdad, la hoja de ruta

En los empleos intermedios, el avance también es visible. En los rangos de cabo primero y sargento primero, el puesto de patrón de embarcaciones del Servicio Marítimo es aquel con mayor presencia femenina entre los empleos de mando, lo que supone un hito relevante al tratarse de una función de responsabilidad directa a bordo. No es un dato menor en una especialidad donde el mar impone sus propias exigencias y donde el liderazgo se mide en condiciones extremas.

Mercedes González, en un desfile
Europa Press

González reconoció avances pero también alertó de los riesgos. “Debemos seguir avanzando en igualdad, en el Servicio Marítimo y en toda la Guardia Civil“, afirmó, añadiendo que uno de los objetivos es “alertar del peligro de dar pasos atrás“. Una advertencia que cobra especial relevancia en un momento en que el debate sobre la igualdad en las instituciones sigue abierto.

El II Plan de Igualdad, recientemente aprobado, pretende consolidar los avances logrados desde 2019 y seguir reduciendo la brecha. El objetivo no es solo aumentar el número de mujeres en el cuerpo, sino garantizar su presencia en todos los ámbitos, operativo, técnico y formativo, y proyectar el compromiso institucional con la igualdad como parte de la evolución natural de una institución que lleva casi cuatro décadas transformándose.

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