La celebración del pase a la final no se quedó solo en el vestuario. Horas después del triunfo ante el Bayern de Múnich por 4-2, el FC Barcelona puso el broche al día con una cena de equipo marcada por el buen ambiente, las risas y la sensación de haber dado otro paso firme hacia otro título europeo tras el 5-3 global de la eliminatoria.
El encuentro había exigido la mejor versión del equipo. El Barça supo imponerse en los momentos decisivos, con un doblete clave de Alexia Putellas y la aportación ofensiva de Salma Paralluelo, en un duelo en el que el Bayern compitió hasta el final. Esa mezcla de contundencia y resistencia fue uno de los temas que sobrevoló la velada: satisfacción por el trabajo hecho, pero también la conciencia de que aún queda el último paso.
Ya en la cena, el tono cambió por completo. Entre bromas, anécdotas del partido y planes para el viaje, el grupo dejó ver su lado más distendido. En ese ambiente surgió uno de los momentos más comentados de la noche, protagonizado por Kika Nazareth, que improvisó un cántico dedicado a Patri Guijarro: “Por la mañana café, por la tarde ron, llévanos a Oslo Patri Guijarro”.
"Por la mañana café
por la tarde ron
llévanos a Oslo
Patri Guijarro"Kika sent @Guijarrazo_ pic.twitter.com/viODGzJr5r
— Maria Tikas (@MariaTikas) May 3, 2026
El cántico fue rápidamente coreado, convirtiéndose en una especie de broma interna que simboliza el objetivo cumplido: estar en la final de Oslo. Patri, entre risas, asumió el protagonismo de la escena, en una muestra más de la cercanía que define al vestuario.
Más allá de lo anecdótico, la velada reflejó la fortaleza colectiva del equipo. La conexión entre jugadoras, visible tanto dentro como fuera del campo, ha sido una de las claves del éxito reciente del Barça. La combinación de liderazgo, talento joven y una identidad de juego muy clara ha permitido al equipo mantenerse en la élite europea con regularidad.
La cita definitiva será el próximo 23 de mayo en Oslo, sede designada por la UEFA para esta edición de la Champions League. Allí, el conjunto azulgrana se enfrentará al Olympique de Lyon , en un duelo que reúne a dos de las grandes potencias del continente.
Con la confianza reforzada tras superar al Bayern y un grupo que transmite unión y ambición, el Barça afronta la final con un objetivo claro: volver a reinar en Europa. Y si lo consigue, no sería extraño que aquel cántico nacido en una cena acabe formando parte de una celebración aún mayor.
