Hay personas que llevan la dedicación por el deber incluso en las luchas más complicadas. Una Dama Legionaria de Ceuta vio su vida cambiada cuando le detectaron un cáncer de mama, pero el camino que inició no le alejó de La Legión. Al contrario, a la llamada de “A mí, la Legión”, recibió el apoyo y a ayuda de todos sus compañeros y compañeras del Tercio.
Nayra Solero Domínguez nació en Ceuta, el 27 de abril de 1982. Creció viendo desfilar a La Legión por la ciudad autónoma, por lo que era casi inevitable querer llegar a ella al crecer.
Eventualmente, consiguió hacer realidad su anhelo, y se convirtió en una Dama Legionaria más del Tercio Duque de Alba 2º. Su base es el Acuartelamiento Serrallo-Recarga.
A los 33 años, le detectaron un cáncer de mama. Solero tuvo que pasar por una intervención quirúrgica en Málaga, sin necesidad de extirpar su mama por completo. No obstante, sí tuvo que lidiar con múltiples sesiones de quimioterapia y radioterapia.
Por suerte, pudo recuperarse de la enfermedad cancerígena en ese momento, y regresó al servicio habitual en el Tercio. Contó con el apoyo de sus compañeros legionarios en todo momento, algo que siempre agradeció.
Un libro para hablar del “bicho” bajo la experiencia de Nayra Solero

Recuperada del cáncer, que ella solía llamar “bicho”, Nayra Solero decidió contar su experiencia con él en un libro que tituló Mujer valiente. Mi princesa guerrera, con su chapiri teñido de rosa. Esta obra de autoayuda la publicó Editorial Círculo Rojo en 2017.
El título del libro de Solero tiene 3 significados para ella: “Muy valiente”, por su propia valentía a la hora de lidiar con la enfermedad, que no detuvo su vida ni alejó de su trabajo. “Princesa guerrera”, por lo primero que le dijo su marido, también legionario y padre de su hija, cuando salió de quirófano.
Y el “chapiri teñido de rosa”, por el apoyo de las mujeres legionarias y de las esposas de los legionarios. Así lo explicó para el periódico El Faro de Ceuta, agregando que en ese momento, las mujeres de los Caballeros Legionarios tenían un grupo de WhatsApp llamado El chapiri rosa.
La obra, además de relatar su batalla contra el cáncer, también tuvo una finalidad social: la Dama Legionario Solero donó parte de los beneficios a la investigación para la lucha contra la enfermedad.
Lamentablemente, un tiempo después, el cáncer se reprodujo. Pero ella siguió luchando, con una actitud “positiva” que siempre defendió tanto en su obra, como en su actividad en redes sociales. Su mensaje para otras guerreras siempre fue ese: “ser positivas” frente al “bicho”.
Nayra Solero falleció el 16 de octubre de 2022, a los 40 años. Unos meses después, Podemos Ceuta le concedió el premio póstumo Vivencias, como reconocimiento a su lucha y para que su historia no cayera en el olvido.
Por su parte, Fernando Lázaro, el marido de Nayra, lleva años reclamando al consistorio de Ceuta por un reconocimiento anual y una calle con el nombre de su mujer. La ciudad autónoma y La Legión despidieron con honores a su luchadora del “chapiri rosa”, pero ambos reconocimientos todavía no han llegado.
Más allá del compromiso del Gobierno de la ciudad, la historia y el compromiso de Solero Domínguez acompañarán al Tercio ceutí y será recordada por siempre. Su lucha es un ejemplo en la lucha contra el cáncer. Descanse en paz.
