Ya con seis años Sasha Nash quería ser piloto de la Fuerza Aérea británica. Ahora, unas décadas más tarde, Nash se ha convertido en la primera comandante de los Red Arrows (Flechas rojas), el grupo de acrobacias de la Fuerza Aérea británica -la Royal Air Force o RAF-. “Tenía seis años cuando decidí alistarme en la Royal Air Force y pilotar aviones a reacción, inspirada por los espectáculos aéreos y por la velocidad y la emoción de los aviones que se exhibían en esos eventos”, afirmó la militar en un reportaje en el portal digital de la Fuerza Aérea británica.
Nash, que se incorporó a la Fuerza Aérea británica en 2005, estará al mando de 150 miembros del personal civil y de la RAF en la sede del equipo, situada en la base aérea de Waddington, y será responsable de supervisar todos los aspectos de las operaciones que realiza este grupo acrobático, desde la seguridad hasta la ingeniería.
La nueva comandante de los Red Arrows aseguró sentirse “increíblemente orgullosa y emocionada” por asumir el mando del equipo, además de declarar que “esta es la oportunidad profesional de mi vida”.
Misión en Afganistán
Pero no todo en la vida de Nash ha sido defensa y Fuerzas Armadas. Previamente, la ahora militar estudió Psicología y Sociología en la Universidad de Leicester y jugó al lacrós en las categorías inferiores de Inglaterra.
Originaria de Surrey, la comandante es una piloto experimentada de aviones a reacción y ha volado el avión Tornado GR4 de la RAF en primera línea y en ejercicios en todo el mundo. Antes de convertirse en comandante de la RAFAT (Royal Air Force Aerobatic Team), fue jefa de Estado Mayor en el cuartel general de la Display Wing (ala de exhibición), donde trabajó junto con el Battle of Britain Memorial Flight y los propios Red Arrows.

La militar se graduó en el curso de formación inicial para oficiales en 2006 y fue destinada a pilotar aviones, realizando su formación en los modelos Tucano y Hawk T1. Seleccionada para pilotar el Tornado GR4, fue posteriormente enviada al Escuadrón 31 en la base aérea de Marham, donde completó misiones operativas en Afganistán y múltiples ejercicios en todo el mundo. Después se convirtió en instructora de vuelo, enseñando a la siguiente generación de pilotos de aviones a reacción en el Tucano en la base aérea de Linton-on-Ouse.


